El avance de la Inteligencia Artificial plantea interrogantes urgentes para la economía global, y el economista Eduardo Levy Yeyati dedica su trabajo a entender su impacto en distintos niveles, especialmente en el laboral.

En su paso por el programa Cuentas Claras de El Cronista Stream, el especialista reveló cómo su interés en la tecnología nació de una necesidad profesional: “Entré por el lado del trabajo, me di cuenta que gran parte de lo que ocurría estaba asociado al cambio tecnológico y me fui metiendo cada vez más. Ahora dedico gran parte de mi tiempo a la IA y su cruce con otras cosas”.

Según su visión, y sobre el futuro laboral, fue tajante: “Cuando hablamos del futuro hay que ser muy cauto, yo no diría que hay empleos que no van a existir más, es probable que tengamos tareas distintas, pero no soy apocalíptico en el sentido de que pueda desaparecer. Va a haber menos horas trabajadas, pero vamos a seguir haciendo cosas”.

Esta inevitable reducción de la jornada laboral abre una incógnita económica y previsional que, según el experto, la política prefiere ignorar. “¿De dónde van a venir los ingresos si cada vez hay menos horas remuneradas? Nadie quiere abordar ese debate, sólo los tecno multimillonarios tipo Elon Musk y Sam Altman”, disparó.

En esa línea, proyectó posibles escenarios: “Puede ser también que haya más bienes públicos, algún otro tipo de transferencia con algún tipo de condicionamiento (...). Sí creo que la charla se tiene que dar y los gobiernos la están esquivando, más ahora que hay un sesgo hacia la posición más libertaria o conservadora, pero tarde o temprano ese tema va a venir. Hay que abordarlo dentro de los próximos 10 años o nos va a agarrar en offside”.

Lejos de ser solo una amenaza, Levy Yeyati afirma que la IA tiene un efecto nivelador en las corporaciones, aunque la región llega tarde a la discusión. “Mucha de la investigación reciente muestra que en las empresas que adoptan IA, quienes están en los niveles más bajos se benefician mucho más en términos de productividad que los gerentes, así que esto iguala, quizás iguala hacia abajo, pero iguala”, explicó.

Sin embargo, el economista advirtió sobre la falta de visión a nivel continental: “Está un poco tapado el tema, todo el mundo habla de IA pero no hay discusión de esto en Latinoamérica, salvo en Brasil y Chile que tienen políticas de estado al respecto”.

Al aterrizar el diagnóstico en la Argentina, Levy Yeyati fue contundente respecto a la falta de preparación de nuestra fuerza laboral. “Para que sea competitiva y pueda complementar a la IA, necesitás políticas públicas. Nosotros no tenemos, estamos discutiendo reformas laborales y nadie habló específicamente de la formación laboral”, sentenció.

La brecha es alarmante: “Lo que sucede con más de la mitad de los trabajadores informales o independientes es que no saben hacer lo que el mercado les demanda (...) si vos le decís al trabajador ‘a partir de ahora vas a trabajar con la IA’, tenés que darle un nivel de formación, y hoy no tenés ese entrenamiento”.

La raíz de este déficit, según el especialista, se encuentra en un sistema educativo paralizado ante el cambio tecnológico.

“En nivel primario hay temor de que la IA nos lleve hacia un lado donde los chicos no se desarrollan cognitivamente (...) en el nivel secundario no hay discusión, muy poca, y en el terciario universitario lo estamos viendo, estamos trabajando en cómo tomar examen, por ejemplo. Pero la educación está corriendo detrás del cambio tecnológico”, enumeró.

Pese a este panorama desafiante que requiere acción inmediata, Levy Yeyati cerró con una reflexión optimista sobre el valor irreemplazable de la humanidad en la economía que viene.

Citando a la filosofía, recordó que la eficiencia de los algoritmos no podrá borrar el diferencial del trabajo hecho por personas: “Hay algo que Walter Benjamin llamaba ‘el aura’ que hace distinto lo original, lo artístico, casero o artesanal, y que hace que yo esté dispuesto a pagar más por algo hecho por humanos”.

¿Qué va a pasar con el sistema previsional?

En cuanto al ineludible debate sobre el sistema previsional frente a este nuevo escenario tecnológico y demográfico, Levy Yeyati rescató una propuesta disruptiva de su propia autoría.

“En términos previsionales, hace 15 años escribí en el CIPPEC algo que circuló en el Congreso, planteaba la idea de promover un sistema a la neozelandesa, no una jubilación, una asignación universal para el adulto mayor”, recordó.

Sin embargo, reconoció las fuertes resistencias culturales y políticas frente a este modelo: “Sé que la mayoría de la gente es fanática del sistema contributivo, y si nosotros promovemos un sistema donde todos cobran lo mismo, habría mucha gente que protestaría”.