El Ejecutivo terminó su año con un éxito parlamentario que fue gestado a partir de la negociación con los gobernadores. La experiencia de fracasos y dificultades anteriores llevó a Milei a aceptar que a través de los mandatarios provinciales, es la vía más eficaz para lograr acuerdos.

Acordar con los gobernadores es el camino más directo para hacerlo con el Senado y esto se confirmó. El rotundo triunfo de 46 a 25 votos que obtuvo el Gobierno en esta Cámara para aprobar el Presupuesto ha sido elocuente. Los gobernadores de provincias chicas son los que han ganado más espacio con esta situación.

Casos como los de Catamarca, Tucumán y Salta quizás sean los arquetipos del gobernador negociador, pero actitudes similares han adoptado los de Misiones, Jujuy, San Juan y en el sur del país los de Chubut, Río Negro y otros. En la negociación con los mandatarios provinciales todos valen lo mismo, ya que todas las provincias tienen tres senadores, tanto la de Buenos Aires como la de Tierra del Fuego.

Las provincias del área productiva que ocupan el centro geográfico del país (Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Mendoza) pierden peso relativo en el Senado por esta causa. Esto hizo que en la Cámara Alta, varios justicialistas votaran contra su bloque. Hay quienes dicen que es la primera vez que el peronismo se divide en el Senado, pero ello no es así.

Al promediar el gobierno de Macri, tras su triunfo en la provincia de Buenos Aires y en la mayoría del país, el bloque de senadores dialoguistas presidido por Miguel Ángel Pichetto, tenía entonces veintidós senadores y los de Cristina habían quedado reducidos a sólo nueve. Bastante peor que hoy todavía.

El Congreso entra en receso hasta febrero, cuando se abren dos temas centrales: si el presidente veta las modificaciones al Presupuesto de la oposición, y la reforma laboral, que ya tiene media sanción del Senado. En la Cámara Baja la oposición contra el Ejecutivo introdujo dos modificaciones en la ley de Presupuesto: reiteró la emergencia en jubilaciones y discapacidad y el aumento del presupuesto en educación universitaria.

Ambos proyectos fueron ratificados en ambas Cámaras con dos tercios frente al veto del presidente y por esta vía la oposición pretende que sean incluidos. Hasta ahora el Ejecutivo no está cumpliendo con estas leyes. En el entorno de Milei hay quienes sostienen que puede usarse el veto para anular estas normas, ya que con la actual composición del Congreso tendría asegurado un tercio de una de las dos Cámaras para dejar firmes los vetos de la Casa Rosada, aunque predomina la idea de que no será necesario.

En cuanto a la reforma laboral, el Gobierno obtuvo un claro triunfo, al lograr su despacho de mayoría en Comisión en el Senado. Este antecedente hace probable la sanción en la Cámara Alta en febrero, pero la negociación con los gobernadores es constante y ello consiste en aumentar las partidas para regímenes jubilatorios provinciales (trece los tienen), adelantos de partidas destinadas a ATN y el financiamiento de determinadas obras públicas.

Es una negociación que se trata de mantener en reserva, pero que igualmente trasciende. Se trata de un terreno en el cual los gobernadores ya son experimentados, pero el Ejecutivo va aprendiendo. Mientras tanto, los sindicalistas intentarán seguir demorando el tratamiento del proyecto que los afecta.

Un tema en particular es el conflicto surgido entre el oficialismo y el PRO a raíz de la elección de los tres auditores de la AGN, designados por la Cámara Baja. La relación de fuerzas en el Congreso muestra que La Libertad Avanza es la primera minoría con noventa y cinco bancas, el segundo bloque es Unión por la Patria con noventa y tres, el tercero es Provincias Unidas con veintidós y el cuarto el PRO con doce.

Con el argumento de cuestionar la unidad real de Provincias Unidas, La Libertad Avanza había resuelto otorgar el tercer integrante del organismo de control al PRO, pero cuando llegó el momento de la votación se percibió un cambio y el oficialismo mostró que había desarrollado una línea de contacto y negociación con el kirchnerismo.

Fueron así elegidos Rita Mónica Almada, por La Libertad Avanza; Juan Ignacio Forlón, por Unión por la Patria; y Cinthia Pamela Calletti, ex diputada nacional por la provincia de Salta. Esta última, que responde al actual gobernador salteño Gustavo Sáenz (cuyos legisladores votaron los proyectos del oficialismo), ocupó el lugar que La Libertad Avanza había prometido al PRO, según dicen los dirigentes de este partido.

Esto produjo una virtual crisis en la alianza entre Milei y el ex presidente Mauricio Macri. El diputado nacional Cristian Ritondo presentó una denuncia en la Justicia contra la elección. Los doce diputados del PRO son necesarios para el Gobierno para sumarlos y tener una diferencia de catorce sobre el kirchnerismo. Macri se sintió traicionado y no lo ocultó.

El año de gobierno se abrió con un tema polémico: el DNU que reestructura el servicio de inteligencia (SIDE). Para ser ratificado el gobierno necesita sólo la mayoría simple de una de las dos cámaras, algo que hoy no parece muy difícil de obtener. Pero en los primero días del año, el tema internacional,- sobre el cual el Presidente ha adquirido predilección,- ha surgido con fuerza.

Atento al ámbito internacional, Milei está ultimando los preparativos para dos próximos viajes. El primero de ellos será en la segunda quincena de enero para participar en el Foro de Davos, al cual ya concurrió el año pasado. Será recibido como un presidente latinoamericano exitoso que concentra atención y simpatía en este ámbito.

El año pasado fue criticado por su discurso “anti woke” y su alineamiento con Trump. Pero este año predominaría más su predisposición a impulsar las inversiones, en especial en hidrocarburos y minería, en lo cual los gobernadores juegan un rol central. Milei aprovechará su presencia en esta localidad suiza para mantener reuniones bilaterales con figuras del ámbito político y empresario.

A mediados de marzo viajará a los Estados Unidos para recibir en Nueva York un premio por su acción en favor de la libre empresa. Tendrá una recepción favorable, pero no está previsto hasta ahora un nuevo encuentro con Donald Trump. Al mismo tiempo, la Casa Rosada ha comenzado a plantear un posible viaje de Milei al Reino Unido. Es una operación diplomática arriesgada que genera reparos en la diplomacia argentina.

El gobierno de Israel dio marcha atrás a un proyecto de una empresa israelí que presentó una oferta para explotar petróleo en torno a las Islas Malvinas. El sólido y sistemático apoyo de Argentina a Israel en las guerras que libra contra el fundamentalismo islámico habría tenido influencia en esta decisión, que implica un respaldo a Argentina frente al Reino Unido en este conflicto.

Pero la detención del Presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de la Administración Trump, ha generado un nuevo eje alrededor del cual girarán las relaciones exteriores en las próximas semanas y a lo mejor en los próximos meses. Coherente con su política de alineamiento irrestricto con Washington, Milei se apuró a respaldar la decisión de Trump. Lo siguieron en las horas siguientes, la decena de gobiernos que en la región siguen el eje Trump-Milei.

El Presidente argentino tiene su suerte atada a la del estadounidense que en una decisión audaz, ha asumido personalmente la gobernabilidad en un escenario en el cual no puede descartarse el escenario de una suerte de “anarquía armada”.