París, de novela

París, de novela

La gran capital francesa permite, entre muchas otras alternativas, revivir los clásicos de la literatura a través de sus calles, parques e iglesias en un recorrido imperdible.

A orillas del Río Sena, el actual bario parisino Jardin des Plantes fue creado en 1626 cumpliendo la función de vivero para plantas medicinales y hierbas de Luis XIII. Con el tiempo y con el crecimiento de la población, fue cambiando. Primero se cubrió de conventos e iglesias, y luego comenzó a formar parte de la ciudad. Muy cerca de allí se encuentra la iglesia Saint Medard, cuya construcción comenzó en el siglo XV y se completó en 1655. En la puerta de Saint Medard hace Víctor Hugo que el perseguidor Javert descubra al perseguido Jean Valjean en su monumental libro Los Miserables. Y desde allí es que lo lleva a cruzar el Sena por el Puente de Austerlitz y pasar por donde hoy está la estación Gare de Lyon para llegar hasta Picpus. Ahí es donde el personaje Jean Valjean se escabulle en un convento de esos tantos que hubo en la zona. En la propia estación Picpus de la línea 9 se pueden tomar dos decisiones: ir hacia Charonne, donde Arístides Saccard de La Ralea estafó a su mujer con unos terrenos y luego bajar en Voltaire, para seguir con las intenciones literarias; o bien ir en la dirección opuesta, siguiendo a Víctor Hugo. Porque viajando hasta el cruce con la línea 4 se puede hacer la combinación para llegar al Luxemburgo, específicamente a la estación de Saint Suplice.

"Cossette –se lee en Los Miserables– su hija adoptiva esperaba todos los días la hora de su paseo con gran impaciencia, encontraba a Marius, se sentía indeciblemente feliz y creía con sinceridad que expresaba todo su pensamiento cuando decía a Jean Valjean: ¡Qué delicioso es este Jardín de Luxemburgo!". Este refugio de paz ubicado a pocos pasos de Saint German des Prés se abrió en vida del propio Víctor Hugo, es decir a mediados del siglo XIX, cuando todavía eran propiedad del conde de Provence. Sus dos corazones son el lago octogonal Grand Bassin y el Palacio de Luxemburgo, aunque también llama la atención la fuente de los Médicis, del siglo XVI, diseñada por Salomón de Brosse. Y en el extremo más cercano a Saint Germain están la Place de Saint Suplice con su fuente de los Cuatro Puntos Cardinales y la estación del metro línea 4 que sirve para llegar a Chateau Rouge. Desde este punto es posible tomar el funicular a Monmartre, que se puede abordar con el mismo pasaje del metro.

Paréntesis de película

Cuando se habla de Montmartre hay infinidad de artistas para mencionar, el primero de los cuales es Toulouse Lautrec. Pero en vez de buscar pintores y escritores, éste es un buen lugar para desviarse no sólo al cine, sino a la obra de la modernidad entera. Después de todo, el barrio en sí es moderno. De hecho, el Sacre Coeur, templo emblemático, se comenzó a construir en 1870 y es hijo de estos tiempos de cambio con su estilo neorrománico bizantino. Y también de esos años es la inauguración del Moulin Rouge, el legendario cabaret que retrató hace apenas unos años el cineasta Baz Luhrman en su magnífica película protagonizada por Nicole Kidman y Ewan Macgregor.  

Pero en Montmartre hay más para ver. El recorrido de imperdibles incluye el Espacio Dalí; el café Au lapin Agile (el Conejo Ágil), donde se realizan tertulias literarias desde 1910, y los viñedos sobrevivientes de otras épocas, que en octubre vuelven a revivir la vendimia como un espectáculo especial. Desde allí, basta seguir a pie hasta el metro Lamarck Caulaincourt de la línea 12. Se viaja hasta Pigalle, se combina con la línea 2 y se recorren los últimos puntos de este itinerario. 

Grand finale

Si se llega hasta la estación Villiers lo mejor allí es recorrer el boulevard Malesherbes. El mismo en donde vivía Anne de Guilleroy, protagonista de la novela Fuerte como la Muerte, una de las últimas que escribió Guy de Maupassant antes de morir, en 1892. Y donde estaba el petit hotel de Saccard y su esposa René, con vista al Parque Monceau, por supuesto. Del mismo modo que el propio Marcel Proust, nacido el 10 de julio de 1871 en Auteuil, pero que desde muy chico vivió en el Boulevard Malesherbes. Más de 30 años residió allí y fue en el Parque Monceau donde conoció a Gilberta, el primer gran amor de su vida. Cercano a los Champs Elyseès y al Arco de Triunfo, en la zona más elegante de París, este parque donde René Saccard engañaba a su marido con su hijastro Máximo es hoy la zona de los mejores hoteles de París. 
Para certificarlo, basta recorrer el Royal Monceau, con sus 265 habitaciones de lujo, que ofrecen todo el confort moderno en un ambiente típicamente parisino. Renombrado desde su apertura en 1928, su lista de invitados es fastuosa e incluye desde la Condesa de París o el General Eisenhower hasta Madonna o Robert de Niro
Y no es el único, hay infinidad de hoteles que rememoran esos años. En cualquier caso, antes de recorrer cualquiera de ellos es necesario ponerle fin al itinerario. Y para eso conviene volver a la línea 2 para llegar hasta la puerta art noveau de Porte Dauphine, que conjuga todo lo que el final del siglo XIX podía ofrecer: la novedad, la tecnología, el metro, los nuevos bulevares elegantes, pero también a Zola, Flaubert, Maupassant y hasta el propio Víctor Hugo, que tiene muy cerca su propia estación de metro.

Datos útiles

# Cómo llegar. Hay múltiples vuelos a París que se pueden abordar todos los días. 
# Para dormir: dos noches de alojamiento en París, con desayuno en un hotel tres estrellas se puede conseguir desde u$s 280 en la Argentina.
# Metro: El pasaje en subte cuesta 1,90 euros, pero es posible comprar una Carte Orange, un pase ilimitado mucho más económico.
# Más información: www.franceguide.comwww.parisinfo.com

Comentarios1
Adolfo Storni
Adolfo Storni 22/03/2018 01:50:32

The carte orange was discontinued in February 2009

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