El director del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), aprobó una garantía por u$s 500 millones para “fortalecer políticas de seguridad y justicia” y “mejorar el acceso del país a los mercados de capital”.

Según detallaron, la medida permitirá movilizar financiamiento para Argentina por u$s 1250 millones de origen privado y facilitará el acceso a los mercados internacionales de crédito, “en línea con los objetivos del plan de sostenibilidad fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.

“El Directorio Ejecutivo del BID aprobó hoy una garantía que ayudará a movilizar US$1.200 millones en financiamiento externo. Esta es la primera garantía otorgada por el BID para Argentina en apoyo a importantes reformas”, dijo el presidente del organismo, Ilan Goldfajn.

Así, se suma al Banco Mundial en el respaldo a Argentina para hacer frente a los vencimientos de deuda de este año. La garantía de la entidad dirigida por Ajay Banga asciende a u$s 2000 millones y cubre el 95% del financiamiento que se espera obtener de fuentes privadas. Es el Banco Mundial el encargado de gestionar esos fondos con sus garantías.

Además, el Gobierno negocia un respaldo equivalente de la CAF de cara a los vencimientos de deuda de este año. El 9 de julio Argentina enfrentará un vencimiento por u$s 4400 millones, mientras que hay otros equivalentes para enero y julio del año próximo.

El anuncio se da un día después de que el viceministro de Economía, José Luis Daza, se reuniera con el presidente del organismo. Fue en ese marco que el funcionario de la entidad aseguró: “Argentina ha logrado avances importantes en la recuperación de la estabilidad macroeconómica, sentando las bases para el crecimiento, la creación de empleo y la reducción de la pobreza. Conversamos sobre cómo construir sobre esos avances para movilizar más recursos para el país, incluso a través de las garantías del BID. El Grupo BID sigue siendo un socio comprometido con Argentina".

En esa misma línea, Daza agregó: “Valoramos el compromiso del BID para acompañar esta nueva etapa y seguir trabajando juntos en la movilización de recursos que impulsen el desarrollo, la creación de empleo y mejores oportunidades para todos los argentinos”.

El organismo dirigido por Godlfajn explicó que el financiamiento respaldará el programa de Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (PROSEJUS), “un conjunto de reformas del Gobierno argentino que contribuirán a reducir la impunidad de los delitos asociados a organizaciones criminales”.

El viceministro José Luis Daza y el titular del BID Ilan Goldfajn en Washington DC

El programa, según detallaron, busca fortalecer la capacidad del sistema de seguridad y justicia del país para aumentar la efectividad de la persecución penal, la investigación criminal, y la recuperación de activos de origen ilícito.

Además, se enmarca en la Alianza por la Seguridad, la Justicia y el Desarrollo del BID, que incorpora un programa basado en resultados para fortalecer las capacidades de las fuerzas federales de seguridad, la investigación e inteligencia criminal.

“El costo directo del crimen y la violencia en el país se estima en 3,9% del PIB, superando el promedio regional, según estimaciones del BID. PROSEJUS contribuirá al crecimiento económico sostenible en Argentina, al reducir la impunidad y disminuir la criminalidad y la violencia asociadas al crimen organizado, al tiempo que fortalecerá la confianza ciudadana en las instituciones públicas”, agregaron.

En abril de este año el organismo anunció que aceleraría su respaldo a Argentina. Esto implica que el país tendrá un financiamiento récord por parte de la entidad por u$s 7200 millones solo este año.

Unos u$s 5000 millones se aplicarían en operaciones soberanas con el sector público, que incluyen el financiamiento de proyectos y la provisión de garantías por u$s 550 millones (la anunciada este miércoles), que se sumarían a las otorgadas por otros organismos multilaterales.

En paralelo, el BID Invest, la rama de inversión privada del organismo, proyectaba movilizar inversiones por u$s 2200 millones.

Los anuncios del BID y el Banco Mundial se enmarcan no solo en los vencimientos de deuda privada sino también en las especulaciones sobre la salida al mercado internacional de deuda del Gobierno.

La mejora en el riesgo país y la calma internacional que trajo el principio de acuerdo en el conflicto de Medio Oriente alimentan las expectativas de que se concrete una salida al mercado internacional de deuda en el segundo semestre del año.

El objetivo está puesto en cubrir los vencimientos de deuda y despejar los escenarios de volatilidad para el año próximo, marcado por las elecciones.

El ministro de Economía, Luis Caputo, había asegurado que no buscaban salir al mercado en lo inmediato para evitar pagar tasas más caras que las de los vencimientos que debían cubrirse, con el objetivo de reducir el costo de la deuda.