La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) resolvió ayer ratificar la declaración de conflicto tras el anuncio de 25 despidos en dos empresas que trabajan para Conaprole en la reposición de productos en góndolas de grandes centros comerciales de Montevideo.

Los trabajadores de la industria láctea denuncian represión sindical, precarización laboral y se declararon en sesión permanente.

Además, anunciaron la realización de medidas sindicales sorpresivas con enlentecimiento del tránsito y acción de información y comunicación a la población.

Entre las medidas sindicales, esta semana se realizarán paros de dos horas por turno con corte de horas extras en las 24 horas anteriores y posteriores a cada medida.

También, los sindicatos podrán realizar medidas adicionales como trabajo a reglamento, corte de horas extras y hasta la afectación de tareas y producción para Conaprole, incluida la recepción de leche.

Hace una semana la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea se declaró en conflicto a nivel nacional luego del despido de 25 empleados que prestaban servicios en dos empresas contratadas por Conaprole, la principal cooperativa láctea del país.

Para el sindicato estas medidas constituyen un quiebre en las negociaciones colectivas que venían desarrollándose desde mayo.