

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que mañana saldrá a la venta la empresa encargada de la operación de rampas en los aeropuertos, Intercargo.
La compañía tuvo el monopolio de la actividad hasta la llegada del Gobierno de Javier Milei.
Así, este jueves se conocerán las bases y condiciones para la venta de la compañía que deberán cumplir quienes se presenten a la licitación.
“Es un paso más en el proceso de transformación del sector aerocomercial, que ya incluyó importantes medidas como la desregulación del mercado aerocomercial y las iniciativas que permiten incorporar nuevos prestadores de servicios de asistencia en tierra en aeropuertos del país, para generar mayor competencia, eficiencia y mejora en la calidad de los servicios”, dijo Caputo.
La venta ser hará en la modalidad de “empresa en marcha” e incluirá la transferencia total de la compañía y sus activos.
Esto garantizará además “la salida total del Estado Nacional de la participación societaria; y la continuidad de la empresa como unidad operativa, manteniendo sus contratos, licencias y funcionamiento en los distintos aeropuertos donde presta servicio”, agregó el ministro.
La venta de la empresa fue una de las primeras en anunciarse pero que se activó finalmente en marzo de este año. Entre los valores sobre la mesa, se especulaba que la venta de la compañía tendría un valor inicial superior a los u$s 100 millones, aunque su pérdida del monopolio de las operaciones le quita atractivo a los ojos del mercado. Sin embargo, conocedores de la empresa sostienen que las ofertas iniciarían desde los u$s 40 millones en adelante.
La venta de la compañía estaba en agenda hace tiempo, y de hecho a fines de febrero se vencía el plazo inicial para su valuación.
La operación “se realizará mediante la venta del 100% del paquete accionario a través de una licitación pública de alcance nacional e internacional -en un plazo de ocho meses-, y no prevé el otorgamiento de preferencias ni la incorporación de un Programa de Propiedad Participada (PPP)“, que incluiría la participación de los trabajadores en la compañía, como si está previsto en la venta de Nucleoeléctrica.
Al menos seis empresas estaban interesadas en quedarse con la operadora.
Intercargo fue una de las empresas públicas que terminó con superávit financiero el 2025 tras sanear sus cuentas, factor que ayuda a la mejora de su cotización ya que se recorta el nivel de ineficiencias que deberá cubrir quien la adquiera.
Como había anticipado El Cronista, las privatizaciones iban a acelerarse a partir de este mes. Intercargo debía hacerse por el vencimiento del plazo, mientras se espera que se activen las de Aysa y los trenes de cargas.
Este año, la llegada de los fondos por las privatizaciones permitirá no solo mantener el superávit primario, piedra fundamental del programa económico, sino también (según anunció hoy el Gobierno) financiar la compra de armamentos para las fuerzas armadas.
El rol de las privatizaciones en el resultado fiscal fue clave en enero, cuando la venta de las represas hidroeléctricas del Comahue ayudó a cubrir el gasto en intereses tras reportar unos u$s 700 millones.
















