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El gobierno de Estados Unidos avanza en la implementación de sistemas biométricos para el control migratorio, una tecnología que busca modernizar los procesos de identificación en aeropuertos y otros puntos fronterizos. A través de cámaras y software de reconocimiento facial, las autoridades pueden verificar en segundos la identidad de los viajeros y registrar sus movimientos de entrada y salida del país.

Este sistema forma parte del Biometric Entry-Exit Program, impulsado por el Department of Homeland Security (DHS) y operado principalmente por U.S. Customs and Border Protection (CBP). La iniciativa apunta a reforzar la seguridad fronteriza, reducir el fraude documental y mejorar el control sobre las personas que permanecen en Estados Unidos más tiempo del permitido por su visa.

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Biometric Entry-Exit Program: de qué se trata

El Biometric Entry-Exit Program es un sistema del gobierno de Estados Unidos que utiliza datos biométricos para registrar y verificar la entrada y salida de viajeros del país. El programa forma parte de la estrategia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para modernizar los controles fronterizos mediante tecnología automatizada.

Su implementación está a cargo principalmente del U.S. Customs and Border Protection (CBP) y se utiliza en aeropuertos internacionales, puertos marítimos y algunos cruces terrestres. El objetivo es confirmar la identidad de los viajeros, detectar el uso de documentos fraudulentos, mejorar el control sobre personas que exceden el tiempo permitido por su visa y agilizar los procesos migratorios.

¿Cómo funciona?

Cuando un viajero llega a un aeropuerto o punto de control migratorio, una cámara toma una fotografía de su rostro. El sistema compara esa imagen con fotografías almacenadas en bases de datos oficiales del gobierno, como las que figuran en pasaportes, visas o registros migratorios previos.

La comparación se realiza automáticamente y en cuestión de segundos. Si la identidad es verificada, el pasajero puede continuar el proceso migratorio o de embarque. El mismo procedimiento puede repetirse al salir del país, lo que permite al sistema registrar oficialmente la salida del viajero y detectar casos en los que una persona permanece en Estados Unidos más tiempo del autorizado por su visa.

Cuando un viajero llega a un aeropuerto o punto de control migratorio, una cámara toma una fotografía de su rostro. (imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial)

¿A quiénes se aplica?

El programa se aplica principalmente a personas que no son ciudadanas estadounidenses, incluyendo turistas, estudiantes internacionales, trabajadores temporales, titulares de visas de inmigrante y residentes permanentes con Green Card.

Los ciudadanos estadounidenses no están obligados a participar en el sistema, aunque en algunos aeropuertos pueden utilizar procesos automatizados que también emplean reconocimiento facial para verificar su identidad. El sistema se utiliza principalmente en aeropuertos internacionales, donde forma parte de los controles migratorios y del embarque de vuelos internacionales.