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Jorge Sola, líder del Sindicato del Seguro y parte del triunvirato que dirige la CGT, habló este martes de la reforma laboral y señaló las dos razones por las que la central obrera confía en que la ley se caiga al ser discutida en el máximo tribunal.
Invitado a Cuentas Claras, programa de El Cronista Stream, Sola hizo un duro diagnóstico sobre lo que sucede en la actualidad con los ingresos de los trabajadores.
“El salario está pisado, una de las anclas que usa este Gobierno para sostener la inflación moderada es el salario”, afirmó, y apuntó directamente al oficialismo por ir “en contra de su propia teoría económica” al controlar las discusiones paritarias.
“Las actividades hoy están con un techo porque el propio Estado no homologa paritarias por encima del 2%, con lo cual siempre estamos por debajo de lo que se discute”, señaló.
En ese marco, recordó el historial de presión sindical frente a la actual administración: “Hicimos 13 movilizaciones a este gobierno y cuatro paros generales, llenamos dos plazas con más de 400 mil trabajadores, hablamos con todos los legisladores para advertirles de lo que pasaba con la reforma inconstitucional”.
Sin embargo, marcó con claridad dónde reside la responsabilidad política: “No es nuestra, es de quienes levantaron la mano y le dieron el acuerdo a esta reforma, incluso de algunos con afinidades ideológicas con nosotros”.

Jorge Sola: qué piensa de los aportes obligatorios y las dos razones por las que la Reforma Laboral se va a caer
Respecto del estado actual de la reforma laboral, Sola explicó que un amparo presentado por los sindicatos frenó su aplicación plena.
“Hoy 83 artículos de derechos colectivos e individuales están frenados por decisión del juez hasta que se decida si pasan el filtro de la constitucionalidad o no”, precisó.
Esto, remarcó, tiene consecuencias prácticas inmediatas: hoy los empleadores deben calcular indemnizaciones con la ley anterior.
Las dos razones de fondo por las que da por descontado que la Corte Suprema declarará inconstitucional la norma son precisas. La primera es el principio protectorio: “En una relación contractual, la Constitución reconoce que hay una parte más débil, y ese es el trabajador, y no se lo puede debilitar aún más”.
La segunda es el principio de progresividad: “El derecho al trabajo es un derecho social, y los derechos sociales que se adquieren no se pueden retroceder”.
En ese contexto, cuestionó especialmente el Fondo de Acumulación Laboral (FAL), al subrayar que se trata de un mecanismo que toma del salario indirecto destinado a seguridad social para financiar indemnizaciones que debería afrontar el empleador. La conclusión es directa: “Termina pagando la indemnización el propio empleado”.
Sobre los aportes, Sola fue claro en la distinción conceptual: “El aporte sindical es voluntario, es un derecho que tiene la Constitución, puede estar o no afiliado. Y no hay una presión para la afiliación. Las contribuciones forzosas son otra cosa, que algunos gremios la tienen y otros no, y eso implica que aquellos que no están afiliados tengan que hacer una contribución porque el gremio intervino por ellos para discutir una paritaria, por ejemplo”.
Y aunque reconoció que el país necesita una reforma laboral, cuestionó la oportunidad perdida: “No hay una sola palabra del proyecto que hable de nuevas tecnologías, de IA; es más, deroga la ley de teletrabajo, de las pocas leyes que se habían asemejado a la nueva manera de trabajar”.
Por último, Sola hizo referencia a las declaraciones del economista Emmanuel Álvarez Agis, quien propuso elevar la edad jubilatoria.
“Probablemente sea una discusión que haya que dar, porque la edad del ser humano ha crecido y el cálculo está hecho entre lo que vive una persona promedio y lo que aporta. Es imposible saber hasta dónde hay que elevarla, pero el sistema de previsión está muy golpeado y efectivamente hay que corregirlo”.















