El Gobierno concretó ayer la transferencia al Bank of New York Mellon para pagarle a los tenedores de bonos internacionales. Este viernes deberá concretar el pago a los locales.
Tras conseguir el REPO por u$s 3000 millones por parte del Banco Central, el Gobierno celebró haber conseguido “financiamiento neto negativo”, al tomar ese monto para cancelar un vencimiento de u$s 4200 millones. Tras el comentario del ministro de Economía, Luis Caputo, se suscitó una discusión sobre si se trataba de un aumento o no de la deuda o de un encarecimiento del costo de la deuda.
De la operación del REPO que concretó el Banco Central, el Tesoro compró u$s 2000 millones para cubrir lo que le faltaba del vencimiento, descontando lo que había conseguido por compras propias el Tesoro y la operación del Bonar 29 con el que consiguió poco menos de u$s 1000 millones.
El ministro fue categórico ante el cuestionamiento sobre que nuevamente se había endeudado. “Este Gobierno terminó con el déficit y bajó la deuda consolidada en u$s 50.000 millones. Hoy tomamos u$s 3.000 millones, para cancelar u$s 4300 millones. O sea, cancelamos deuda. Equivalente a financiamiento neto negativo”.
Sin embargo, después de la aclaración aparecieron algunos cuestionamientos. Federico Machado, economista de Open Economía, planteó que la operación implicó un aumento del capital de la deuda consolidada: “El Ministro se equivoca. Se tomaron u$s 3000 millones por REPO más u$s 910 millones por BONAR el mes pasado. Total: u$s 3910 millones. Vencen u$s 4200 millones, pero de dicho total, u$s 1500 millones son intereses. El capital de la ‘deuda consolidada’ sube de u$s 2700 millones a u$s 3910 millones”. Cuestionado por el pago de los intereses, que también debe ser cubierto, aclaró que estos deben ser pagados con superávit.
Otro de los cuestionamientos fue respecto de la tasa. La tasa final, del 7,4%, marcó una baja significativa respecto del REPO anterior, cuando la misma fue de 8,25% anual.
Sin embargo, se acortaron los plazos de vencimiento de estas operaciones. Mientras que la primera tuvo un vencimiento a más de dos años, el firmado esta semana vence en un año.
“Lo que habría que mirar es la evolución del spread sobre la tasa SIFOR, no la tasa final, porque la tasa fue cambiando también (a la baja). Sería: spread, monto y plazo. Falta saber el aforo o cantidad de títulos que se entregan en garantía, no sabemos si cambiaron para mejor o peor. El primero firmado a fines de 2024 fue con 475 puntos por u$s 1000 millones y con una duración de 2 años y cuatro meses, el segundo firmado en julio de 2025 fue con 450 puntos, por u$s 2000 millones y una duración de un año y ocho meses. El tercero, de este año, fue con 400 puntos por u$s 3000 millones y una duración de un año y 7 días”, dijo Gabriel Caamaño de Outlier.
El REPO “no busca ser una línea de crédito de largo plazo sino más bien un ‘parche’ que permita resolver una situación que afronte el acreedor dentro de su calendario de pagos”, explicó Brian Torchia, gerente de Finanzas Corporativas de Pgk Consultores.
Si bien destacó que el pago de la deuda es un hecho objetivamente positivo, planteó que en los mecanismos de mercado aún no se consiguieron volúmenes considerables ni una tasa que “de indicios indiscutibles de aceptación de los privados”.
El punto quizás menos relevante fue el encarecimiento de la tasa pagada en el REPO respecto de la tasa original de los bonos que vencían, en torno al 4%. Lo cierto es que la tasa conseguida es superadora ante otros mecanismos de financiamiento a los que tiene acceso hoy Argentina.
Para Leonardo Chialva, de Delphos Investment, la discusión es infundada. “De los u$s 4000 millones, u$s 2500 millones son de capital y el resto es intereses. El REPO lo toma el Central y el Tesoro le compra los dólares, por eso se consolidan los balances. El kirchnerismo destruyó el balance del Central y el macrismo sobre endeudó al Tesoro. Milei heredó a ambos destruidos y recompuso el balance del Central. En principio, el Tesoro va a pagar deuda con pesos que ahorró y va a comprar los dólares. Lo interesante es que el Central sigue bajando el costo de los REPOs y se endeuda a una tasa más baja. Hacia adelante, importa que el Tesoro logre, ya sea via canje de deuda o emisión, un roleo de capital”.
















