Quién es Marc Leffman, el diseñador que fichó Rapsodia para su plan de expansión internacional

Quién es Marc Leffman, el diseñador que fichó Rapsodia para su plan de expansión internacional

Nació en París, estudió en Parsons Nueva York y lideró el team creativo de Michael Kors. Su desafío: consolidar a la marca como el primer hólding de fashion y lifestyle argentino con relevancia global.

"Ayer recibí los últimos papeles que me acreditan para vivir y trabajar en la Argentina. Fue emocionante darme cuenta de que no hay vuelta atrás. This is it!”. Lo cuenta Marc Leffman, el diseñador franco-estadounidense fichado como Diseñador Creativo por Rapsodia. Su genuino entusiasmo oficia de elocuente carta de presentación. Y, a lo largo de la distendida charla en los headquarters de la compañía en Victoria, esa actitud de realismo optimista se revelará como una de las soft skills que, sin dudas, definieron su reciente nombramiento.

Nacido hace 42 años en París, vivió también en los Estados Unidos y en Alemania siguiendo los pasos de su padre, un alto ejecutivo de Siemmens. En los confines de la adolescencia, Leffman decidió instalarse en Nueva York para estudiar en Parsons, la prestigiosa escuela de arte y diseño que alumbró talentos como Marc Jacobs, Donna Karan y Tom Ford. En paralelo con su formación académica, comenzó a desarrollarse profesionalmente en marcas como Anne Klein, Ann Taylor y J. Crew hasta que hizo pie en Michael Kors, donde acumuló 8 años de experiencia como líder de Diseño y Producto.

Desde su posición de Director Senior de Diseño, Leffman se especializó en anticipar e interpretar las tendencias en fashion y lifestyle del mercado estadounidense que, además, tuvieran potencial de impacto en otros países. Justamente ese era el perfil que Rapsodia estaba buscando, a través de headhunters en Europa y los Estados Unidos, para el rol de Director Creativo de la compañía que, desde el ingreso del fondo L Catterton en 2017, definió una estrategia de expansión con miras a consolidarse como el primer hólding argentino de marcas de moda con relevancia internacional

Ni una entrevista disponible en el ciberespacio. Alguna foto perdida en el fárrago de imágenes de los sitios especializados en moda. Una cuenta de Instagram, inaugurada en febrero de 2014, con apenas 500 posteos y 250 seguidores. En 24 años de profesión, esta editora nunca antes se había sentado a conversar con un entrevistado tan difícil de rastrear en los archivos, condición doblemente excepcional en estos tiempos en que el anonimato digital parece utópico. Sin embargo, Marc Leffman se las ingenió para lograrlo.

No pude dar con una sola entrevista tuya en la web. ¿Quién es Marc Leffman?

Supongo que nunca antes he estado en la posición de dar entrevistas... Mi trabajo previo fue como Director Senior de Colecciones en Michael Kors, así que era su mano derecha en la definición de las líneas y las pasarelas. Trabajé allí durante 8 años, lo cual es mucho medido en tiempos de moda. ¡Soy un sobreviviente! (ríe). En paralelo, creé una pequeña marca, Hippie Royale, de reciclaje de prendas vintage. Y en mis comienzos tuve un millón de empleos increíbles, realmente memorables, en J. Crew, Ann Taylor y Anne Klein.

¿Cómo se inició tu romance con la moda?

Creo que siempre he tenido pasión por la moda. Desde que era un adolescente, viviendo en París, estuve rodeado de artistas, yendo a museos, siempre interesado en lo que estaba sucediendo con la cultura y las tendencias. Tuve la suerte de que mis padres me estimularan a seguir mi vocación, así que cuando decidí viajar a Nueva York para estudiar en Parsons, resultó natural.

¿Qué rescatás de tu paso por Parsons NY? 

Aunque estudié muy duro, creo que la escuela no me preparó para los desafíos reales del trabajo. En general son muy protectores cuando estás cursando, así que cuando te enfrentás al negocio en el día a día descubrís que no es sólo sentarse y dibujar. De hecho, el diseño es una parte muy pequeña del trabajo cotidiano.

¿Cuál fue tu debut en la industria?

Mi primer trabajo fue una pasantía en Christian Lacroix Couture. ¡Lo cual no está nada mal para un principiante! Fue una experiencia realmente inspiradora conocer el arte que hay detrás de una colección de alta costura. No sólo cuánto tiempo lleva cada prenda sino el orgullo y la atención que todo el mundo le dedica.

Tras esa primera experiencia en la alta costura, tu carrera se orientó al casual. ¿Fue una elección consciente o sólo sucedió?

Simplemente sucedió. Trabajar en los Estados Unidos siempre te guía hacia cierto tipo de moda,  por la naturaleza del negocio y porque es el estilo que más se vende en ese mercado. No lo elegí, pero se convirtió en algo que realmente disfruto. No me identifico con esas prendas que se supone que sólo deben usarse en ocasiones especiales. Me gusta la  ropa que es para todos los días. ¡Eso es lo divertido de la moda!

¿Dirías que trabajar en Michael Kors te preparó, de algún modo, para Rapsodia?

Fui muy afortunado de trabajar en Michael Kors durante un período de tiempo tan largo porque pude ver el desarrollo de la empresa, desde una 
operación muy pequeña hasta una muy grande. Esa transición ocurrió durante los 8 años que trabajé allí, así que conozco todo lo que sucedió con el plan de negocios. También pude ver cómo Michael se las arreglaba para hacer frente a los desafíos de crecimiento y cómo gestionaba a sus equipos. Fue una experiencia extremadamente interesante.

¿Lo más valioso que aprendiste en esa liga tan dinámica como competitiva?

Que hay que ser una persona de mente abierta y ágil. No hay éxito posible cuando tenés un punto de vista fuerte que no estás dispuesto a cambiar. 

¿Estabas buscando un nuevo rumbo o recibiste la propuesta sorpresivamente?

Recibí una llamada y una propuesta. No fue algo que vi venir, pero realmente creo que, a veces, las mejores cosas simplemente te encuentran

¿Qué información previa tenías sobre el mercado de la moda en América latina? 

En MK tuvimos mucho éxito con los mercados y consumidores brasileños y colombianos. De la Argentina tenía menos conocimiento pero, desde que empecé a venir para las reuniones, me enamoré. La gente es muy cálida y amistosa. Y me encanta la independencia de las argentinas: tienen un sentido único del estilo y la autoestima que me parece realmente increíble.

¿Cómo te convencieron de aceptar el puesto?

No fue tanto un argumento como la compañía en sí misma lo que me decidió. Estoy convencido de que las marcas que tienen raíces en la inspiración, valen la pena. Cuando vine a la primera entrevista y conocí con cuánta pasión Josefina (Helguera) y Sol (Acuña) comenzaron hace 20 años, me sentí tan inspirado que decidí que también quiero ser parte de Rapsodia.

¿Cuáles son tus principales desafíos? 

Rapsodia tiene un ADN y un historial de marca muy fuerte que hay que conservar pero, también, pulir para darle un aspecto más global. Se trata de refinar el estilo para tener una conversación con el resto del mundo. El desafío es ser capaces de mantener nuestro núcleo pero con una perspectiva más global y una propuesta más integral. Queremos expandir nuestra oferta para ser una marca de estilo de vida que nos permita resolver no sólo cómo una mujer se viste para una salida por la noche o para ir a la oficina, sino también para situaciones como ir al supermercado o acompañar a los hijos a la práctica de fútbol. Sabemos que las mujeres tienen vidas muy complicadas, con muchas actividades… ¡Y nos gustaría vestirlas para el máximo de ellas!  

¿Cuándo vamos a conocer tu primera colección?

Creo que tomará un año, quizás un año y medio. Es el tiempo que habitualmente lleva poner un nuevo concepto a nivel de la tienda. ¡Es frustrante, porque me gustaría que sucediera ahora! (ríe). Pero antes tenemos que resolver algunas cuestiones. Primero, tenemos que enfocarnos en el producto: implica limpiar la estructura de la colección para que esté más centrada y completa, y mejorar la calidad de las prendas junto a nuestros proveedores. Luego, trabajaremos en la comunicación de nuestro estilo, que implica desde el aspecto de las tiendas y la exhibición de la ropa, para que la experiencia de compra sea agradable, hasta las redes sociales.

¿Habrá ítems para mercados específicos?

Diseñaré una colección global. Sin embargo, cada país tiene diferentes necesidades, por lo que definitivamente también ofreceremos productos específicos. Realmente tomamos en consideración a nuestros distintos mercados, tiendas y clientes, por lo que nos gustaría asegurarnos de que todos estén satisfechos con la oferta.

El fast fashion es un competidor desleal. ¿Cómo se gana la batalla?

Es fácil hacer que alguien compre una vez, pero lo que todos buscamos es que lo hagan una y otra vez. Para volver, el cliente tiene que amar a la marca. Ese es nuestro objetivo: afianzar ese vínculo de confianza. Por eso estamos analizando a fondo el comportamiento de las compradoras en las tiendas. Este negocio no se trata sólo de ropa, sino de la experiencia de compra. La gente consume moda por un millón de razones. La mayoría no necesita más ropa, sólo compra porque quiere algo nuevo. Por eso el desafío es cautivarlos ofreciendo algo que realmente no puedan resistirse a comprar.

¿Cómo resumís tu misión en Rapsodia? 

Conozco muchas mujeres fuertes en la industria de la moda, pero Jose y Sol son únicas porque hicieron todo de la nada. Me mostraron su plan de negocios inicial -¡doy fe de que el famoso libro violeta existe!- y me resulta increíble que allí estuviera hasta este lugar donde estamos hoy. Por eso, me gustaría poder traducir su visión al futuro con una perspectiva global. Para mí es muy importante mantener el espíritu con que fue creada Rapsodia.
 

De Las Cañitas al mundo

Creada en 1999 por Josefina Helguera, Sol Acuña y Francisco De Narváez, Rapsodia tiene presencia en la Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay, México y Colombia, con Perú y Ecuador a la espera de confirmar locaciones para ser sumadas al tablero. Con una facturación de u$s 130 millones prevista para este año, el business plan proyecta una operación de u$s 200 millones para 2021 apalancada tanto en el crecimiento en los países en los que ya tiene presencia como en el desembarco en nuevos mercados, con Miami en la mira -por la afinidad de esa plaza con el concepto de la marca- para dar inicio a la segunda etapa de la internacionalización.  

“Tras la llegada de L Catterton estamos encarando un proceso de profesionalización y crecimiento muy intenso y ambicioso. Salimos a buscar un Director Creativo con visión global porque entendimos que, para concretar nuestros planes de proyección mundial, es imprescindible contar con alguien que domine la lógica de calendario comercial y de estructura de colección con la que se trabaja en nuestros mercados objetivo, ayudándonos a acortar la brecha de aprendizaje”, define Clara Forno, Directora de Marca de Rapsodia. Y revela que “entrevistamos a candidatos muy interesantes, con experiencia  en Zara o Mango, que son referentes en cuanto a profesionalización y dinámica de trabajo. Marc resultó elegido porque, además de su experiencia, nos encantó como persona: comparte nuestros valores de buena intención, sentido común y amistad. Conocimientos y expertise tiene un montón de gente, pero para una compañía como Rapsodia, la capacidad de liderar a través de la empatía es todo”.

Según Forno, la integración de Marc Leffman al universo Rapsodia se realizará en tres etapas: “Ya comenzamos con el proceso de inducción, no sólo para que conozca a la marca y a los equipos de trabajo sino, también, para que se familiarice con el idioma, la cultura, la ciudad. En el mediano plazo, el objetivo es trabajar en su primera colección, que se presentaría dentro de un año y medio como mínimo, por la dinámica propia de la industria. Y en el largo plazo, que en realidad es de acá a dos años, llegar a los Estados Unidos”. 

El comunicado oficial que anunció la designación de Leffman aclaró que “Sol Acuña y Josefina Helguera continúan como embajadoras, representando institucionalmente a Rapsodia, apoyando su lanzamiento en nuevos mercados y brindando asesoramiento al Director Creativo y a la Directora de Marca”. Al respecto, Forno celebra que “Sol y Josefina siempre suman, pero especialmente en este período que definimos como evolución y no transformación, porque realmente creemos que lo que nos trajo hasta aquí, en estos 20 años, sigue siendo espectacular. El desafío es seguir proponiendo novedad sin perder nuestro ADN”.