

El potus, por sus hojas brillantes y verdes capaces de decorar cualquier espacio, suele encontrarse entre las plantas favoritas al momento de elegir una para colocar en interiores.
También conocida como “hiedra del diablo”, este ser vivo se comercializa hace más de 100 años y destaca por los pocos problemas que puede traer a sus cuidadores, de acuerdo con lo indicado por la extensión de la Universidad Estatal de Pensilvania.
En ese sentido, conocer las condiciones de luz, temperatura y riego que necesita es clave para fomentar su crecimiento saludable.
Cómo cuidar el potus para que crezca rápido en interiores: esto dicen los expertos
La institución explica que la planta debe colocarse en una zona donde reciba luz de intensidad moderada a fuerte. No obstante, el sol directo debe evitarse a toda costa porque hará que las hojas se pongan amarillas.
Como tenderá a crecer en dirección al sol, otra recomendación es girar semanalmente la planta para que su follaje se distribuya de manera equilibrada y la planta no quede inclinada hacia una única dirección.

Además, se aconseja mantenerla en temperaturas de entre 15,6 °C y 26,7 °C. “En estas condiciones, es una planta vigorosa y de rápido crecimiento”, se indica.
En cuanto al riego, la instrucción general es prestar atención a las condiciones de la propia planta y regar sólo cuando la tierra esté seca.
La podredumbre de las raíces cuando se le pone demasiada agua es uno de los principales -y escasos- problemas que tiene el potus, por lo que se enfatiza en que es preferible mantenerla seca a que esté húmeda por demás, característica que la vuelve ideal para quienes aman las plantas, pero no pueden dedicar gran tiempo de su día a cuidarlas.
Otras consideraciones clave para quienes tengan un potus
De manera anual, se aconseja en primavera plantar el potus en un recipiente más grande que el que tiene en ese momento, utilizando substrato y recortando las raíces, así como también hasta 1/3 de longitud de los tallos e incorporando tierra nueva.
Por su parte, la extensión de la Universidad Wisconsin-Madison indica mantener estas plantas lejos de las grandes corrientes de aire como cuidado adicional para su bienestar.














