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La ciudad de Bogotá, en Colombia, implementó un modelo de transporte público con fuerte enfoque en la inclusión laboral femenina y los resultados han llamado la atención: la operación se acerca a los 400 días sin registrar accidentes fatales en las vías.

Este desempeño se vincula a cambios en la cultura organizacional, la formación de conductoras y el monitoreo constante de la seguridad.

En un contexto donde la siniestralidad vial sigue siendo un desafío en muchas capitales latinoamericanas, este operador público logró sostener más de un año de servicio sin muertes, un hito que impacta a decenas de miles de pasajeros que utilizan diariamente sus buses eléctricos.

Mujeres al volante: la clave de un modelo distinto

Uno de los rasgos más distintivos del sistema es que la mayoría de su personal operativo está compuesto por mujeres. Durante los últimos años, esta proporción se mantuvo por encima del 60% del total, incluyendo cientos de conductoras de bus, además de trabajadoras en áreas técnicas.

El proyecto incorporó mayoritariamente a mujeres y personas provenientes de la informalidad, ampliando el acceso al empleo formal en la ciudad.Freepik

El programa prioriza la incorporación de personas que antes se encontraban en la informalidad laboral, así como migrantes, mayores de 50 años y jóvenes en su primer empleo formal. Según explicó la directora de la empresa La Rolita, Carolina Martínez, el proyecto no solo tiene un enfoque social, sino que también busca mejorar la eficiencia operativa y romper prejuicios históricos sobre la conducción femenina, según declaraciones recogidas por El Heraldo.

La inclusión también alcanzó áreas tradicionalmente masculinizadas, como mantenimiento e ingeniería, donde cada vez hay mayor presencia femenina en puestos considerados críticos para el funcionamiento diario.

Formación, monitoreo y cultura preventiva

El logro en seguridad no se atribuye únicamente a la composición de la plantilla. La empresa implementó un conjunto de medidas orientadas a reducir riesgos, entre ellas alertas tempranas, seguimiento permanente de la operación y capacitación continua para conductores y conductoras.

Estas acciones forman parte de una estrategia integral de gestión del riesgo que busca anticipar situaciones peligrosas antes de que se conviertan en accidentes, priorizando la vida de pasajeros, peatones y trabajadores.

Además, se desarrollaron iniciativas de bienestar laboral como apoyo psicológico, flexibilidad de turnos y programas de acompañamiento emocional, medidas que contribuyen a disminuir el estrés y mejorar la toma de decisiones al volante.

Impacto operativo y financiero del modelo

La estabilidad laboral es otro factor relevante. En algunos períodos, la rotación del personal se mantuvo cerca del 1%, lo que reduce los costos asociados a la contratación y capacitación de nuevos trabajadores.

Según datos difundidos por la operadora y recogidos por Diario ADN, el sistema moviliza a más de 75.000 usuarios por día, lo que dimensiona la magnitud del logro en términos de seguridad pública.

El proyecto incorporó mayoritariamente a mujeres y personas provenientes de la informalidad, ampliando el acceso al empleo formal en la ciudad.Freepik

El desempeño también se refleja en indicadores económicos positivos y en menores gastos de mantenimiento, ya que, según la empresa, el estilo de conducción más suave contribuye a optimizar el uso de energía y disminuir el desgaste de los vehículos eléctricos.

Creada como una entidad pública para fortalecer la movilidad sostenible y ampliar el acceso al empleo, la operadora se consolidó como un caso atípico dentro del transporte urbano latinoamericano, especialmente por su énfasis en inclusión, prevención y estabilidad operativa.