En esta noticia

Si bien la inflación dejó de ser la principal fuente de los desvelos argentinos, la carrera entre la evolución de los precios y los ingresos aún horada las expectativas sobre una mejora de la economía y profundiza la grieta que divide a la sociedad entre quienes avalan al Gobierno y aquellos que manifiestan disconformismo, al cumplirse 1000 días de la gestión Milei.

Así lo revela el Monitor del Humor Social y Político, que D’Alessio Irol/Berensztein realiza de manera exclusiva para El Cronista. El estudio mensual, realizado de manera online a fines de agosto sobre 800 adultos en todo el país, muestra que solo una de cada tres personas ven que la economía del país está mejor que hace un año, registro que se mantiene inalterable desde hace cuatro meses y que se exhibe alineado con la visión sobre la situación económica personal, ya que 67% sostiene que está peor que hace un año.

En cambio, se va limando mes a mes la perspectiva de una mejora futura. Apenas un 37% de los encuestados cree que la situación económica mejorará en un año, el menor nivel en toda la administración mileísta y 20 puntos por debajo del pico observado al término del primer año de gobierno.

Aún así, se incrementó la evaluación positiva sobre la gestión del Gobierno (40%), que registra un 85% de respuestas favorables entre los votantes de La Libertad Avanza (LLA), aunque solo 3% entre los que eligieron a candidatos de Fuerza Patria (FP) el año pasado.

Al respecto, el consultor Eduardo D’Alessio señaló que “aunque parezca paradójico, existe la situación de que el horizonte es menos auspicioso este mes que el mes anterior, pero la imagen de gestión de gobierno de Milei no se ha modificado”. En esa línea agregó que “justamente, el núcleo central de votantes está conformado por los que entienden que las dificultades económicas no tienen que ver con mala praxis, sino con medidas de fondo futuro por lo tanto siguen apoyando su gestión”.

Los temas que más preocupan

La desaceleración de la inflación, que se confirmará esta jueves con los datos oficiales del Indec, contribuyó a correr ese ítem de la lista de principales preocupaciones sociales. No obstante, las mayores alertas continúan asociadas al bolsillo. De allí, se entiende que el listado lo encabecen el costo de los servicios públicos, la posibilidad de que los ingresos no alcancen para mantener el nivel de vida y la incertidumbre económica.

Al momento de analizar esta circunstancia, D’Alessio indicó que “se reconoce, en general, que los precios han aumentado más que los ingresos y dentro de ello, el factor importante y protagónico lo lleva el pago de los servicios públicos, que han llevado una proporción del ingreso muy superior en la clase media”.

La pérdida de poder adquisitivo, en definitiva, es ampliamente mayoritaria entre los encuestados, pero se expresa con más intensidad entre los votantes opositores y los de menores recursos.

Sobre este punto, solo un 4% de los consultados reveló que los ingresos de su hogar aumentaron más que los precios en comparación con un año atrás, mientras que un 15% sostuvo que el aumento fue proporcional (29% entre libertarios). En cambio, 32% dice que tuvieron un incremento menor a la inflación (33% de libertarios y 27% de FP) y 15% remarcó que se mantuvieron sin cambios. Finalmente, 38% señaló que directamente disminuyeron, guarismo que trepa al 53% entre el nivel socioeconómico medio bajo y alcanza al 59% del votante kirchnerista.

El 93% de los entrevistados tiene pagos, cuotas o compromisos económicos que debe abonar periódicamente, principalmente por servicios públicos (75%), telefonía celular y/o internet (72%), compras realizadas con tarjeta de crédito (54%) e impuestos, tasas o planes de pago (51%), entre otras.

Pero también uno de cada siete encuestados registra en su entorno casos de personas que tienen deudas con el juego, un problema que reconoce el 28% de los votantes de izquierda y al 25% del elector de Provincias Unidas.

La imagen de los principales dirigentes

En este escenario, la imagen positiva del presidente Javier Milei cayó a un piso de 34%, aunque preserva la mirada favorable de tres de cada cuatro votantes de LLA. No obstante, se encuentra ya seis puntos por debajo de la del gobernador Axel Kicillof, que reúne la adhesión del 96% de los encuestados que votaron a FP, y de la de la diputada de izquierda Myriam Bregman, ambos con 40%.

El ranking es encabezado por el ex jefe de Gabinete Guillermo Francos (45%), seguido por la senadora Patricia Bullrich (43%), ambos con la mejor imagen entre los libertarios (81% y 89%, respectivamente). El primer funcionario en el listado es el actual jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien registra 37% de imagen positiva, apenas por detrás del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri (39%) y su primo, el ex presidente Mauricio Macri (38%).