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Con dos años de atraso, Estados Unidos está transformando uno de los buques de guerra más futuristas de su flota: el USS Zumwalt (DDG-1000), un destructor furtivo tan grande como casi dos canchas de fútbol que, pese a su tamaño, en el radar aparece como si fuera un simple barco pesquero. Y además incorporará una capacidad inédita: un reequipamiento para disparar misiles hipersónicos.

Con atraso, el Gobierno renueva su destructor furtivo (DDG 1000) más avanzado

El USS Zumwalt es el primero de la clase de destructores que lleva su nombre, la línea más avanzada y futurista de la Marina de Estados Unidos. No es un barco nuevo: fue puesto en servicio en 2016. Lo que ocurre ahora es una modernización profunda que cambia parte de su armamento. Su aspecto, de líneas angulares y perfil bajo, lo distingue a simple vista de cualquier otro buque de guerra.

Las dimensiones ya impresionan. El Zumwalt mide unos 183 metros de eslora, prácticamente dos canchas de fútbol puestas en fila, y desplaza alrededor de 14,500 toneladas. Es, de hecho, uno de los destructores más grandes de la Marina estadounidense, más voluminoso que los destructores tradicionales.

Por qué es casi invisible al radar

Pese a su enorme tamaño, el Zumwalt fue diseñado para ser muy difícil de detectar: su casco de forma angular (el llamado diseño “tumblehome”, que se inclina hacia adentro) y sus materiales reducen al mínimo la señal que devuelve al radar. El resultado es que, en una pantalla de radar, un barco de 183 metros aparece con una firma tan pequeña como la de un pesquero. Esa capacidad de “esconderse a plena vista” es el corazón de su carácter furtivo.

El USS Zumwalt (DDG-1000), el destructor furtivo de EE.UU. que en el radar parece un pesquero, cambiará sus cañones por misiles hipersónicos.
El USS Zumwalt (DDG-1000), el destructor furtivo de EE.UU. que en el radar parece un pesquero, cambiará sus cañones por misiles hipersónicos.

El cambio clave: de los cañones gigantes a los misiles hipersónicos

El Zumwalt fue concebido, originalmente, con dos enormes cañones avanzados para bombardeo desde el mar. Pero esos cañones quedaron prácticamente inutilizables: la munición especial que necesitaban fue cancelada por su costo altísimo, y los cañones se quedaron sin proyectiles viables. La solución fue tan radical como el barco: en lugar de esas armas, se instalarán lanzadores para misiles hipersónicos.

El nuevo armamento es el llamado Conventional Prompt Strike, un misil hipersónico capaz de volar a más de cinco veces la velocidad del sonido (Mach 5), con gran alcance y maniobrabilidad, lo que lo vuelve extremadamente difícil de interceptar.

En lugar del cañón delantero, el buque recibió cuatro grandes tubos lanzadores, con tres misiles cada uno, es decir, hasta 12 misiles hipersónicos. Con eso, el Zumwalt está llamado a ser el primer buque de guerra de Estados Unidos en portar este tipo de armas.

En qué etapa está la modernización

La transformación está en marcha, pero más lenta de lo previsto. La parte principal de la obra, el reemplazo del cañón delantero por los lanzadores de misiles, se completó a fines de 2024, cuando el buque volvió a flotar.

Sin embargo, la integración del arma viene demorada: según una auditoría de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO), difundida en 2026, el programa acumula alrededor de dos años de atraso, con costos que superaron los 2,000 millones de dólares, y la prueba de disparo del misil hipersónico se corrió a 2027.

A eso se sumó un incendio registrado en el astillero en 2026, durante los trabajos, que dejó algunos marineros heridos. Todo forma parte del largo y complejo camino que implica adaptar un buque a un arma completamente nueva.