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Es una escena más común de lo que parece: una pelota sale disparada hacia las gradas, a más de 150 kilómetros por hora, y golpea a un espectador que no alcanzó a reaccionar. ¿Puede esa persona demandar al equipo por los daños?

En Estados Unidos, la respuesta choca con una doctrina legal de larga data, conocida como la “Baseball Rule”, que por lo general protege a los clubes y a los estadios de este tipo de reclamos.

La doctrina legal que protege a los equipos y a los estadios de las demandas

La “Baseball Rule” es un principio que rige en muchos estados y que, en esencia, parte de una idea: el riesgo de que una pelota llegue a las tribunas es inherente al espectáculo. Según esa lógica, si el estadio protege con redes las zonas más peligrosas, sobre todo el sector detrás del home, que es donde más impactos se producen, se considera que los espectadores sentados en el resto de las ubicaciones aceptaron el riesgo de recibir un pelotazo al elegir sentarse ahí. Como consecuencia, un reclamo por ese tipo de lesión suele tener pocas chances de prosperar.

La regla protege al equipo y al dueño u operador del estadio, que son quienes podrían ser demandados por un espectador lesionado. No se trata de una protección a los jugadores: el beisbolista que batea el foul o el home run no es quien enfrenta el reclamo.

Si un home run o un foul lastima a un espectador, la "Baseball Rule" suele proteger al equipo y al estadio: se asume que el fan aceptó el riesgo.
Si un home run o un foul lastima a un espectador, la "Baseball Rule" suele proteger al equipo y al estadio: se asume que el fan aceptó el riesgo.Magnific

En qué se apoya

El sustento jurídico de la regla es la llamada “asunción del riesgo”. Esta figura sostiene que, cuando una persona conoce un peligro y aun así decide exponerse a él de forma voluntaria, no puede luego reclamar por el daño que ese peligro le provocó.

Aplicado al béisbol, el argumento de los equipos es que el público sabe que las pelotas pueden salir del campo, y que aun así elige asistir y disfrutar del partido. Esa decisión, según la doctrina, implica aceptar el riesgo.

A su vez, dos elementos refuerzan esta protección. El primero son las redes de protección: colocarlas detrás del home es un estándar en los estadios de las Grandes Ligas, y en los últimos años la MLB amplió esa cobertura hacia los costados, más allá de los dugouts, tras una serie de lesiones de espectadores. El segundo es la advertencia impresa en la entrada: los tickets suelen incluir una cláusula que avisa del riesgo de ser golpeado por una pelota o un bate.