A un año de la pandemia, las cifras de su impacto sobre el mercado laboral

La vulnerabilidad que traía de recesiones previas se profundizó. Los empleos informales y hogares con menor nivel educativo sufrieron más la cuarentena.

A un año de la llegada del Coronavirus a la Argentina, la foto del mercado laboral amplió su contrastes. La irrupción de la pandemia hundió nuestra economía -que venía de años recesivos- un 10% y golpeó a los sectores con menor nivel educativo. En los primeros tres meses de cuarentena el 93,5% de las bajas se localizó en el tramo de los puestos informales.

La conclusión se desprende del informe mensual del Instituto de Estudios Laborales de la UCES. Sus datos evidencian que  para tomar una verdadera dimensión de la magnitud de la crisis sanitaria en el plano socioeconómico no alcanza con las referencias habituales, como las tasas de empleo y desempleo, sino, que hay que poner el foco en indicadores como las tasas de ausentismo, el desaliento a la búsqueda de trabajo y de subocupación horaria de los trabajadores.

El decreto que dispuso el aislamiento desde el 20 de marzo impactó principalmente en las actividades no registradas, cuentapropistas y, en particular de mano de obra intensiva o concentradoras de población, como también en los espectáculos deportivos, de esparcimiento y turismo local.

Un fenómeno que se dio es que la tasa de desempleo, al no medirse sobre el total de la población, sino sobre la oferta laboral o población económicamente activa, dio valores muy inferiores a lo que se observó en la realidad. "La extrapolación al total país de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, posibilitó detectar una caída abrupta de la oferta y demanda de empleo, que afectó a casi 4 millones de puestos en los meses de abril y junio, y recuperación en el trimestre siguiente de menos de la mitad de los puestos perdidos", apuntó el estudio. 

De esa manera, si se reestimara la tasa de desempleo como proporción de la oferta laboral que había al momento previo a la llegada del covid-19 a la Argentina, surge que la tasa de 13,1% del segundo trimestre se transforma en poco más de 28% de la población económicamente activa y, la de 11,7% en el tercero se amplía a 20%.

  De los puestos perdidos entre abril y junio, uno de cada cinco correspondió a la franja de los trabajadores que estaban subocupados. Otra novedad que trajo la Covid-19 fue el singular aumento del ausentismo en el lugar de trabajo. Pasó de 3,3% del total de puestos en el tercer trimestre de 2019 a 21,1% en el segundo trimestre de 2020, y se atenuó a 10,4% en los tres meses siguientes: "Al parecer, las severas limitaciones que rigieron para uso de los medios de transporte público de pasajeros provocaron semejantes tasas de asistencia a los lugares habituales de trabajo", agregó el estudio. 

El impacto de la crisis sanitaria sobre los ingresos laborales fue mayor en los hogares con jefes de menor nivel educativo, cayeron un 45,7%. En aquellos con nivel educativo medio, alcanzó al 37% y, en los hogares cuyos jefes tienen un nivel educativo de terciario o universitario completo disminuyeron un 34,5%

Al observar la distribución geográfica del impacto, el prejuicio fue mayor en los partidos del conurbano bonaerense, donde los problemas de empleo alcanzaron al 42,6% de los hogares mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se vio afectado el 33,6%. 






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