De marimacho a Pionera: 'Luky' Sandoval, la exarquera de Boca que pelea por igualdad

De marimacho a Pionera: 'Luky' Sandoval, la exarquera de Boca que pelea por igualdad

Jugó 27 años como arquera en Independiente, Boca y San Lorenzo. Luego de retirarse, en 2016, rastreó a las veteranas que fueron al Mundial del '71. Y creó un grupo que rescata a las futbolistas que la AFA olvidó.

“Las exjugadoras veníamos empujando con toda la historia de mujeres que hemos jugado en AFA y conocíamos toda la movida desde adentro. Y que, como ya no jugamos, no nos pueden apurar. Entonces les decíamos a las chicas: ‘Ustedes no se expongan, nos exponemos nosotras’. Porque antes lo que pasaba es que íbamos al frente, a reclamar bien, y nos decían: ‘No reclames mucho porque no jugás nunca más’”. Lucila ‘Luky’ Sandoval conoce bien el paño.

“Que los clubes tengan fútbol femenino, aunque sea obligado, está bueno porque desgraciadamente sigue habiendo dirigentes que no quieren saber nada”, opina Sandoval y pronostica una suerte de ‘efecto derrame’ que sirva para reforzar la movida en clubes más chicos. Ahora, 'Luky' confía en que el fútbol femenino pueda ser “la oportunidad para el ‘Chiqui’ Tapia de quedar como presidente de la AFA en algo”, y se ilusiona con más cambios.

¿Uno de los objetivos? La federalización del campeonato de Primera División. “Porque ahora lo lindo es que en el interior también está empezando a haber escuelitas de formación y torneítos de nenas de 6 u 8 años. Se juntan pueblito con pueblito. De hecho, yo me quedo hasta las 2 de la mañana hablando con los técnicos para incentivarlos a que se anoten en un club que esté ligado a AFA para que tengan la posibilidad de jugar la Copa Integración. Y si no hacemos este trabajito de hormiga nosotras, ellos allá no tienen mucha información…”, explica.

“Siempre digo: ¿y si no somos mezquinas y ese nombre que tenemos dentro del deporte lo usamos para abrirle puertas a la gente del interior o ser un eslabón para llegar a donde quieran? ¿Sabés lo que es para una piba volver a su pueblo y decir 'Me probé en Independiente, en Racing, en Boca'? Los clubes del interior no se mueven, entonces el sacrificio lo hacemos entre las que ya jugamos, las que sabemos lo que significa haber soñado desde nuestros pueblos jugar en un equipo grande. ¿Cómo no les vas a abrir la puerta?”, se pregunta.

De chica le escapaba a las doñas de Saladas (Corrientes) que le gritaban, con saña, “¡Andá a tu casa, 'marimacho'!” cada vez que la veían con la pelota. Saltó del potrero a Primera en cuestión de meses. Su primer fichaje fue con All Boys en 1988 y desde ahí no paró más: primero Independiente (el club de sus amores), después en Atlanta, Boca, San Lorenzo, Ferro y Excursionistas, de donde se retiró en 2016. Y, mientras tanto, fue secretaria, encargada en el sector de expediciones en una compañía de transportes de camiones, masajista deportiva en Megatlon. No paró nunca.

Con su contextura menuda, Sandoval es una arquera atípica. Los guantes eran caros y salían de su bolsillo, así que con dos pares tenía que aguantar todo el año. "Por ahí algún arquero de primera me regalaba un par ¡Y sabés cómo los hacía durar!". Le quedaban enormes, pero se las arreglaba.

Aunque en Independiente cuenta que siempre la trataron bien, en el fondo sabía que no podía esperar mucho: “Estábamos bien, pero nunca nos iban a dar el espacio que tenía, ni siquiera, el fútbol infantil. Siempre supimos que éramos el último orejón del tarro. Siempre. Terminamos haciéndonos querer por la gente del club y por los que iban a ver los partidos, pero sin dejar de saber que éramos eso”.

Corría el 1 a 1 y a 'Luky' le daban $ 15 (o u$s 15) por partido ganado, el doble si ganaban el clásico con Racing. Generalmente había viáticos, pero a veces el club se atrasaba y no recibía nada. “Así era en los clubes grandes. En los chicos, nada: las mismas jugadoras tenían que juntar... Es algo que sigue pasando hasta ahora: en mis últimos clubes, Excursionistas y Ferro 2015, vos tenías que asociarte, pagar la disciplina, juntar la plata para comprarte la remerita para entrenar. ¡Qué loco! ¿Nosotras estamos representando tu escudo y encima te tengo que pagar?”. 

Y si en fútbol la realidad era compleja, en Futsal era directamente un desafío: “En Boca, por ejemplo, nos brindaban absolutamente todo y los dirigentes era como que te querían pero hasta ahí. Para Once siempre hubo un presupuesto de viáticos, pero para Futsal nunca había nada. Y yo trabajaba, por ahí no necesitaba, pero había compañeras que dejaban de comprarse un sanguchito para sacar el boleto y venir a entrenar”. Ya en 2009, cuando llegó a San Lorenzo, las cosas habían cambiado:  “Las chicas del interior tenían una muy buena pensión donde vivir, la mayoría tenían viáticos, nunca nos faltó ropa, ya tenían escuelita de fútbol infantil. La verdad que en eso San Lorenzo viene marcando la diferencia hace un montón”.

Cuando tenía 16 o 17 años, 'Luky' miraba la pared de su habitación y pensaba qué lindo sería tener una jugadora entre medio de tantos pósters de fútbol. Y el día que pisó la Asociación Argentina de Fútbol Femenino para firmar su primer fichaje, finalmente lo encontró: ‘Selección Femenina Mundial, México 1971’. En el medio de la ansiedad no le entraba en la cabeza que, mientras ella estaba aprendiendo a caminar, ya había mujeres que peleaban un mundial.

Y la palabra es pelear, porque –como reconstruye Norma Saralegui en 'Pelota de Papel 3' (Planeta)– cuando una noche a principios de los ‘70 un grupo de mujeres estaba a punto de tirar la toalla, en el bar Varela Varelita encontraron en la promesa de un empresario la posibilidad de concretar un sueño. Cuando arribaron al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sin embargo, se había desvanecido el empresario, la ropa, el alojamiento y la comida. Lo único que les quedaba era el sueño.

Así y todo, Marta Soler, Berta Suárez, Ofelia Feito, Marta Ponce, Susana Loprecito, María Fiorelli, Angélica Cardozo (capitana), Teresa Suárez, Zunilda Troncoso, María Cáseres, Virginia Andrada, Betty García, Blanca Brucoli, Elba Selva, Virginia Catáneo, Eva Lembesis, Marta Andrada y Zulma Chopito Gómez, lograron el cuarto puesto y se llevaron una victoria histórica contra esas inglesas altísimas ante unas 100.000 personas que llenaron el Azteca.

“Eso me marcó a fuego”, dice 'Luky' Sandoval. “En los 27 años que estuve en Primera, jugué más de 700 partidos, y no hubo uno solo que no haya salido con ese cuadrito en mi cabeza. Querer saber qué era de la vida de esas mujeres, qué era esa generación, cómo jugaron…”, recuerda. Y como nadie le supo decir quiénes eran esas mujeres –de hecho, la AFA no estaba enterada de su existencia–, ella decidió averiguarlo por su cuenta.

En una suerte de arqueología deportiva, empezó a desandar la historia del fútbol femenino, década por década, rastreando a las mujeres que jugaron antes que ella, y a las que jugaron antes que esas mujeres, desempolvando anécdotas de generaciones pasadas. Así llegó a Suárez, Soler y García y a través de ellas, al resto de la primera selección mundialista.

El resto es historia. El resto es Pioneras, un grupo que nuclea a veteranas que jugaron entre los '50 y '90. “Ya en los primeros momentos había la misma pasión que ahora, nada más que eran mujeres que por ahí no entrenaban. Iban y jugaban directamente, bien potrero. Pero representaban a un equipo. Si yo no hubiera rescatado su historia, AFA no hubiera sabido de ellas y estarían olvidadas. Injustamente olvidadas”, sentencia 'Luky', orgullosa de la misión que, 46 años después, le había llevado a este grupo de mujeres el reconocimiento que la historia oficial les retaceó.

Pero Sandoval –que insistió durante 20 años junto a otras Pioneras, como Mónica Santino, para que Futbolistas Agremiados saliera del letargo y las reconociera como compañeras– ahora no tiene la mirada puesta en las jugadoras del pasado, ni siquiera en las del presente, a las que considera como “de transición”. Ahora 'Luky' apunta al futuro: “Mi generación eran mujeres que jugaban lindo a la pelota y en el mientras tanto nos transformamos en futbolistas. Las chicas que están ahora son cuasi futbolistas. Pero las que vienen ahí atrás van a ser futbolistas hechas y derechas. Creo que esas nenas, que ahora tienen 6 o 7 años, que se están formando, que ya saben parar una pelota con la suela, que levantan la cabeza y te hacen un cambio de lado... Para estar al nivel de Europa, son las nenas que se están formando ahora. Esas son”.