

Uruguay construye la planta de energía más innovadora de América Latina, un megaproyecto que producirá 350.000 galones al año de combustible de aviación sostenible y será único en el mundo por su tecnología. El objetivo es reducir las emisiones del transporte aéreo sin modificar aviones ni infraestructura existente.
La planta se instalará en el departamento de Durazno y combinará biogás de residuos agrícolas con electricidad renovable. La producción comenzará en 2028 y estará destinada al mercado internacional, en un contexto de fuerte demanda de soluciones inmediatas para descarbonizar la aviación.
¿Qué es la planta de energía más innovadora de América Latina y qué combustible producirá?
El proyecto será la primera planta comercial del mundo que convierte biogás electrificado en combustible de aviación sostenible. El producto final es totalmente compatible con la flota aérea actual y puede mezclarse directamente con jet fuel convencional.
Datos clave del combustible
- Se produce a partir de biogás agrícola.
- Usa electricidad renovable de la red uruguaya.
- Reduce hasta 90% de las emisiones en todo su ciclo de vida.
La planta, denominada NovaSAF-1, utilizará reactores químicos activados por luz desarrollados por Syzygy Plasmonics y ya cuenta con precertificación internacional para combustibles renovables de origen no biológico.

¿Quién impulsa el megaproyecto y por qué será único en el mundo?
El 100% de la producción ya fue comprometida mediante un contrato de seis años con Trafigura, uno de los mayores comercializadores de energía a nivel global. El acuerdo garantiza la financiación y la salida comercial del combustible.
La planta se construirá junto a las instalaciones de Estancias del Lago, una de las mayores compañías agroenergéticas de Uruguay. Por su escala, tecnología y nivel de reducción de emisiones, el proyecto se posiciona como único en el mundo y consolida a Uruguay como referente regional en combustibles limpios para la aviación.













