Priorizar el equilibrio fiscal es un compromiso central que el gobierno de Javier Milei busca cumplir al pie de la letra, pero la baja de la recaudación desafía el plan oficial y abre interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema a largo plazo.
El dato oficial de abril registró ingresos por $ 17 billones, lo que implica una suba del 27,2% respecto al año anterior y por encima de la de marzo, de $ 16 billones. Sin embargo, se mantiene por abajo de las proyecciones privadas de inflación para el mes, que la ubican en 32,1%.
De ahí se desprende una caída de los recursos de 3,8% en términos reales, lo que dejó al primer cuatrimestre con una pérdida del 6,7%. De esta forma, anotó su noveno mes de caída consecutiva.
La tendencia negativa se produce en un contexto donde el principal bastión de la gestión libertaria comienza a mostrar fisuras. Con una actividad económica que no termina de recuperar tracción, el Ejecutivo tiene menos margen para seguir recortando los gastos y aportar aire a las cuentas públicas.
En este escenario, desde Fundación Capital, la consultora fundada por Martín Redrado, profundizaron sobre los desafíos crecientes que pueden condicionar el cumplimiento de los objetivos fiscales a corto plazo.
Al respecto, al análisis advirtió que “los ingresos del sector público acumulan caídas reales, afectados por recortes impositivos, menores importaciones y una actividad económica heterogénea".
“Por otro lado, algunas normas ya sancionadas podrían sumar presiones adicionales sobre las erogaciones”, mencionó el centro de estudios.
Respecto al esfuerzo necesario para sostener el ordenamiento fiscal, el informe señaló que “en un escenario sin repunte de los recursos, el gasto debería profundizar su ajuste en torno a medio punto del PBI, desde niveles que ya están comprimidos”.
No obstante, desde la entidad aclararon que su escenario base contempla una mejora moderada de la recaudación para aliviar la presión. En este marco, introdujeron una observación clave: “El interrogante no pasa tanto por el cumplimiento de la meta, sino por la magnitud y la composición del esfuerzo fiscal necesario para alcanzarla”.
Recortes impositivos
Según el reporte, el retroceso de la recaudación se explica por un conjunto de factores. El primero se trata de los recortes impositivos llevados a cabo por el Gobierno: es que, en el último año, hubo una baja en las alícuotas de tributos clave, como los derechos de exportación y el impuesto sobre los Bienes Personales.
En el caso de las retenciones, los ingresos por este concepto para productos agroindustriales se desplomaron un 38,2% real interanual durante el primer semestre de 2026.
Por su parte, la baja escalonada en las alícuotas de Bienes Personales también tuvo un efecto negativo. Este tributo registró una caída del 13,1% real interanual, a pesar del régimen que permitió anticipar el pago de este impuesto.
El lado B de la caída de la recaudación: los 3 impuestos que atentan contra el objetivo del Gobierno
Al mismo tiempo, la caída de lo recaudado a través de IVA, Ganancias y Derechos de Importación afectaron los ingresos al fisco. De acuerdo con Fundación Capital, la recaudación de ARCA por IVA DGA se contrajo un 26,9% interanual en el primer trimestre.
Este dato refleja el impacto directo de la reducción de las importaciones en los últimos meses, que cayeron un 7,3% en el mismo periodo. En cuánto a Ganancias, tuvieron una fuerte baja del 37,2%, en tanto que los Derechos de importación registraron una merma del 17,3% interanual.
A esto se suma el comportamiento de la actividad económica. La consultora verificó caídas en los tributos ligados al bajo nivel de consumo, que no repunta: el IVA descendió un 10%, el impuesto a los débitos y créditos 2,7% y las contribuciones a la seguridad social 4%.
Hacia adelante, el análisis planteó que, para cumplir las metas sin un repunte de recursos, el Estado debería profundizar su ajuste para cumplir con la meta fiscal anual. “De concretarse, el gasto público se ubicaría en el nivel más bajo de los últimos diez años, lo que plantea un desafío para algunas partidas”, remarcaron.
El efecto dominó de la motosierra y la caída de la recaudación sobre los giros a las provincias
Lo que está pasando con la recaudación tiene su correlato en una merma de los recursos transferidos a los gobernadores a través de la coparticipación.
En efecto, las provincias ya perdieron más de $ 1,38 billones en lo que va de 2026. Así lo señala un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que evidencia el impacto de la caída de ingresos del fisco nacional en cada una de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
En abril, el Gobierno envió a las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) un monto consolidado de $ 5,58 billones en concepto de coparticipación federal de ingresos, leyes especiales y compensaciones.
Frente a los $ 4,36 billones enviados durante el mismo período del año anterior, se observó una variación nominal del 28%. Sin embargo, si se tiene en cuenta el proceso inflacionario del período, hubo una caída real de 3,2%. Por su parte, la coparticipación habría registrado un descenso del 3,6% en términos reales.
“La caída de la coparticipación neta en abril se debería a la disminución real interanual del 2,4% de la recaudación del impuesto a las ganancias, mientras que el IVA también mostró una variación negativa, del 3,3%“, detalla el informe.
Y agrega: “En conjunto, la recaudación de IVA e impuesto a las ganancias (IIGG) habría registrado una baja real interanual del 2,9%. No obstante, la caída de la recaudación de impuestos internos de 20% generó que la coparticipación neta tuviera una variación negativa del 3,7%”.
Provincia por provincia, los datos de la coparticipación
| Jurisdicción | En millones de $ | Var. % nominal | Var. % real |
|---|---|---|---|
| Buenos Aires | 1.285.815 | 29,1% | -2,4% |
| CABA | 121.714 | 27,6% | -3,5% |
| Catamarca | 140.012 | 27,6% | -3,5% |
| Chaco | 264.510 | 28,2% | -3,1% |
| Chubut | 84.488 | 28,0% | -3,2% |
| Córdoba | 461.231 | 28,1% | -3,1% |
| Corrientes | 200.295 | 28,4% | -2,9% |
| Entre Ríos | 254.091 | 28,0% | -3,2% |
| Formosa | 190.336 | 28,0% | -3,2% |
| Jujuy | 149.111 | 28,0% | -3,2% |
| La Pampa | 98.407 | 27,6% | -3,5% |
| La Rioja | 106.311 | 27,3% | -3,7% |
| Mendoza | 218.811 | 28,3% | -3,0% |
| Misiones | 179.491 | 28,4% | -2,9% |
| Neuquén | 93.779 | 28,7% | -2,7% |
| Río Negro | 132.009 | 28,4% | -2,9% |
| Salta | 213.653 | 17,7% | -11,0% |
| San Juan | 174.341 | 28,1% | -3,1% |
| San Luis | 117.053 | 28,0% | -3,2% |
| Santa Cruz | 82.496 | 27,5% | -3,6% |
| Santa Fe | 474.174 | 28,2% | -3,0% |
| Santiago del Estero | 218.234 | 28,2% | -3,1% |
| Tierra del Fuego | 64.061 | 27,9% | -3,3% |
| Tucumán | 260.111 | 31,4% | -0,6% |
| Total | 5.584.534 | 28,0% | -3,2% |
Al analizar la evolución de las transferencias automáticas totales por jurisdicción, se observa que todas las provincias registraron variaciones reales negativas.
No obstante, se observa una dispersión de 10,4% entre Salta, con la mayor caída (-11%), y Tucumán, con la baja menor (-0,6%). En La Rioja, Santa Cruz y Catamarca el mayor descenso relativo se explica por una menor participación en leyes especiales y compensaciones, las cuales aumentaron un 2% real interanual.
En cambio, Tucumán, Buenos Aires y Neuquén tuvieron un mejor desempeño relativo debido a su mayor participación en estos componentes del reparto.