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Y cuando CFK no va hacia Venezuela, ¿qué hacemos?

La principal accionista del Frente de Todos vuelve a comprar el intento de un "kirchnerismo de mercado". ¿Estará la líder política de una parte del país abriendo una chance de discutir algo más allá de la urgencia y la grieta?

Las últimas semanas son un problemón para la máquina etiquetadora de la política, en este caso la que encasilla rápida y sencillamente el zigzagueante proceso económico que encabeza el Frente de Todos como un camino sin escalas hacia eso que rinde en Twitter y en los zócalos de la TV como "ser Venezuela", léase el famoso aislarse del mundo o romper con las reglas financieras internacionales.

Es cierto que la política exterior del Gobierno tiene más quiebres que la cintura de Shakira. Nadie puede negar que hay una parte de la coalición oficial que banca al gobierno de Nicolás Maduro o puede justificar cualquier barbaridad que haga en aras de una supuesta resistencia al imperialismo.

Pero en lo que respecta al posicionamiento económico con hechos concretos y después de todos los volantazos de auto de borracho que va dando la gestión, están pasando no pocas cosas que muestran un rumbo con los pies mucho más adentro del plato de lo que se grita en la campaña electoral.

La diplomacia K por Venezuela, Israel y China complican las negociaciones de Alberto por la deuda

Repasemos: en junio, se acordó pagarle u$s 430 millones en cuotas al Club de París para seguir negociando por el resto de la deuda hasta marzo del año que viene. 

Después, Cristina Kirchner usó nada menos que el escenario de arranque de la campaña cuando presentó los candidatos no para enamorar a la militancia, sino para avisar que el giro extra que manda el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la pandemia, se usará para pagarle al propio organismo los vencimientos de la deuda que dejó el gobierno anterior. Mientras, seguirá discutiendo un nuevo acuerdo y en todo caso se pelea si se puede estirar el plazo de repago o a lo sumo clavar una cláusula para que eso ocurra en algún momento.

Es más, este lunes Argentina pagó también u$s 345 millones en intereses al Fondo para seguir manteniéndose en regla. Ni cerca de las versiones de que había gente fantaseando con pagarle con plata de los rusos al FMI y así ir por la libre del vivir con lo nuestro. Y todo luego de haber reestructurado el año pasado la deuda con los acreedores privados, a lo que podría sumarse la señal ahora del gobernador y gurú económico dominante de la vicepresidenta, Axel Kicillof, que encontró una vía de acuerdo con los acreedores del mayor distrito del país.

Quien repase aquel discurso de la vice en la planta de Queruclor también encontrará otro aviso sobre el rumbo de la economía, cuando enfatiza que habría que recuperar más rápido los sueldos y las jubilaciones pero que no se puede porque hay que hacer frente a vencimientos externos. Los límites que impone la macro como estrella de un lanzamiento de campaña del peronismo. Quién lo iba a decir.

El kirchnerismo de mercado, vivo

De golpe, tras el temblor en su cargo cuando quiso volar un colaborador del área de energía en pleno debate por las tarifas y se comió una curva a 200 por hora, el ministro de Economía, Martín Guzmán, vuelve a ver que le compran su intento de generar algo así como un kirchnerismo de mercado que tranquilice la economía. O al menos parece que no le mueven el banquito del discurso con cruces públicos como lo han hecho varias veces desde el bloque de senadores del oficialismo, que ahora la jefa puso en caja.

Guzmán ve cómo le compran su intento de generar un "kirchnerismo de mercado"

Los números muestran, en simultáneo, una cautela difícil de empaquetar como revolucionaria. La consultora PxQ remarca que si bien en el primer trimestre el gasto en subsidios creció 13% en pesos constantes y la inversión en obra pública aumentó también 62% contra lo peor de la pandemia, todo lo demás está en un flor de ajuste. ¿Que cambiará en los próximos meses? Puede ser. 

Pero por ahora, los salarios públicos cayeron 5% en lo va del año respecto de 2020 y las jubilaciones, 8%. Lo único que da positivo y no es un PCR son los sueldos privados registrados, pero en realidad es apenas un triste empate por ahora: con reapertura de paritarias a full, están 0,2% arriba de la inflación en curso, según un relevamiento de la consultora LCG que publicó este diario.

Para completar el escenario antivenezuelizador, también hay múltiples gestos que ponen en duda la supuesta avanzada expropiadora que advierten los que ven un "vienen por todo" en cada tema. Otra vez la vice en aquel acto de lanzamiento de las fórmulas dio por tierra con cualquier chance de cambio abrupto en el sistema de salud, como sugerían algunos empresarios del sector que hablaron de estatizaciones de hecho. 

Cristina Kirchner soltó a la pasada que ella está afiliada a la medicina prepaga y que no tiene ningún problema con ese sistema, una expresión que se corporizó días después con la fuerza de una resolución en el Boletín Oficial. En pleno período preelectoral, el kirchnerismo habilitó cuatro, o sea cua-tro, aumentos del 9% cada uno para las cuotas de las empresas privadas de salud con tal de que no se corte la cadena de pagos del sector y las clínicas puedan pagar los aumentos de la paritaria y sostener la atención.

Bla bla blá y acuerdo

Uno podría encontrar más ejemplos de un gobierno con múltiples tensiones, idas y vueltas y cruces públicos e indefiniciones, pero que al final, luego de pagar costos por todos lados, termina tomando el camino del arreglo o del entendimiento en línea con las reglas más o menos del mercado, de los países occidentales y la mar en coche.

Cabría la pregunta de si eso es inteligente, porque te comprás reacciones como si rompieras todo y luego te cuesta cosechar los beneficios eventuales de ir por los acuerdos. Pero sea en materia de deuda con los acreedores privados, con el Club de París o el FMI, todo es bla bla blá primero y normalidad después.

Habría que ser hormiga para estar en el encuentro de este jueves de toda la plana mayor de la seguridad de la Casa Blanca que viene a entrevistarse con el presidente Alberto Fernández, en un contexto de puja global con los chinos que nos deja así de chiquititos, como pieza de un tablero. 

¿Le preguntarán qué empresa de 5G va a contratar por ejemplo Arsat? ¿Habrá comentarios sobre la Hidrovía? ¿Seguirán preguntando por posibles bases militares en la Patagonia? Lo que fuere: ¿cuál será el comunicado oficial y qué se terminará arreglando, viendo los otros ejemplos?

Incluso se vio con las vacunas de Pfizer, un caso recontra testigo del "me hago el loco" y vuelvo a la casita de los viejos. Llegó a haber denuncias contra el laboratorio del nivel "piden los glaciares"

Hubo voces que plantaron banderas nacionalistas o diatribas geopolíticas de tono "quién iba a decir que las únicas vacunas fueran de China y Rusia". Y casi un año después hubo que sacar un decreto de necesidad y urgencia que pone hasta regalías como garantía con tal de tener las dosis gringas en este segundo semestre, mientras el amigo Putin te clava y ni noticias de la segunda dosis

De paso: ¿por qué países como México publican los contratos enteros de todos sus proveedores de vacunas, en muchos casos los mismos de la Argentina, con las partes confidenciales tachadas, y acá no se pudo ver ninguno?

El Gobierno firmó un acuerdo con Pfizer por 20 millones de vacunas

Pero volviendo al punto, todo esto dispara dos preguntas: cuando Cristina muestra que no "va hacia Venezuela", ¿adónde va? Y la otra, ¿qué hace entonces el resto del arco político y corporativo? Claro que cualquiera podría decir, "Jairo, es todo humo, siempre en campaña y cuando se asusta con el dólar, CFK vira al centro y no se la quiere poner contra la pared". Ok, lo tomo.

Pero al margen de eso y de que la vice pueda tener mambos con la Justicia y obsesiones con los medios, si tachamos el "nos lleva a Venezuela" que se menea en todos lados, ¿estará la líder política de una parte del país abriendo una chance de discutir algo más allá de la urgencia y la grieta? Qué lío, porque si también se pudiera tachar en un momento el "Macri vino a saquear el Estado con tecnócratas endeudadores y fugadores" el problema sería más grande. Habría que discutir ese título de seminario aburrido de universidad: el rumbo del país de país posible.

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Comentarios

  • CO

    Carlos Olano

    05/08/21

    NO te comas el amague ...a este país hace rato que despacito por ineptitud y una supuesta ideología lo están llevando a la decadencia ...sea a Venezuela o a simplemente una argentina decadente , irrespetuosa , desconfiable y cada vez mas pobre . No hay Kirchnerismo de mercado HAY KIRCHNERISMO DE ELECCIONES que se aprovecha de la ignorancia que fabrican ...

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  • PJR

    pedro jaime Rios

    04/08/21

    Cuando no viaja cristina,no hay problema. Viaja jairo stracia.

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  • CA

    Claudia Analía

    04/08/21

    Entre esta señora, el tuert0 y Juan Domingo arruinaron el país.

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