A través de la Disposición 224/2026 de la ANMAT, el Gobierno de Javier Milei eliminó una barrera administrativa a la importación de equipamiento médico usado y reacondicionado. El objetivo es facilitar el acceso a tecnología de diagnóstico y reducir el costo de las prestaciones médicas; la industria advierte por dos amenazas
“A partir de ahora, las clínicas y hospitales de todo el país podrán importar equipamiento médico usado. Menos costos y burocracia, más calidad al servicio de la salud de los argentinos”, resumió Manuel Adorni, Jefe de Gabinete de Ministros en X.
“Facilitar la importación de equipamiento médico usado es un gran avance en el sistema sanitario que permitirá mejorar la atención de los pacientes”, agregó Javier Lanari, vocero presidencial en un mensaje que compartió en su cuenta el Presidente Milei.
El movimiento que busca profundizar la desregulación económica y mejorar la eficiencia del sistema sanitario, deroga normativas que databan de 2007 y elimina trámites que, según empresarios asociados al sector médico, encarecían hasta en un 40% los costos.
Menos trabas
La normativa tiene como antecedente el Decreto 273/2025, que el año pasado barrió con la exigencia del Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU).
Hasta hoy, importar un tomógrafo o un resonador usado era un proceso que podía demorar meses por la complejidad de los permisos. Con la nueva norma, las instituciones de salud podrán hacerlo directamente, siempre que el equipo sea llevado a sus especificaciones originales de fábrica.
El texto oficial explica que la desregulación apunta a “mejorar el acceso de la población a prácticas de diagnóstico y tratamiento oportunas, reduciendo la necesidad de derivaciones que generan demoras en la atención y que pueden comprometer la salud de los pacientes”.

En síntesis, desde ahora, no solo las importadoras tradicionales pueden realizar la operación sino también los propios hospitales y clínicas pueden comprar directamente en el exterior.
Además, se dispuso una segmentación por riesgo. Los equipos de bajo riesgo (Clase I y II) solo requerirán un “Aviso de Importación” posterior a la llegada al país, eliminando la espera previa de autorización.
Respecto al mercado de reacondicionamiento, la norma impulsa la industria local de “seteo a nuevo”, permitiendo importar equipos “en crudo” para ser restaurados en talleres argentinos habilitados por ANMAT.
Aquellos equipos que hayan sido modificados más allá de las especificaciones originales del fabricante serán considerados “productos nuevos” y deberán atravesar un registro mucho más lento y costoso.
Bolsillo y seguridad
En teoría, esto debería traducirse en una mayor oferta de servicios de diagnóstico y, eventualmente, mejorar los precios de las cuotas de medicina prepaga y copagos médicos.
Según fuentes del sector, un tomógrafo nuevo puede costar entre 150.000 a 300.000 dólares mientras que usado, reacondicionado, con 10 años de antigüedad y de marcas reconocidas se consigue por 50.000 a 100.000 dólares.
Para el sector importador la medida facilita, aun así, señalan que es un rubro “con poco material usado o reacondicionado” lo que pone reparo sobre el impacto económico real.
Si bien la normativa es enfática en que “usado” no significa “inseguro” y es donde el Gobierno puso mayor énfasis, sobre el rol de la ANMAT en la vigilancia estricta sobre los certificados de reacondicionamiento, fuentes de la industria local lanzaron sus advertencias.
El tema ya fue motivo de debate con la salida del CIBU y se reavivó ahora con la desregulación puntual de equipamiento médico. Desde la industria advierten por dos frentes de amenaza. “Por ejemplo te vas a atender con un equipo médico usado que no tiene controles”, señaló Elio Del Re, titular de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA).
A la par, planteó la “importante competencia desleal con la industria nacional”.
Los fabricantes de equipamiento médico cerraron el 2025 con una caída del 2,8%, por encima de la contracción acumulada del 0,9% interanual que promedió la actividad metalúrgica, según ADIMRA.

















