

A fines de la década del 70, frente a la plaza de Martínez en el Gran Buenos Aires, la familia formada por María Caruso y Arturo Roberto Castro inauguró una de las primeras heladería con fabricación propia. A mediados de los '90, inauguró su fábrica en Munro. Hoy, además de abastecer a sus sucursales, la firma vende a restaurantes, servicios de catering y otras heladerías bajo distintas marcas.











