Análisis

Angela Merkel ¿La última estadista europea?

En septiembre de este año, cuando Angela Merkel abandone el cargo de Canciller se cumplirán diecisiete años de un liderazgo fuerte, mesurado y pragmático que rememora el de grandes figuras como Winston Churchill o Konrad Adenauer. 

¿Qué entendemos por "Estadista"? Según Maquiavelo existen dos fuerzas que gobiernan el mundo: la Fortunay la virtù. La primera define lo imponderado, las fuerzas del azar que actúan caprichosamente sobre la vida de las personas. La virtù, por el contrario, se caracteriza por el factor humano capaz de prever los acontecimientos futuros y mitigar sus efectos adversos. Los estadistas, se caracterizan por esta capacidad. Asimismo, esta rara avis política posee una visión de los hechos que va más allá de las urgencias que imponen la inmediatez. De aquí se deriva lo que Weber denominó "la ética de la responsabilidad".

Bajo la coalición liderada por Merkel Alemania logro una doble consolidación. Por un lado, Alemania paso a ser la economía más sólida de Europa. Asimismo, la canciller alemana consiguió proyectar su liderazgo hacia afuera transformando a su país en el motor de la Unión Europea, compatibilizando los intereses alemanes y sus políticas domésticas con los del resto de los países miembro. 

La forma en la cual se encaró la crisis financiera de 2008 es un claro ejemplo de la capacidad de la canciller para lidiar con situaciones difíciles y hacer prevalecer una política de austeridad más que de incremento del gasto para paliar la crisis. 

El BREXIT podría considerarse un fracaso en los intentos de mantener una Europa unida y con relativa homogeneidad en sus metas. Empero, la salida de Gran Bretaña también puede ser leída como la aceptación de una Europa "alemanizada". 

En segundo término, el BREXIT debe entenderse en un marco más amplio vinculado con la crisis migratoria, el regreso de los nacionalismos, las identity politics., el aumento del terrorismo de base religiosa y la consiguiente demonización del Islam. La combinación de estos elementos catalizo el resurgimiento de movimientos xenófobos y euroescépticos La campaña por el "leave" tuvo como uno de sus pilares el problema de la inmigración islámica y la fragilidad de las fronteras europeas. 

Paradójicamente, frente a estos problemas Alemania rompió con su tradicional austeridad y reveló su cara más humanitaria ofreciendo asilo y ayuda a los refugiados provenientes de Siria. El humanitarismo de Merkel revela su capacidad de liderazgo frente a problemas electoralmente sensibles. En una Europa signada por alternativas de derecha que se corren hacia los extremos, la canciller alemana logró mantener la mesura y capitalizar la crisis como una muestra de la buena Alemania. 

El futuro europeo es incierto. Personajes como Orbán en Hungría, el auge de partidos nacionalistas como Vox en España, el Frente Nacional en Francia, UKIP en Gran Bretaña o Alternativa para Alemania, un creciente euroescepticismo y los efectos de la Pandemia presentan un panorama poco propicio para la moderación. Sin estadistas que logren traccionar hacia el centro a las posiciones más extremas la estabilidad europea y de Alemania que caracterizó las últimas décadas puede peligrar. Habrá que ver cómo se presenta la sucesión política en Alemania y que sucede con el liderazgo de Europa. 

Por lo pronto, Angela Merkel ya se aseguró un puesto entre los políticos europeos más importantes del siglo XXI. Posiblemente sea una de las últimas estadistas.

*docente de la Licenciatura en Gobierno y Relaciones Internacionales de UADE.

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