En esta noticia

En un contexto liderado por las tensiones geopolíticas, un tuit de Katie Miller -esposa del Asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump- publicado a un día de la captura de Nicolas Maduro -donde muestra el mapa de Groenlandia con la bandera estadounidense y la inscripción “pronto”- volvió a revivir un escenario complejo para el panorama internacional: la intención de Estados Unidos por anexarse este territorio y las consecuencias que esto podría traer para la OTAN.

La polémica se avivo cuando el domingo, el mismísimo mandatario de Estados Unidos reafirmó su interés por este territorio autónomo de Dinamarca, ratificando en declaraciones de prensa que se trata de un sitio estratégico “por razones de seguridad nacional”.

Sin embargo, la posibilidad de su toma pone de manifiesto la eventual confrontación entre los miembros de una de las principales alianzas militares y políticas del mundo. Autoridades alemanas, por ejemplo, ya ratificaron que la OTAN protegerá a Groenlandia de cualquier intervención.

“Las fronteras no pueden modificarse mediante la fuerza, los territorios no pueden ser anexionados por la fuerza”, afirmó en rueda de prensa Sebastian Hille, portavoz adjunto del Gobierno alemán.

Groenlandia: ¿por qué Estados Unidos quiere anexarse este territorio?

La intención de que Groenlandia pase a estar bajo dominio estadounidense no sólo se justifica con su gran abundancia de recursos naturales -particularmente tierras raras-, sino también su ubicación estratégica.

Este territorio se sitúa en un punto que resulta clave en materia de defensa: la costa noreste de Canadá, siendo la ruta más directa entre Europa, Rusia y Estados Unidos. Se convierte entonces en un sensor estratégico y un punto militar clave para la defensa norteamericana.

La toma de Groenlandia podría traer grandes conflictos entre los miembros de la OTAN. Fuente: archivo.
La toma de Groenlandia podría traer grandes conflictos entre los miembros de la OTAN. Fuente: archivo.

Por qué Groenlandia podría poner a Estados Unidos en conflicto con la OTAN

Si bien Estados Unidos se posiciona como uno de los miembros fundadores de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) durante el inicio de la Guerra Fría, la toma de Groenlandia lo enfrenta con una de sus principales naciones aliadas, Dinamarca.

Es esencial destacar que esta alianza surge con un principio claro: la idea de un fortalecimiento militar conjunto. Un ataque a alguna de las naciones es considerado un ataque a todos los miembros, que están comprometidos a responder y ayudarse entre sí frente a cualquier amenaza territorial.

La intención estadounidense de tomar a la fuerza un suelo que pertenece a otro miembro de esta alianza trae entonces, cuanto menos, incertidumbre al sentar un precedente con potencial de poner fin a un pacto internacional que se encuentra en vigencia hace casi 80 años, con la promesa de romper las relaciones actuales y de reconfigurar por completo el panorama internacional.