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El fenómeno del cambio climático y la gestión de recursos naturales han puesto en jaque a una de las regiones más vibrantes del planeta. Yakarta (la capital y ciudad más poblada de Indonesia), el núcleo urbano más poblado del mundo con más de 42 millones de habitantes en su área metropolitana, enfrenta una amenaza existencial: se está hundiendo a un ritmo alarmante que supera la capacidad de respuesta de las infraestructuras actuales.

Este proceso de subsidencia (que es como se conoce al hundimiento del terreno) ya viene sucediendo hace un tiempo, pero la velocidad actual ha encendido las alarmas internacionales. Diversas investigaciones señalan que partes de la ciudad se sumergen hasta 25 centímetros por año, una cifra récord que coloca a gran parte de la metrópoli por debajo del nivel del mar.

¿Por qué se está hundiendo la ciudad más poblada del planeta?

La crisis de Yakarta no responde a una sola causa, sino a una combinación letal de factores ambientales y humanos. Entre los motivos principales que explican este fenómeno se encuentran:

  • Extracción excesiva de agua subterránea: Ante la falta de una red de agua potable eficiente, los millones de residentes y las grandes industrias extraen agua directamente de los acuíferos, provocando que el suelo colapse sobre sí mismo.
  • El peso de la infraestructura: El crecimiento descontrolado de rascacielos y centros comerciales sobre suelos arcillosos acelera la compresión de la tierra.
  • Aumento del nivel del mar: El calentamiento global empuja el océano hacia las calles de la ciudad, provocando inundaciones constantes que ya no retroceden.
La ciudad está en peligro de hundirse.
La ciudad está en peligro de hundirse.Fuente: ShutterstockShutterstock

El impacto social es devastador. Miles de familias en los barrios costeros han tenido que elevar sus casas o abandonarlas por completo debido a que el agua del mar inunda sus hogares de forma permanente.

Ante la imposibilidad técnica de frenar el hundimiento total de amplias zonas de la ciudad, el gobierno de Indonesia ha tomado una decisión histórica y drástica: mudar la capital. El proyecto, denominado Nusantara, implica la construcción desde cero de una nueva sede gubernamental en la isla de Borneo.

Sin embargo, esta solución plantea un interrogante ético y logístico: ¿qué pasará con los 42 millones de personas que permanecerán en el área metropolitana de Yakarta? Mientras las élites políticas se preparan para el traslado, la población más vulnerable sigue enfrentando la amenaza de quedar bajo el agua, lo que podría generar una de las mayores crisis de refugiados climáticos del siglo 21.