

La ciudad de Nueva York aprobó una legislación que puso contentos a miles de repartidores que habían visto sus ingresos disminuidos por actualizaciones y cambios en las interfaces de las aplicaciones de delivery.
Se trata de la conocida como “Ley de propinas”, un intento de parte de la administración municipal de mejorar la transparencia y las condiciones económicas que afrontan los trabajadores de aplicaciones como Doordash y Uber eats, entre otras.

¿Qué establece esta nueva ley?
Esta nueva legislación modifica la forma en la que las aplicaciones de delivery muestran y gestionan las propinas para los repartidores.
La aplicación en cuestión debe proponer por defecto una opción de aproximadamente el 10% del monto de la compra, y es el usuario el que debe decidir si acepta, aumenta o disminuye el porcentaje, o si de plano no deja propina.
Esta normativa exige que esta opción esté disponible antes o en el momento de pagar, no solamente después de las entregas, ya que de esta manera aumentan las probabilidades de que el usuario decida dejar una compensación extra.
¿Qué había pasado con las aplicaciones?
Aplicaciones como Doordash, uber eats y otras aplicaciones de entrega populares en Nueva York habían cambiado la interfaz para que el usuario deje la propina después de haber recibido el pedido, algo que impactó de forma visible en el bolsillo de los repartidores.

Si bien con esta ley la decisión sigue siendo del cliente, según esta ley debería persuadir de forma no agresiva a los usuarios de dejar propina en cualquier momento de la operación y no solo al final.
¿Ya entró en vigor?
La medida entró en vigor el 26 de enero del 2026, después de que las aplicaciones intentaron detener su promulgación alegando que en lugar de aumentar la cantidad de propinas, podría impactar de forma negativa en la decisión de los clientes.
No obstante, según los datos oficiales del gobierno de Nueva York, desde que estas aplicaciones movieron la opción de propina en sus aplicaciones, los repartidores dejaron de percibir en total US$550 millones en ingresos adicionales.
Por esta razón, un juez decidió fallar a favor de los trabajadores y la ley logró entrar en vigencia en tiempo y forma.











