El ministro Luis Caputo dio varias pistas sobre el estado actual de la economía y las tasas: "lo que nosotros no vamos a hacer es dejar que vaya algún peso al mercado porque en esta situación en que pueda haber o haya habido caída en la demanda de dinero, lo último que vamos a hacer es permitir que vayan pesos". Detrás de esta frase se explica todo el accionar oficial desde el fin de las Lefis (Letras Fiscales) y las coberturas ante las elecciones de PBA el 7 de septiembre.

Las tasas en nivelesrécord están impactando en la actividad económica, en diferentes sectores. El BCRA tiene números en su poder que lo reflejan. Pero ¿por qué el equipo económico se obsesiona con quitar pesos de circulación con el actual nivel de tasas? A decir verdad, nadie sabe a ciencia cierta el nivel de la demanda de dinero. Varía constantemente, dependiendo de diferentes variables. El dólar en agosto acumula una caída de 5%. ¿Era necesaria? ¿No se fijan demasiado en la lucha contra la inflación y descuidan la actividad económica y el empleo?

Banco Central de la República Argentina. (Fuente: archivo)
Banco Central de la República Argentina. (Fuente: archivo)

Las elecciones inciden en mayor o menor medida en todas las políticas económicas de los países. Es inédito lo que sucede en la Argentina porque existe una austeridad fiscal y monetaria al extremo. Demasiado al extremo en lo monetario. Demasiado respeto al dólar quizás. Subió 14% en julio y dado el escaso traspaso a precios, (todos hablan ahora de que inflación de agosto sería de 2,5% máximo) habría que faltarle más el respeto a la moneda norteamericana. No tenerle miedo a que suba. La tasa de interés es el precio del dinero y si está en altísimos niveles, refleja que hay escasez. Y el que único oferente aquí es el BCRA.

Los encajes se utilizan como medida prudencial del sistema financiero. Es la liquidez existente ante posibles retiros de depósitos. No hay que moverlos en función del dólar o excedentes. Abundan los papers de economistas argentinos en los '80 sobre esa cuestión. Las formas importan en lo monetario.

El problema central de Argentina es que en las elecciones siempre hay frentes populistas con chances de ganar en las urnas. Y en la previa, los diferentes agentes económicos se atrincheran. Hasta tanto no tengamos un oficialismo y una oposición vacunadas contra el estatismo que caracterizó y hundió a la Argentina en las últimas décadas, todo se repetirá cada dos años.

Habría que pensar, para otra oportunidad, por qué hay un número no menor de argentinos que avalan el súper estatismo tras las dos hiperinflaciones, el estancamiento y la colección de defaults en los que hemos incurrido. ¿Será porque el gobierno que vence al populismo tiene que ajustar la economía y el votante no distingue entre quién ordena el país y quién lo desordena? Tarea para el hogar.