Humo gris en la primera reunión para negociar la postergación de las PASO

El ministro Wado De Pedro se reunió esta noche con tres líderes opositores de Diputados. Mañana presentarán un borrador para correr un mes los comicios, tanto las primarias hoy fijadas para agosto y las generales de octubre.

Pasadas las 19, Eduardo "Wado" de Pedro entró al Congreso. El ministro del Interior llegaba a Diputados a discutir con líderes opositores la postergación de las elecciones 2021 en una reunión cuya previa estuvo cargada de polémica. No hubo fumata blanca en el cónclave preelectoral. Pero tampoco el humo fue negro. Fue una primera reunión en una negociación que continuará: mañana, prometió el funcionario, presentará un borrador para aplazar un mes los comicios, por lo que las PASO de agosto se realizarían el 12 de septiembre; y las generales el 14 de noviembre, en el actual cronograma previstas para octubre. 

"Podemos seguir vacunando, ganamos un mes", argumentó De Pedro en una conferencia post-reunión. El ministro, además, aclaró que ese texto fue consensuado con la Justicia. De esta manera, queda descartada, por ahora, la posibilidad de cancelar las primarias este año, una idea que días atrás volvió a esbozar Sergio Massa.

Precisamente, con un Massa que ofició de anfitrión, como presidente de la Cámara baja, De Pedro se sentó a la mesa junto al jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Mario Negri, y los titulares de los bloques del PRO, Cristian Ritondo y de la Coalición Cívica, Juan Manuel López. Con un Máximo Kirchner aislado por contacto estrecho, por el todismo asistieron las diputadas Cecilia Moreau y Cristina Álvarez Rodríguez

A las 21.20 terminó el cónclave preelectoral. Con el antecedente de las filtraciones de la anterior reunión, que hicieron peligrar el rumbo de las negociaciones, esta vez hubo comunicación oficial. "Fue una muy buena reunión con el bloque de Juntos por el Cambio. Hay predisposición al diálogo para ver cómo combinamos el proceso electoral con la segunda ola", celebró el ministro del Interior en una declaración rodeado sólo por oficialistas. 

A su turno, Massa pidió que "este proceso de dialogo que esperamos se dé en confianza, de alguna manera razonable, civilizada". 

Luego, el trío opositor realizó su propia conferencia: "Fue una reunión madura. Planteamos nuestras dudas. La primera, para Juntos por el Cambio, el cambio de reglas electorales en tiempos electorales merece cuidado. El ministro se comprometió a que el sistema de PASO está vigente", resumió Negri. 

Por su parte, el compromiso opositor es llevarlo a la mesa de JxC. En tanto, Ritondo insistió con la boleta única. "Entendemos que cualquier propuesta va a respetar las reglas de juego", auguró  López. 

La desconfianza tiene sus antecedentes. 

Un prólogo caliente 

Hace una semana atrás, Ritondo y el alcalde Jorge Macri habían ido a la Casa Rosada. Con la excusa de un reparto de fondos para distritos bonaerenses, junto al gobernador Axel Kicillof, el diputado Máximo Kirchner había tirado sobre la mesa la idea oficial de aplazar los comicios legislativos un mes, en base a un acuerdo epidemiológico. El aval opositor a debatirlo en el ámbito parlamentario escaló a un luego desmentido principio de acuerdo para realizar las PASO en septiembre, en lugar de agosto como marca aún hoy el cronograma electoral. 

La interna opositora se mostró a flor de piel en redes sociales. Frente a acusaciones de "haber caído en la trampa del Gobierno", tanto Ritondo como Macri debieron salir a negar un pacto. La lógica detrás de las versiones era que la Rosada necesitaba primero el visto bueno a la iniciativa en el principal distrito electoral del país que concentra casi 4 de cada 10 electores argentinos. Hasta entonces, Kicillof prefería patear el debate a su propia Legislatura, que deberá rubricar un eventual cambio en la ley nacional. 

A pesar de las desmentidas, todos concordaban en que el Congreso era el lugar para debatir un cambio de reglas electorales, sin cerrar del todo la puerta. Luego de que Massa insistiera, más tarde, con su propuesta de suspender las primarias, con el argumento económico de utilizar ese dinero para vacunas, las alarmas opositoras volvieron a encenderse. La poco dialoguista Patricia Bullrich, por caso, sospecha que el Gobierno busca primero instalar una idea potable para luego auspiciar una especie de ley de lemas con una única jornada electoral en el que las primarias y generales se realicen en simultáneo. 

No opina lo mismo otra que siempre desconfió del kirchnerismo: Elisa Carrió se mostró a favor de la postergación. 

Con estos antecedentes, la negociación promete ser ardua. 





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