

El ex presidente Fernando de la Rúa tuvo a su alcance evitar el pago de sobornos para la aprobación de la ley de Reforma Laboral en 2000 y no lo evitó, acusó hoy la Oficina Anticorrupción en el alegato final del juicio oral donde se lo juzga junto a otros siete acusados por ‘cohecho‘ a raíz del pago de cinco millones de pesos a senadores justicialistas.
"De La Rúa no evitó el pago pese a estar a su alcance hacerlo", advirtió la querella por la Oficina Anticorrupción (OA), en la primera jornada del alegato ante el Tribunal Oral Federal 3 que terminará mañana con el pedido de condenas a todos los juzgados, según se anticipó.
Para la OA, se probó en el juicio que hubo un "plan criminal" para el pago de sumas de dinero a senadores justicialistas, realizado con fondos estatales de la SIDE, propiciado por el fallecido José Genoud, quien por entonces era titular de la bancada radical en el Senado y por el ex titular de la SIDE y juzgado ahora junto a De la Rúa, Fernando de Santibañes.
Para ello hubo desvío de fondos "para sobornar a los senadores que hoy están en juicio, sin descartar que haya habido otros. Visto el fracaso de la negociación política, desde las más altas esferas gubernamentales se concibió la operación ilícita llevada adelante por De Santibañes y Genoud, se repartieron las tareas y el brazo ejecutor fue Pontaquarto", agregó en relación al ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto, el ‘arrepentido‘ del caso que también es juzgado.
La OA aludió a la "capacidad de los imputados para borrar huellas de los delitos cometidos" y que en algunos casos usaron "su aura de respetabilidad" que no puede trasladarse "sin más a lo que ha ocurrido en este proceso".
En cuanto a los ex senadores Augusto Alasino, Alberto Tell, Remo Costanzo y Ricardo Branda, en el alegato se recordó que al momento de los hechos, abril de 2000, se vencían sus mandatos. "Tenían que ver por sus carreras políticas, que estaban llegando a su fin y cualquier cosa era necesaria para blindarse económicamente ante la falta de un futuro político" y por eso "hicieron lo que hicieron".
Sobre el arrepentido Pontaquarto, la OA remarcó que es un "corrupto" pero que sus dichos son la principal prueba de la causa y no hubo mendacidad.
"El es un corrupto, lo que hizo es repudiable, tiene que quedar claro, se manejó en su vida pública y privada de manera más que cuestionable y llevó adelante el plan criminal que le impusieron", argumentó.















