
El restaurante coreano Han, ubicado en el barrio porteño de Villa Crespo, acaba de conseguir una estrella Michelin, uno de los máximos galardones de la gastronomía mundial que certifica “una cocina excepcional”.
En su tercera edición en el país, la reconocida guía francesa otorgó 4 nuevas estrellas: una a Han y otras tres a restaurantes ubicados en Mendoza (Cal, Centauro y La VidA). De este modo, ya son 14 los restaurantes premiados con estrellas en estas dos ciudades.
Desde su apertura en diciembre de 2024, el chef Pablo Park buscó posicionar a Han como referente de la alta cocina coreana en Buenos Aires. En 2025, a cuatro meses de abrir sus puertas, consiguió una mención entre los recomendados de la guía y ahora, en 2026, su primera estrella.
“Es una emoción enorme. Desde el primer día que entramos a la guía sentimos que era un reconocimiento muy importante al trabajo que veníamos haciendo, especialmente siendo un restaurante muy joven. Recibir una estrella representa muchísimo más. Es un reconocimiento al tiempo, a los años de trabajo, de búsqueda, de errores, de aprendizaje y a la construcción de una identidad propia”, señaló Park.
“Más que sentir que llegamos a una meta, lo vivimos como una enorme responsabilidad. Hoy nos motiva a seguir creciendo, a seguir representando la cocina coreana contemporánea de Argentina, y a demostrar que en Buenos Aires también se pueden construir proyectos gastronómicos del más alto nivel", agregó.

La historia detrás de Han
Nacido en Argentina, Park viene de familia coreana y, tal como lo cuenta, creció “entre dos culturas”. En su casa en La Plata siempre se cocinó mucho y así fue cómo empezó a hacerlo de manera autodidacta, sin todavía saber que quería dedicarse a eso profesionalmente.
Se formó entre Buenos Aires y Seúl y trabajó varios años en restaurantes en China y Estados Unidos.
Tras casarse y tener a su primera hija en Corea, decidió volver a la Argentina para instalarse junto a su familia y abrir su propio restaurante. Primero tuvo Kyopo, en Flores, cuando la cocina coreana todavía no era muy conocida en Buenos Aires, y en diciembre de 2024 abrió Han.

"Siempre me gustó la alta cocina. Cuando volví de Corea ya quería hacer algo así, pero no era el momento porque no se conocía mucho la comida coreana, entonces decidí empezar con algo más tranquilo, con Kyopo, pero ya con la idea de hacer algo de este estilo. Así fui craneando Han“, cuenta el chef en diálogo con El Cronista.
La apertura de Han llevó varios años de trabajo. "El local lo tengo desde enero del 2020. Lo agarré y a los tres meses, pandemia, así que tardó muchísimo la obra. Hubo muchas trabas, lo que más tardó fue el gas, estuve como un año y medio para conseguirlo", resume Park.
Cómo es Han, el restaurante de alta cocina coreana
Escondido detrás de una pesada puerta sobre la calle Vera, el salón de Han es impactante: un espacio de techos altísimos que combina materiales nobles como madera, piedra negra y hormigón.
En el centro, una barra en forma de U que funciona como platea para un público de 20 comensales que puede observar la cocina abierta e interactuar con los cocineros. La iluminación es tenue y la decoración, sobria y minimalista, con guiños a la cultura coreana.
“Han es un viaje a través de la memoria y el presente. Es un restaurante de alta cocina contemporánea coreana donde buscamos conectar raíces, territorio, tradición y producto local“, explicó Park.
“Trabajamos con productos locales de temporada y usamos técnicas tradicionales y coreanas, como la fermentación. Reinterpretamos platos con una mirada más actual y local. La gente que ya probó comida coreana encuentra esos sabores acá, pero presentados de otra manera, con platos más chiquititos y muchos pasos de snacks", agregó.

De este modo, Han se despega de los tradicionales platos coreanos, que en Buenos Aires tiene referentes como Una Canción Coreana, Hanok y Bi Won, para presentarlos de una forma más refinada.
“La idea también es elevar la cocina coreana y que no sólo sean los platos típicos o tradicionales, que también se puede llegar a esta cocina desde otro punto de vista“, cuenta Park.
El menú de Han cambia regularmente, siguiendo la estacionalidad de los productos y la narrativa que el equipo de cocina quiere contar. Desde su apertura, la propuesta se ha estructurado en capítulos que han ido cambiando.
“En cada capítulo buscamos contar algo nuevo, tener un punto de referencia. El primero, por ejemplo, estuvo relacionado a los colores tradicionales coreanos, entonces enfocamos los platos en eso", apuntó el cocinero.

La selección de vinos es precisa, con alrededor de 60 etiquetas entre tintos, blancos, naranjos y espumosos que armonizan con los sabores fermentados y especiados característicos de la cocina coreana.
Como novedad, hace unos meses presentó Hanguk: una propuesta de mediodía, sin reservas, con capacidad para 18 personas y una experiencia que oscila entre los 20 y los 40 minutos. El nuevo formato se suma al servicio habitual de Han desde su misma dirección en Vera 966, Palermo.
La propuesta busca acercar la cocina coreana a nuevos públicos, generar mayor volumen de servicio y mantener coherencia con la filosofía que sostiene a Han.















