Entusiasmadas con el éxito de público de los últimos meses, las productoras brasileñas de cine esperan superar este año el desempeño de 2012 -relativamente débil, a pesar de la fuerza renovada del segundo semestre- y retomar el ritmo de 2011, cuando siete películas tuvieron más de un millón de espectadores.

La mayor cantidad de filmes en producción o para lanzarse es un indicador de la confianza de los productores. Conspiracao Filmes, que generó dos de los principales éxitos de boletería el año pasado - Gonzaga, de Pai para Filho y Os Penetras-prevé lanzar los títulos O Vendedor de Passado y Boa Sorte este año, además de filmar otras tres producciones.

El escenario es positivo. Hace quince años hacíamos una película cada dos años. Ahora, estamos manteniendo un promedio de tres filmes lanzados y tres producidos todos los años, dijo Eliana Soárez, directora ejecutiva de cine de Conspiracao Filmes.

Globo Filmes, otra productora de peso, tiene en el radar dos proyectos propios, además de once coproducciones planificadas para este año. La relación incluye el épico El Tiempo y el Viento, basado en la obra de Érico Veríssimo.

Las proyecciones de un escenario más positivo se explican por una combinación de factores. Una de ellos es la mayor disponibilidad de recursos para financiar las producciones. El atraso o la ausencia de licitaciones importantes para la producción de películas, como el de la Secretaría Municipal de Paulínia, en San Pablo, y de Petrobras, marcó el año pasado, según las compañías del sector. Eso perjudicó la cosecha de 2012 -cuando se lanzaron 83 filmes nacionales, un número inferior a los 97 del año anterior-, pero frenó proyectos importantes para este año.

El año 2012 fue positivo porque se destrabaron los mecanismos de captación de recursos. Los resultados aparecerán a partir de ahora, con una perspectiva de largo plazo, dijo Augusto Casé, socio y productor de Casé Filmes. Hasta 2016, la compañía prevé el lanzamiento de seis largometrajes.

Por fuera del financiamiento tradicional, una nueva fuente de recursos gana aliento en Brasil: el merchandising, la exhibición de productos y marcas en obras de ficción. Bastante común en el cine estadounidense y en la TV brasileña, especialmente en las novelas, ese sistema fue uno de los pilares del financiamiento para producir la comedia Minha Mae é una Peca, de Migdal Filmes, que se estrenará a final de junio.

Las comedias se destacaron entre las producciones brasileñas en 2012, y aparecen como un potencial catalizador de cambios que defienden desde hace mucho tiempo profesionales del sector.

De los cinco éxitos de boletería nacionales del año pasado, cuatro fueron comedias. De repente, los productores perdieron el preconcepto por el género. Creo, incluso, que el mercado tardó mucho tiempo en percibirlo, afirmó Iafa Britz, socia directora de Migdal Filmes.

De género menor, las comedias comenzaron a ser un camino para atraer más público y ampliar el volumen de lanzamientos con apelo comercial. De pernas pro Ar2, por ejemplo, entró en la lista de las cinco películas más exitosas del año pasado, a pesar de haberse estrenado el 28 de diciembre. En su primer fin de semana, la película estaba en 710 salas, el mayor número de (cines) que un filme brasileño tuvo, señaló Carlos Eduardo Rodrigues, director ejecutivo de Globo Filmes.