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La relación entre Estados Unidos y Colombia atraviesa uno de sus momentos más delicados luego de que el presidente Donald Trump retomara este sábado sus amenazas públicas contra Gustavo Petro, en un contexto regional marcado por el ataque de Washington contra Venezuela y la captura del mandatario Nicolás Maduro.

Desde su residencia privada en Mar-a-Lago, Trump volvió a vincular directamente al gobierno colombiano con el narcotráfico y lanzó una advertencia de tono personal:

“Me apego a mi primera declaración: está produciendo cocaína y la está mandando a Estados Unidos. Entonces será mejor que se cuide el trasero”.

Tiembla Latinoamérica: Trump capturó a Maduro y ahora amenazó a Petro

Las declaraciones no llegan de manera aislada. Trump mantiene desde hace meses un discurso hostil contra Petro, uno de los presidentes latinoamericanos que más ha cuestionado su política exterior.

En octubre, el líder republicano lo acusó de “ser un líder del narcotráfico que incentiva la producción masiva de drogas”, sin presentar pruebas públicas.

Poco después, elevó el tono con nuevas descalificaciones, al calificarlo como “un matón” y “una mala persona”. En diciembre, la advertencia fue aún más explícita: “Más le vale andarse con cuidado porque tiene fábricas de droga”.

La respuesta de Petro

Horas antes de las nuevas amenazas, Gustavo Petro se refirió al operativo estadounidense en Venezuela y descartó preocupación por posibles represalias en su contra. “No tengo nada de qué esconderme”, afirmó el presidente colombiano.

Más tarde, respondió a una publicación en la red social X que sugería que debía estar inquieto por lo que Maduro pudiera declarar ante la justicia estadounidense. Petro negó cualquier vínculo con actividades ilegales y defendió su trayectoria:

“Me dediqué a investigar 10 años y evidenciar en debates públicos las relaciones entre políticos de poder y los narcotraficantes armados”.

La advertencia de Trump sobre posibles ataques

Semanas atrás, Trump ya había puesto a Colombia al mismo nivel que Venezuela en su discurso de seguridad. En ese contexto, declaró: He oído que Colombia produce cocaína, tienen plantas de fabricación. Y luego nos la venden. Cualquiera que haga eso y la venda a nuestro país está sujeto a ataques, no necesariamente solo Venezuela”.

La respuesta de Petro fue inmediata y directa: “Venga conmigo y le enseño cómo se destruye un laboratorio cada 40 minutos, pero no amenace nuestra soberanía porque despertará el Jaguar. Atacar nuestra soberanía es declarar guerra, no dañe dos siglos de relaciones diplomáticas. Ya me calumnió, no continúe por ahí. Si un país ha ayudado a detener miles de toneladas de cocaína para que no la consuman los norteamericanos, es Colombia”.

Repercusiones tras el ataque en Venezuela: América Latina, dividida

La tensión escaló tras la ofensiva estadounidense en territorio venezolano. Antes de que la Casa Blanca confirmara la operación, Petro informó sobre bombardeos en bases militares, aeropuertos y el casco central de Caracas. Luego ordenó el despliegue de la Fuerza Pública en la frontera colombo-venezolana, que supera los 2.200 kilómetros.

El mandatario también condenó la ofensiva y defendió el principio de autodeterminación: Los conflictos internos entre los pueblos los resuelven los mismos pueblos en paz. Ese es el principio de la autodeterminación de los pueblos que es base del sistema de las Naciones Unidas”.

El operativo estadounidense generó reacciones contrapuestas en la región. Brasil, México y Chile condenaron los bombardeos, mientras que Argentina y Ecuador expresaron su respaldo.

El presidente brasileño Lula da Silva advirtió que los hechos sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional. En contraste, Javier Milei celebró en redes sociales: “La libertad avanza. ¡Viva la libertad, carajo!”.

Cuba entra en el foco de Washington

Las advertencias de Trump se extendieron a otros países. Durante la misma rueda de prensa, señaló que Cuba es “un caso muy similar” al de Venezuela. Su secretario de Estado, Marco Rubio, fue más directo: “Si estuviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco”.

Desde la isla, el presidente Miguel Díaz-Canel condenó el ataque y reclamó una respuesta internacional: “Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América. Patria o Muerte ¡Venceremos!”.