La historia, el pasado, en alguna medida termina siempre afectando el presente. Pasa con la deuda y los default, la inflación y a toda actividad humana. La salida de Marco Lavagna del INDEC quizás hubiera pasado desapercibida si Guillermo Moreno no hubiera pasado por la función pública. Al respecto, vale recordar que se incorporaron barras bravas al personal del entonces INDEC y que incluso eran fuerzas de choque que actuaban en marchas y hasta de presentaciones de libros contra la intervención del organismo de estadísticas.
Insólitamente, en los datos mensuales de inflación en la era Moreno, siempre se repetía el primer decimal, la mayoría de las veces el 4. Otras el 8. Cocina sin guantes, dejando huellas. También hubo persecución y no sólo judicial a consultoras con Guillermo Moreno aplicándoles multas a los que informaban porcentajes diferentes a los que se dibujaban. Extrabajadores del INDEC denunciaron que se aplicaban topes de aumentos de precios y que si un producto subía más, se lo reemplazaba.

Así de simple. La cocina de datos llevó a que el FMI emitiera una moción de censura por los datos estadísticos. Tampoco fue gratis: cuando se alteraron las cifras del PBI, se gatillaron juicios que todavía están pendientes de pago por los tenedores de los denominados “GDP warrants”, unos derivados inventados por Roberto Lavagna que pagaban a sus tenedores en función del crecimiento de la economía.
Volviendo al presente, ¿Hubo desprolijidades en el manejo del tema desde el Gobierno? Sí. De entrada se debería haber frenado, si así se lo deseaba, la puesta en marcha de la nueva metodología del IPC. El BCRA emitió su Informe de Política Monetaria el viernes contemplado el impacto del cambio de metodología. Marcos Lavagna vio el hueco y aprovechó, tras seis años al frente del INDEC, para presentar su renuncia. Quizás influyó también los bajos niveles salariales.
¿Qué dice el FMI? En la última revisión de fines de julio, en el reporte del staff se destaca que “se espera que el INDEC dé a conocer a fines del 2025 el IPC actualizado en la encuesta de gastos del hogar del 2017-2018 para reflejar mejor los cambios estructurales en los patrones de costos y mejorar la calidad de los datos”. Pero agrega que “el timing preciso de este cambio será discutido en el contexto de la próxima revisión” que será en este mes. No hay apuro desde el staff. Tampoco era una meta a cumplir.
El que se quema con leche ve una vaca y llora. Quien ha tenido una mala experiencia se vuelve desconfiado ante cualquier cosa que le recuerde ese evento. Los traumas pasados reviven ante la mera sospecha. De nuevo, hubo desprolijidad oficial en el manejo del tema. Pero no se falsifica el dato. Los bonos CER ayer no sufrieron un derrumbe de los precios. El problema son las vacas.
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