Invitado a Cuentas Claras, programa de El Cronista Stream, el economista Christian Buteler advirtió que los esfuerzos del Gobierno por bajar la inflación enfrentan ahora una doble presión y advirtió que no ve posible un índice que empiece con 0% en los próximos meses.

“Para nosotros, que estamos ordenando la parte inflacionaria, este shock externo no es bueno, por más que vos vendas petróleo”, señaló el analista al mencionar las posibles consecuencias de la suba del crudo por la guerra en Medio Oriente, y graficó el impacto cotidiano con una imagen concreta: “Hoy, por este tema, la gente está haciendo media hora más para tomar un colectivo”.

Sobre esta dinámica del petróleo y su traslado a precios, Buteler fue directo: “Hay un impacto por más que el conflicto se termine ahora. El mundo creció menos y tuvo más inflación por la guerra, no es lo mismo un petróleo de 65 dólares que uno de 95 dólares. Hay daño sobre la estructura”.

Y apuntó a una contradicción de política económica: “Si una empresa petrolera tiene que trasladar la suba del petróleo a los combustibles, ¿por qué una empresa de transporte no va a trasladar la suba del gasoil al pasaje? Si usamos las reglas del mercado, hay que usarlas para toda la economía”.

El economista reconoció que el país llegó a este momento con mejores condiciones macroeconómicas que en años anteriores, pero puso el acento en la fragilidad que persiste.

En ese sentido, descartó de plano un escenario de inflación con cero a la cabeza en algún momento de este año. “No veo por ningún lado una inflación empezando con cero, puede aparecer un cero pero a la derecha, no a la izquierda”, afirmó, y señaló que el propio ministro Luis Caputo salió a moderar expectativas en el mismo sentido.

Para Buteler, el problema no es sólo coyuntural: “Hay un error conceptual del Gobierno: todavía tenés para hacer correcciones de precios relativos y eso también pega, y por el otro lado es un error para un plan de estabilización tener precios que ajusten a IPC pasados, porque te pone un piso que realmente te complica".

A eso se suman los aumentos salariales pactados antes del conflicto internacional y las tarifas que el año electoral 2025 postergó. “Ya había, sin la guerra en el medio, muchos aumentos pactados que iban a hacer difícil llevar la inflación a una desaceleración fuerte”, explicó.

Su proyección para los próximos meses es de cierta estabilización, pero sin grandes avances: “Puede mantenerse en este rango del 2% al 3%, pero veo difícil que en unos meses rompa esa dinámica”.

Por último, Buteler trazó un diagnóstico preocupante sobre el empleo y la actividad económica. “La actividad está muy golpeada, con tres sectores muy bien —petróleo, gas, minería y agro— pero todo el resto muy golpeado: industria, comercio, construcción no recuperan los niveles de 2023, está rebotando pero desde el séptimo subsuelo”, describió.

Y advirtió sobre los límites estructurales del modelo: “Para el modelo económico de este gobierno sobra mucha gente. El empleado de comercio que se quedó sin empleo no se va a convertir en minero, porque las especializaciones son distintas, no hay un traslado tan sencillo de un empleo a otro. Si la actividad no crece, la reforma laboral no te va a dar nada”.