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Ante la “inminencia” de que se publiquen los pliegos para la licitación de los trenes de carga, el Gobierno aplicó cambios al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para que los ganadores puedan sumar el proyecto.

En las modificaciones al régimen publicadas este martes en el Boletín Oficial, el Gobierno contempló la inclusión de las inversiones en infraestructura ferroviaria. Así, las mismas podrán sumarse al esquema que contempla beneficios impositivos y estabilidad jurídica por 30 años, además de garantías en el acceso al mercado cambiario, entre otros.

El texto establece que podrán incluirse en el régimen las inversiones ferroviarias que involucren nueva infraestructura (sean nuevas trazas o instalaciones), la renovación, sustitución, transformación o desarrollo de infraestructura existente y la creación de infraestructura accesoria.

El decreto reglamentario ya contemplaba al sector ferroviario, pero con el decreto 748/2026 puntualizó en qué elementos se contemplará. También contempla que se incluyan la duplicación de vías, rehabilitación de ramales no operativos, electrificación de la traza, instalación de sistemas de señalamiento, la construcción de nodos logísticos, puertos secos y centros de transferencia de carga.

Ante un escenario de una red deteriorada, que implica en muchos casos pérdida de tiempo y de carga, el decreto especifica que se excluyen las tareas de conservación o mantenimiento de la red actual. También detalla que para que una inversión en infraestructura preexistente pueda ser considerada en el RIGI como ampliación de un proyecto previo, se debe demostrar un “incremento verificable en la capacidad de transporte” que se deberá probar cuantitativamente con parámetros técnicos objetivos que demuestren las diferencias entre la capacidad previa y la que se ganará con la inversión. Las mismas no podrán ser estimaciones.

Licitación Belgrano Cargas

El decreto no es casual. Desde el oficialismo aseguran que la publicación del pliego para la concesión de las tres líneas de carga (Belgrano, San Martín y Urquiza). Los despachos oficiales confían en que el pliego se conocerá antes de fines de agosto, aunque es un proceso que viene con una demora de al menos ocho meses. Desde los competidores, esperan que se conozcan en las próximas dos semanas. La adjudicación está prevista para el primer trimestre del año.

La inclusión de la privatización de los trenes en el RIGI era vista como una condición necesaria por parte de uno de los competidores, la rama de transporte de Grupo México, GMXT. Desde la empresa de capitales mexicanos y con operaciones en Estados Unidos lo veían como un factor por demás relevante para garantizar la estabilidad de la inversión a largo plazo, considerando que la concesión será por 50 años.

La compulsa atrajo a múltiples jugadores locales, que también miran con buenos ojos la posibilidad de incluir la inversión en el RIGI. Los primeros en mostrarse interesados por los agroexportadores, que conformaron el consorcio Belgrano Cargas compuesto por las principales empresas exportadoras de cereales. Otro gran jugador local interesado es el Grupo Roggio, con amplia trayectoria en el sector de la construcción y que amplió sus operaciones a sectores de servicios públicos. El grupo familiar ya participa en operaciones ferroviarias, con los trenes de pasajeros Belgrano y Urquiza, y de subtes con Emova. Fuentes con conocimiento en la materia aseguran que otro jugador interesado en la concesión de los trenes de carga es el Grupo Techint, de Paolo Rocca.

El atractivo de las concesiones es indiscutible. Las trazas de las tres líneas que cubren más de 7000 kilómetros incluyen los principales puertos exportadores, la creciente producción minera en la cordillera norte, la producción agrícola de la zona núcleo y la producción cuyana.

Si bien en el Argentina Week trascendió que la inversión necesaria ascendería a los u$s 800 millones, Grupo México anunció que estaba dispuesta a invertir u$s 3000 millones para la puesta a punto de las líneas.

Sin embargo, esos montos contemplan no sólo el restablecimiento de las vías, sino también la renovación de maquinarias, talleres, vagones, entre otros.

Esto es algo que fue cuestionado por algunos competidores, que consideraron que la inversión en infraestructura es solo una parte del total. Recientemente también se conoció la reglamentación de los fideicomisos que recibirán los fondos que surjan de la venta de la maquinaria. Los mismos tienen como destino exclusivo financiar las inversiones en infraestructura que deben hacerse para la puesta a punto de las redes.