

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ordenó priorizar las causas penales contra mujeres embarazadas que ingresen al país con la intención de dar a luz para obtener la ciudadanía de sus hijos. La directiva llega horas después de que la Corte Suprema confirmara el derecho a la ciudadanía por nacimiento, un fallo que frustró los planes del Gobierno de Donald Trump.
La orden fue firmada por Colin McDonald, jefe de la división de fraude del Departamento de Justicia, y alcanza a todo el personal de la división criminal federal. Busca reforzar la persecución de los llamados esquemas de “turismo de nacimiento”, mientras el Gobierno evalúa otras vías para restringir la ciudadanía automática.
¿Qué implica la nueva persecución por turismo de nacimiento?
La orden no apunta a toda mujer extranjera que dé a luz en suelo estadounidense, sino a quienes ingresen ocultando su verdadera intención migratoria ante las autoridades. Para estos casos, los fiscales podrán sumar otros delitos además del fraude migratorio.
El turismo de nacimiento ya era ilegal, pero hasta ahora las condenas eran poco frecuentes. Según el Migration Policy Institute, hasta 26.000 nacimientos al año podrían vincularse a esta práctica, una cifra mínima frente a los más de 3,5 millones de partos anuales en el país.
Delitos que ahora podrán invocar los fiscales
- Fraude migratorio
- Fraude electrónico (wire fraud)
- Lavado de dinero

¿Cómo afecta este endurecimiento a las familias migrantes?
La medida eleva el riesgo legal para embarazadas extranjeras que viajen con visas de turista o de negocios cerca de la fecha de parto. Cualquier inconsistencia en la solicitud de la visa podría derivar en una investigación penal.
El anuncio se da mientras Trump insiste en llevar el debate al Congreso, tras la mayoría de 6 a 3 con la que la Corte Suprema ratificó que nacer en suelo estadounidense garantiza la ciudadanía automática. Por ahora, ese derecho sigue vigente y solo los casos de fraude comprobado podrían derivar en sanciones penales.













