

Mientras la mayoría de los fabricantes de computadoras se concentró en el segmento de notebooks en los últimos años, la brasileña Megaware siguió un camino diferente. Incluso invirtiendo en la producción de portátiles, la empresa se dedicó más a las computadoras de mesa.
Pero ahora comenzó a rever esa estrategia. Por primera vez, la venta de notebooks superará a la de computadoras de mesa en Brasil -los portátiles detendrán el 51% del mercado este año, según la consultora IDC-, y Megaware no quiere perder esa oportunidad.
La movilidad es una tendencia que no vuelve atrás y no queremos correr riesgos con esa posible transición (de mercado) más rápida dijo Germano Couy, presidente de Megaware.
Como principal movimiento, la compañía invirtió R$ 2,5 millones en la construcción de una fábrica en Curitiba, con lo que volvió a tener dos plantas. La otra unidad está instalada en Belo Horizonte. Megaware tiene una fábrica en Ilhéus, en Bahia, pero cerró las actividades en ese lugar por problemas logísticos, que hacían inviable el costo de producción, afirmó Couy.
En operación desde noviembre, la unidad de Curitiba se dedica exclusivamente a la fabricación de desktops. Ese fue el camino que encontró Megaware para abrir espacio a las líneas de portátiles en la planta de Belo Horizonte, concentrada actualmente en la producción de notebooks y netbooks, además de placas madre y memorias -componentes usados en PCs portátiles. Completan el abanico modelos de desktops destinados a proyectos especiales y de menor escala.
Según Couy, la inversión adicional prevista en la nueva unidad es de R$ 1,5 millones en los próximos dos años. La fábrica generó 150 empleos directos y cerca de 400 indirectos, está funcionando con 60% de su capacidad instalada mensual, de 35.000 desktops, y se estima que producirá 240.000 unidades hasta final de año, según el ejecutivo.
La decisión de segmentar la producción se originó, entre otros factores, por las diferentes características de cada proceso, dijo Couy. Mientras el armado de las PCs tiene menos etapas, la producción de notebooks es más sofisticada. Con la separación, ganamos escala y competitividad para comenzar esa transición, explicó.
Couy destacó que los beneficios fiscales y la cuestión logística pesaron a favor de la decisión de invertir en una nueva estructura en Curitiba. Además del aeropuerto, la ciudad está a apenas 70 kilómetros del puerto de Paranaguá.
Couy consideró esencial que la fabricación de notebooks y de placas madre comparta la misma estructura porque existen sólo dos proveedores nacionales de placas madre para portátiles. La integración en la misma fábrica ayuda en el proceso de logística. En las placas para desktops se puede suplir la demanda en caso de necesidad, porque hay más proveedores locales, inclusive en Curitiba, afirmó.
Megaware también invirtió u$s 3 millones en nuevas líneas de placas madre y en la infraestructura de la fábrica de Belo Horizonte.
Con un crecimiento de 22% en 2010 y una proyección de 30% para este año, Couy observó que las nuevas estrategias concurren para que la empresa mantenga el ritmo de ventas de desktops y, al mismo tiempo, aumente los ingresos de las portátiles, alcanzando más equilibrio entre sus dos divisiones. El año pasado, las PCs respondieron por 70% del negocio.
Megaware enfrenta el desafío de posicionarse en un mercado liderado por multinacionales como Dell y HP, y grandes fabricantes brasileñas como Positivo Informática e Itautec. Además de esas empresas, existe un gran número de compañías más pequeñas. Todas disputan un mercado cuyos márgenes de lucro son cada vez más apretados, especialmente por la presión que ejercen las redes minoristas, dijo Couy. En el caso de Megaware, el sector minorista responde por 70% de los negocios.
La empresa también proyecta participar en las licitaciones del gobierno brasileño que incluyan un número inferior a las 20.000 unidades. Antes no podíamos atender esos proyectos, porque toda la capacidad iba para el sector minorista, afirmó Couy.










