Mientras en Argentina el campo celebra su mayor exposición anual, desde Estados Unidos, en el marco del ”Council of the Americas" y la “Argentina Week 2026”, la pesca busca alivio fiscal.
El sector que cosechó un récord de más de u$s 2000 millones de exportaciones en 2025, es el único que no fue beneficiados por la baja de retenciones a las economías regionales el año pasado.
Aun con Derechos de Exportación (DEX) que oscilan entre el 5% y el 9%, se posiciono en el octavo lugar, entre los 10 principales exportadores; aseguran que el peso tributario es determinante de cara a las inversiones que demanda la actividad: ingresar más divisas o detener la producción.
El escenario elegido para destrabar el conflicto fue Nueva York. Referentes de la actividad que fueron invitados por el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, aprovecharon el encuentro de alto nivel para hacer escalar una alternativa de compensación.
La estrategia es política y territorial. Torres y su par de Santa Cruz, Claudio Vidal, se han convertido en los interlocutores necesarios entre el complejo pesquero y el Palacio de Hacienda. Ambos mandatarios patagónicos se comprometieron formalmente a plantearle a Luis Caputo el “asunto pendiente” de las retenciones, entendiendo que la salud financiera de sus provincias depende, en gran medida, de la operatividad de sus flotas.

Aunque el encuentro sirvió para hacer fluir el diálogo con el Secretario Coordinador de Producción, Pablo Lavigne, en el sector saben que la palabra final es del titular de Hacienda.
Durante el evento en el Council of the Americas, el Ministro se mostró optimista: “Es impactante el cambio de imagen de Argentina en el mundo. El clima de inversión es fenomenal”.
Retenciones: promesa renovada para el campo
Por su parte, en un mensaje en una feria para el campo en San Nicolás, Iraeta, volvió sobre el reclamo del sector agrícola por la baja de retenciones. Y aseguró que el Gobierno tiene la intención de “continuar con la baja de las retenciones en la Argentina”.
“Con responsabilidad fiscal, en la medida que nos permita el tema fiscal, vamos a continuar con la baja de las retenciones en la Argentina”, aclaró Iraeta. “Ya lo hicimos de manera permanente, parcial para algunos productos y total en otros, pero ese es el camino. Este es solo un ejemplo de lo que piensa el gobierno nacional respecto de la carga impositiva al campo”, enfatizó.
El peso del calamar y la crisis del langostino
El balance positivo de 2025 no fue homogéneo. El gran protagonista fue el Calamar Illex, cuyo desempeño fue calificado de “explosivo”. Con un incremento del 47,7% en el valor exportado, inyectó u$s 178 millones adicionales al complejo, actuando como el principal amortiguador de una crisis que amenazaba con hundir las cuentas del sector.

Esa crisis tuvo nombre y apellido: el Langostino. El complejo sufrió un “año negro” debido a una parálisis de casi tres meses derivada de conflictos gremiales, lo que resultó en una pérdida de 40.000 toneladas desembarcadas.
Si bien el precio internacional del langostino entero promedió los u$s 6642 por tonelada en diciembre (un alza del 28,8%), los referentes advierten que esta rentabilidad es volátil y queda atrapada en una estructura de costos internos —combustible, logística y salarios— que no detiene su marcha ascendente.
La Propuesta: más inversión, menos retenciones
La industria presentó un plan técnico elaborado por CAPIP y CAFACH. La propuesta no pide simplemente una baja de impuestos, sino un régimen de compensación basado en inversiones productivas.
La idea central es que los montos que hoy el Estado recauda mediante los DEX se transformen en créditos fiscales para inversiones verificables dentro de la cadena pesquera. Los objetivos del plan son claros:
- Modernización de la flota: Renovación de buques con tecnología de mayor eficiencia energética.
- Valor agregado en plantas: Incentivos para el procesado en tierra, generando más empleo local.
- Competitividad internacional: Equiparar la cancha frente a competidores directos que operan con arancel cero.
- Sostenibilidad de las economías regionales: Garantizar que los puertos patagónicos no pierdan operatividad frente al encarecimiento de los costos operativos.
Antes de la misión a Estados Unidos, los dirigentes mantuvieron un encuentro clave con el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, y el subsecretario Juan Antonio López Cazorla. El mensaje fue contundente: sin la eliminación de las retenciones, el riesgo de una parálisis inminente es real.
La industria argumenta que el Estado nacional está perdiendo la oportunidad de recaudar mucho más a través de Impuesto a las Ganancias y mayor actividad económica de lo que recauda hoy por una tasa que castiga la exportación de valor agregado.
“Enfrentamos costos en dólares muy elevados y precios que, si bien tuvieron picos, tienden a la baja en mercados internacionales. Es imposible competir con países que no gravan sus exportaciones”, advirtió Eduardo Boiero, titular de la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPeCA).
Facundo Godoy, vicepresidente de CAPIP, puso números sobre la mesa y recordó que la parada por conflictos gremiales en 2025 representó la mitad de la temporada de pesca y una caída del 50% en las capturas y exportaciones de langostino.
“Ese costo económico fue irrecuperable. La quita de retenciones hubiera compensado, al menos en parte, lo que el sector resignó. No ocurrió, y eso profundiza la brecha entre lo que se les pide a los privados y lo que el Estado aporta en términos de competitividad”, señaló.
Con el respaldo de los gobernadores patagónicos y una propuesta técnica sólida bajo el brazo, el sector espera que el “guiño oficial” llegue antes de que la próxima temporada de pesca.

















