ENFOQUE

Es el momento de pensar en la pospandemia

Sea más eficiente o menos decente el Gobierno y qué tarde más o menos tiempo vacunar la población argentina, lo cierto es que es altamente probable que para mediados del próximo año, la pandemia dejará de ser un problema relevante. Sin embargo, lo que sí será muy relevante serán las secuelas económicas que habrán quedado. Seguramente nos encontraremos con menos empleos menos salarios, menos empresas, menos capital invertido y más impuestos. O sea, quedamos con una sociedad más pobre y un Estado más caro y difícil de sostener. 

Por otra parte, cualquier política económica que se quiera implementar para recuperar el crecimiento va a requerir un tiempo hasta que logre resultados. Por eso tal vez sea este el momento de empezar a implementar medidas pro-crecimiento para que cuando llegue al final de la pandemia, podamos volver a crecer.

Antes de la pandemia, la Argentina ya era una economía que llevaba 8 años de estancamiento de su PBI y de una caída del PBI por habitante del 8%. Tampoco había mucha expansión de los empleos formales privados ni los salarios reales que más bien venían bajando y lo mismo sucedía con la cantidad y el tamaño de las empresas. Todo esto se agravó con la pandemia. Por lo tanto, cuando estemos libres del Covid-19 y queramos recuperarnos, nos vamos a encontrar no sólo con una economía más empobrecida sino con una economía con poca capacidad de recuperación, que es aún peor.

En efecto nadie puede dejar de darse cuenta que sea cuál sea la calidad de la política sanitaria implementada durante la pandemia, en mayor o menor grado, las economías del mundo han sufrido algún grado de empobrecimiento. Lo grave de la situación económica argentina es que tiene muy poca capacidad de recuperación, cuando la pandemia termine. 

Esto se debe a que los impuestos son muy elevados, el acceso a insumos y a otros mercados es restringido, las regulaciones son excesivas y complicadísimas y, por lo tanto, las rentabilidades son muy bajas. La inversión no supera el 20% del PBI desde 2017 e incluso, en los últimos dos años ni siquiera ha podido superar la amortización del capital. 

Por otra parte, la inflación junto con el cepo cambiario, la suba de impuestos a bienes personales, a la riqueza, en medio de una recesión, entre otros, se han encargado de licuar una parte de los ahorros privados, lo cual hace más difícil que un empresario local tenga posibilidades de levantar un negocio.

Por eso tal vez es hora de aprovechar el momento y, al menos, cambiar las cosas para aquellos que se decidan a invertir de ahora en más. Por ejemplo, se podría reducir aportes patronales para aquellos que aumenten la cantidad de empleados, o reemplazar el sistema de indemnización de despidos por un seguro de desempleo para los nuevos trabajadores. También sería posible reducir impuestos como IIBB, impuesto al cheque y Ganancias para las nuevas inversiones, lo que requeriría un nuevo acuerdo con las provincias, naturalmente, pero al menos será mirando al futuro y sobre recursos que hoy no se tienen.

Esto también los podrían replicar las provincias y municipios. Por ejemplo, en las grandes ciudades, las áreas que antes se dedicaban a las oficinas muy probablemente deberán ser transformadas en el futuro y podrían convertirse en polos de desarrollo. Tal vez sea el momento de dar estímulos, con exenciones impositivas y posiblemente facilidades regulatorias para transformar inmuebles en esas áreas.

También se podrían establecer regulaciones crediticias, laborales, inmobiliarias y facilidades impositivas que estimulen las operaciones de fusiones, adquisiciones y capitalización de empresas e inclusos de negocios más pequeños. Ello ayudaría a que las empresas y negocios puedan reconstruir su capital. Así por ejemplo, dos bares que estén al borde la quiebra, podrían fusionarse y dejar uno, con lo cual se evitaría la pérdida de puestos de trabajo (al menos de algunos), o una empresa podría comprar a su competidora en problemas con algún crédito y la posibilidad de reducir personal y, salvar así, aunque sea algunos trabajos, en lugar de permitir que quiebre y se pierdan todos.

De más está decir que deberían volver las SAS y debería establecerse un fast track (camino rápido) para cualquiera que quiera emprender y crear nuevos negocios. Porque, será fundamental que aparezcan nuevas empresas, tal vez pueda eximir de bienes personales la inversión en nuevos emprendimientos.

Hay un sinfín de programas que se pueden ir trabajando para estimular el crecimiento y la creación de trabajo una vez que se acabe la pandemia. Aprovechemos estos meses para preparar un camino para cuando la pandemia se acabe, porque no tengamos duda de que eso acabará y sería bueno estar preparados para cuando eso suceda.

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Comentarios

  • EEK

    Eduardo Elías Kleiner

    Hace 16 días

    El TRASLADO DE LA CAPITAL AL INTERIOR se hará bajo una política de estado, piloto hacia una convivencia democrática similar a la de Uruguay. Concursemos el proyecto técnico-legal económico que adecue la ley all REAL AVANCE DE LA DESCENTRALIZACIÓN FÍSICA
    Formemos un organismo de NOTABLES para el control del proyecto, asegurando decisiones éticas, transparentes, sin favoritismo o corrupción, ya sea pública o privada. Favorezcamos la emigración interna y la inmigración externa SELECTIVAS hacia la región
    A la primera etapa de construcción del Centro Cívico y de viviendas, escuela, colegio y hospital de excelencia para personal del proyecto y funcionarios gubernamentales que deban trasladarse, SEGUIRÁN ENTONCES SÍ CON ENDEUDAMIENTO EXTERNO la construcción de vías férreas, caminos
    aeropuerto internacional, puerto de aguas profundas, parque de industrias no contaminantes a distancia prudente, generación de energía solar y eólica, constitución de flota mercante pesquera, etc..Todo en aras de MEJORAR LA PRODUCTIVIDAD INTERNA Y COMPETITIVIDAD INTERNACIONAL

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  • EEK

    Eduardo Elías Kleiner

    Hace 16 días

    SUPRIMAN LAS PASO y CONVOQUEN EN 2022 a una NUEVA CONSTITUCIÓN donde se establezca el TRASLADO de la CAPITAL FEDERAL al INTERIOR y la conversión del AMBA en la RABA como Región Autónoma con 1 gobernador y 1 intendente por cada distrito
    FUTURAS PANDEMIAS PODRÄN SER MEJOR ENFRENTADAS AL IRSE DESPOBLANDO EL AMBA PAULATINAMENTE a la vez que se efectivizará una real soberanía patagónica y se logrará una mayor competitividad internacional con la desconcentración del tránsito ferroviario, vial, aéreo y marítimo
    La ley PATAGONIA disponía el traslado FÍSICO de la Capital a Viedma / Carmen de Patagones # Ejecutivo y Congreso: recurran a bancos y fondos de inversión mundiales, garantizándo que se aplicará keynesianismo ÚNICAMENTE AL INICIO DE ESTE SOLO PROYECTO.
    Se podrá así ahorrar divisas al máximo y luego de cuatro años de su ejecución, el mercado de capitales se verá alentado a prestarnos dólares, euros o yuans # META: LOGRAR GENUINA REACTIVACIÓN MEDIATA y un PBI /Capita que se empareje al de Australia como fué en la década de los 60

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