

El gobierno de EEUU firmó un acuerdo con Uruguay que posibilitará el aporte de 6,5 millones de dólares para combatir el narcotráfico y al crimen organizado.
El canciller Mario Lubetkin explicó que los recursos estarán destinados a respaldar técnicamente las acciones que desarrolla el país y destacó que este acuerdo se enmarca dentro de una estrategia más amplia que incluye una mayor cooperación regional.
Lubetkin consideró que la seguridad “es un problema objetivo” y advirtió que “no hay una fórmula” para resolverlo, sino “tres o cuatro acciones que van de la mano”.
“El acuerdo con EEUU, de 6,5 millones de dólares, ayuda a respaldar técnicamente nuestra acción en la lucha contra el crimen organizado, contra el crimen transnacional organizado”, afirmó.
El canciller señaló además que Uruguay se incorporó a un acuerdo impulsado por Chile para “la búsqueda de conectar acciones y experiencias en el ámbito de la integración regional”, por lo que pidió “no ver cada hecho aislado”, sino entender las diferentes iniciativas como “parte de una estrategia”.
Una política de Estado
La cooperación regional contra el crimen transnacional también viene ganando terreno en otras instancias. Los gobiernos de Uruguay, Paraguay y Bolivia ratificaron la semana pasada su intención de combatir la delincuencia organizada transnacional mediante intercambio de inteligencia, cooperación policial e institucional y coordinación fronteriza.

Este acuerdo con EEUU se conoce mientras distintos indicadores advierten sobre cambios en la situación del crimen organizado en el país.
El Índice Global de Crimen Organizado de 2025 ubicó a Uruguay con un puntaje de criminalidad de 3,57, el menor de América del Sur, aunque el indicador viene aumentando desde el año 2021.
Entre 2023 y 2025 el puntaje de criminalidad creció 0,35 puntos, con una expansión del tráfico de armas y una mayor presencia de actores criminales extranjeros, además de presiones vinculadas al tráfico de cocaína, las drogas sintéticas y otras actividades ilegales.
Al mismo tiempo, Uruguay continúa mostrando una elevada capacidad de respuesta frente al crimen organizado, aunque el índice identificó un deterioro reciente de algunos componentes de resiliencia, entre ellos la transparencia y rendición de cuentas del gobierno y la prevención.

Este diagnóstico adquiere relevancia ante el papel creciente de Uruguay dentro de las rutas del narcotráfico transnacional y la presencia regional de organizaciones criminales de mayor escala, factores que llevaron al gobierno a profundizar la cooperación con otros países.
Lubetkin sostuvo que el país cuenta con “un sistema de seguridad capacitado”, pero admitió la necesidad de fortalecerlo frente a la evolución de las amenazas.
“De frente al crecimiento del desafío tenemos que elevar la capacidad de formación y conocimiento de nuestro lado”, afirmó.











