En Argentina permanentemente hay cambios, tanto de política tributaria como de administración tributaria, que, sumados a los económicos, hacen imposible establecer, por ahora, una senda totalmente previsible para la recaudación tributaria.
Concretamente, en estos últimos tres años ha habido preponderantemente bajas de impuestos, aunque también subas y decisiones económicas como adelantos de importaciones, factores que en conjunto inciden en la recaudación actual o futura.
El año 2026 se caracteriza por una baja de recaudación, tanto coparticipable como no coparticipable. En principio, los elementos disponibles permiten afirmar que durante los meses de noviembre y diciembre la recaudación tendría variaciones reales interanuales positivas.
En esta columna se hace un balance de la recaudación de los primeros diez meses del año, distinguiendo entre la de octubre y la acumulada. Al final, se brinda un panorama posible para la recaudación de los últimos dos meses del año.
Octubre con saldo positivo
En octubre de 2026, la recaudación tributaria nacional total habría crecido 0,7% en términos reales interanuales, equivalente a $154.000 millones.
El principal impuesto, el IVA neto de devoluciones, habría tenido una baja de recaudación del 8%. El IVA Impositivo, que explica la mayor parte de la recaudación, habría bajado un 1,7% y el IVA Aduanero un 28%. La merma de las importaciones físicas ha impactado en el monto real de percepciones que hace Aduana al momento de la importación.
Parte de la caída está explicada por un salto importador que hubo antes de las elecciones legislativas de 2025. En plata, este comportamiento total de IVA implica una pérdida de recursos de $630.000 millones respecto a igual mes de 2025.
En el otro extremo se ubica el impuesto a las ganancias. Tanto las empresas como las personas humanas presentaron saldos de declaraciones juradas de 2025 con aumentos reales, lo que hizo subir la recaudación tanto en el mes del pago de saldo como en los meses posteriores, en los que se pagan anticipos. Concretamente, en octubre el incremento fue del orden de $735.000 millones.
Los tributos al comercio exterior tuvieron comportamientos opuestos. La baja de importaciones derivó en una baja de Derechos de Importación del 32%, hecho que también incidió en el IVA aduanero como se describió más arriba.
Y los Derechos de Exportación habrían crecido un 155% real interanual, como consecuencia de mayores exportaciones y de una baja base de comparación, dado que en 2025 hubo períodos de bajas temporales de alícuotas, que implicaron adelantamiento de exportaciones. Por menores importaciones se perdieron $340.000 millones y por mayores derechos de exportación se recaudaron $530.000 millones.
En octubre, la recaudación nacional que termina en manos de Nación habría tenido una variación porcentual real interanual positiva del 1,0%, mientras que la que va a provincias y CABA habría tenido una variación real interanual positiva muy pequeña. Si se expresan las variaciones porcentuales en términos monetarios, se tiene que Nación habría ganado $150.000 millones y las provincias y CABA $6000 millones, es decir que salieron casi hechas.
Balance negativo para los primeros diez meses del año
El impuesto a los combustibles y el impuesto a las ganancias son los que registraron aumentos valiosos de recaudación. En el primer caso, la suba habría sido del 18% y en el segundo del 8%.
A la explicación ya hecha para ganancias, se le debe sumar que el aumento real del impuesto nacional a los combustibles es el principal factor explicativo de la suba de recaudación. En lo que va del año, Ganancias ha aportado $3,6 billones extras y Combustibles $1 billón extra.
El IVA neto de devoluciones habría tenido una baja de recaudación del 6,7% en términos reales, impactado principalmente por el IVA aduana con una baja del 20%. Por su parte, el IVA impositivo estaría un 1,3% debajo de 2025. En plata, la pérdida sería de $4,9 billones, es decir que prácticamente compensó la suba conjunta de Ganancias y Combustibles.
Los tributos al comercio exterior exhiben caídas: derechos de importación con $1,7 billones y derechos de exportación con $1,5 billones. El buen comportamiento interanual de derechos de exportación de los últimos meses no ha compensado la caída de los primeros meses del año.
La recaudación del segundo tributo de mayor importancia relativa, Aportes y Contribuciones de la Seguridad Social, habría descendido un 2,7% real interanual. En plata, la menor recaudación equivale a $1,5 billones.
Dados estos comportamientos, el balance del año es negativo. En porcentaje, la baja de recaudación sería del 2,7%, equivalente a $5,9 billones de pesos. La recaudación nacional que termina en manos de Nación habría tenido una variación porcentual real interanual negativa del 3,7%, mientras que la que va a provincias y CABA habría tenido una variación negativa del 0,6%.
Al expresar estas variaciones en moneda de octubre de 2026, se tiene que Nación habría perdido $5,4 billones y las provincias y CABA $435.000 millones.
Lo que pueden deparar los últimos dos meses del año
Es esperable que en el último bimestre la recaudación del impuesto a las ganancias, de los derechos de exportación, de la seguridad social y de los combustibles mantenga variaciones interanuales positivas. Por otra parte, la recaudación de derechos de importación, internos y débitos y créditos bancarios seguiría con pérdidas anuales.
Dada su importancia relativa, será clave para la inclinación de la balanza el comportamiento del IVA. Es factible esperar que deje de caer interanualmente, ya que cumplió doce meses de caídas reales interanuales consecutivas.
Una consideración conjunta de todos los impuestos permite considerar que la recaudación del último bimestre del año tendría un piso de aumento interanual del orden del 2%. Este comportamiento permitiría achicar la magnitud de la caída con la que cierre el año completo.
Desde el punto de vista fiscal, dado un objetivo de superávit primario, los cambios de la recaudación impactan proporcionalmente en el nivel previsto de gasto. Si se toma como referencia el cierre fiscal previsto por el gobierno para 2026, según el proyecto de presupuesto 2027, se tiene que en el último bimestre la recaudación tributaria nacional debería tener un aumento real interanual del 11%.
En la medida en que ese objetivo no se cumpla, el gasto previsto para los últimos dos meses del año deberá ser modificado, dado el objetivo de superávit primario.