En esta noticia

La guerra entre Rusia y Ucrania sigue en el escenario mundial de conflictos geopolíticos que más preocupan a nivel internacional y las últimas semanas de mayo, Moscú lanzó misiles con capacidad nuclear y entregó municiones nucleares como parte de ejercicios militares en medio de crecientes tensiones con la OTAN.

Según afirma Rusia, estos ejercicios se llevan a cabo para preparar el uso de las fuerzas nucleares en caso de agresión. En este sentido, el presidente ruso, Vladimir Putin, declaró que estas armas siempre serán una medida excepcional y extrema para usar como último recurso.

Según afirma Rusia, estos ejercicios se llevan a cabo para preparar el uso de las fuerzas nucleares en caso de agresión
Según afirma Rusia, estos ejercicios se llevan a cabo para preparar el uso de las fuerzas nucleares en caso de agresiónFuente: ShutterstockShutterstock

La “carta nuclear” de Rusia que pone nerviosos a Estados Unidos y China: ¿Cuál es la posición rusa en la actual carrera armamentística?

Si bien el primer mandatario ruso sostiene la postura de que las armas nucleares son el último recurso para garantizar la soberanía rusa, al mismo tiempo trabaja con fuerza en modernizar y ampliar su capacidad armamentística.

Durante los ejercicios nucleares se remarcó que se mantendrá el desarrollo de misiles terrestres, submarinos y aviación estratégica, en un contexto global que se percibe como inestable e impredecible.

Rusia es una de las potencial con el mayor arsenal nuclear del planeta, con 4,400 ojivas activas y más de 5,000 en el inventario total. Adicionalmente, modificó su doctrina nuclear durante 2024 para ampliar la cantidad de escenarios en los que está autorizado a utilizarlo.

La tensión entre Rusia y la OTAN: ¿Cuál es el contexto geopolítico?

En las últimas semanas, Rusia denunció vuelos de drones vinculados a Ucrania cerca del Báltico, territorios que reforzaron controles militares y defensa aérea, y funcionarios rusos acusaron a la OTAN de acercarse peligrosamente a una confrontación directa.

La preocupación rusa también pasa por la expansión militar occidental en Europa del Este y el aumento del gasto en defensa de países europeos tras la invasión a Ucrania.