El "Operativo Máximo" causa un temblor en el PJ bonaerense

La versión de que el líder camporista podría aspirar a esa silla ya generó malestar en los intendentes, quienes por tradición presiden la cúpula partidaria. Problema de tiempos, cuestiones legales y un 2021 aún en pandemia.

Todavía no termina un 2020 complicado desde todo punto de vista, con la vacuna contra el coronavirus que asoma como la gran esperanza, y la política ya está debatiendo su propio microuniverso a futuro: desde poner en duda las PASO  del año que viene hasta las re-relecciones, hoy prohibidas, de los intendentes bonaerenses en 2023. En la misma sintonía de una rosca prematura, la versión de un "Operativo Máximo Kirchner" comenzó a insinuar un movimiento tectónico que amenaza con convertirse en un verdadero terremoto en el PJ bonaerense. 

El rumor circula hace unos días. Su lógica es simple: como el albertismo se quedaría a través del alcalde Juan Zabaleta con la Federación Argentina de Municipios (FAM), una negociación que ya contó este diario, el camporismo ahora pretendería para su líder la silla partidaria a cambio. Desde el Gobierno insisten que el cristinismo ya obtuvo su compensación con la asunción en el CFI, un espacio que nuclea a los gobernadores, del mercedino Ignacio Lamothe, ligado al ministro del Interior Eduardo "Wado" de Pedro. 

"Pero los pibes quieren ir por todo", reprochan fuentes oficiales con una frase revival de 2015. Admiten que la idea está dando vueltas pero, por otra parte, no le dan tanta entidad. Por ahora. 

Cerca del presidente del bloque todista de Diputados lo niegan: "Es humo". Pero cuando el río suena, piedras trae. Por el lado de Axel Kicillof, que almorzaron la semana pasada, se desentienden: "Es una rosca de él con los intendentes". El gobernador bonaerense ya avisó que la presidencia partidaria no le interesa, y de paso no mete más presión en su ambivalente relación con los caciques peronistas. 

Que sea o no Máximo Kirhcner quien auspicia el operativo clamor pasó a un segundo plano. Un sector del PJ bonaerense cree que hubo quien le "vendió" la propuesta al hijo de Cristina Fernández de Kirchner. Y apuntan contra los intendentes Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Fernando Espinoza (La Matanza). Este último es el que resiste el avance albertista en la FAM. Nadie lo confirma abiertamente. 

Bonaerense a fin de cuentas por DNI, la eventual postulación de Máximo Kirchner generaría un quiebre de reciente tradición, que el PJ bonaerense es comandado por un intendente. El dificultoso equilibrio de fuerzas es otro dilema: "Los congresales de La Cámpora apenas son el 5%", chicanean en el peronismo más orgánico, aquel que (recuerdan) en las elecciones del 2017 apoyó a Florencio Randazzo contra la actual Vicepresidenta. 

El tercer escollo es legal, al menos para aquellos que fantasean con una pronta entronización. A diferencia del PJ Nacional que tiene mandatos vencidos (por pandemia las elecciones se postergaron varias veces en el año, al igual que la asunción de Alberto Fernández), su par bonaerense está en regla: hasta el 27 de diciembre de 2021 tiene mandato su actual presidente, el alcalde Fernando Gray. Uno de los expertos jurídicos del partido avisa: "Es técnicamente muy complicado hacerlo por ahora".

Como si fuera poco, un recambio anticipado de autoridades generaría una batalla que sería un innecesario prólogo de la negociación del Frente de Todos por las listas legislativas 2021. Hay quienes creen que la sangre no debe llegar al río antes de tiempo.

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