Freno a la industria del juguete: por qué el cepo complica el crecimiento de un sector que le gano a la crisis

Desde el sector señalan que si se desbloquean las compras al exterior las ventas podrían subir más del 10% durante el año. En 2021 hubo un crecimiento del 25%

Luz amarilla para el mercado juguetero. El año arranca con incertidumbre y preocupación por las restricciones a las importaciones.

"Hoy por hoy están todos los pedidos de licencia en colocación, de todos los rubros, en general, bloqueados. Es una incertidumbre total. Si se normalizara estamos esperando un crecimiento de un 10% a un 15% para este 2022. El panorama está complicado", indica Alejandro Caffaro, presidente de la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (AADEJA).

La Aduana estableció nuevos valores criterio para la importación: ¿para qué productos?

Una realidad que contrasta con el 25% de crecimiento que hubo en 2021, debido -sostienen- a que la pandemia y la cuarentena fomentaron la venta de juguetes.

En este escenario, los fabricantes detallan su realidad. Duravit, una fábrica de capital nacional con 90 empleados que inició sus actividades en 1945, comentan que los juguetes más demandados son de monto medio a bajo y el precio promedio es de $650 salido de fábrica por unidad.

"Las ventas 2021 crecieron un 42% en unidades; de todas maneras, hay que considerar que el 2020 la fábrica estuvo cerrada un mes y medio por covid. Para el 2022 estimamos crecer en ventas hablando de unidades alrededor de un 15 a un 20%", detalla Alejandro Macchiavello, socio gerente en Caupur S.A.

La firma considera la importación como complemento ya que requiere de mecanismos, piezas, máquinas y matrices que en Argentina no se producen. Macchiavello añade "se podría crecer más con reglas claras y menos rigideces laborales; presión impositiva, incertidumbre económica y política e inflación, lo que genera desgaste y desinterés".

CONSUMO

Desde la empresa familiar Le Bebot, que fabrica bebotes y sus accesorios, puntualizan que tuvieron un muy buen desempeño en 2021, igualmente, "en el que sin dudas tuvo mucho que ver la reapertura de los negocios y también por la situación general que, si bien sigue siendo compleja, ya empezó hace unos meses a mostrar un horizonte algo menos incierto lo cual es muy alentador", puntualiza Roberto Laje, fundador de la empresa.

Tomando del 2019, actualizándolo a valores actuales, y los meses de 2020 que estuvieron cerrados, llegaron a un comparativo un poco "más real", con un crecimiento del 20%.

El año arranca con la apertura de un nuevo local propio en Villa Gesell, el cual se suma a los "LeBebot la Casa de Cariló, Pinamar y Quilmes y con el lanzamiento de dos ediciones limitadas de una línea de accesorios de madera, que se agotaron a las pocas semanas. Los juguetes que lideran la media de venta general son los bebotes chicos, recién nacidos y medianos; la línea de ropita y accesorios y en fechas especiales, momentos en los que el ticket medio sube, se da un incremento en la venta de kits, bebotes más accesorios complementarios.

¿Proyectar a mediano y largo plazo? Es muy complejo para las pymes. "Vislumbramos años de crecimiento, estando atentos, observando de cerca los cambios y adaptando "expectativa-realidad", comenta Elena Colmenero, responsable de los Lebebot. La Casa.

ALIANZAS

Para la firma Rasti S.A, empresa familiar líder en el sector de fabricación y comercialización de juguetes, el 2022 empezó excelente, con las ventas para Reyes que, desde el 26/12/21 al 6/01/22, crecieron un 7% en comparación al mismo periodo del año pasado.

"Proyectamos seguir incrementando un 5% nuestras ventas en unidades para el resto del año y mucho más si surge alguna licitación pública del área de educación para vender nuestros equipamientos de robótica Rasti para instituciones educativas", manifiesta Daniel Dimare, director de Marketing y CCII de Juguetes Rasti SA.

Lo más trascendental, además de las alianzas realizadas con la automotriz Renault y con la petrolera Axion, fue sumar a la ONG redActivos y La Usina para generar un impacto social, cediéndoles parte de la producción y envasado.

En relación a las importaciones, Daniel Dimare explica: "Hay que hacer tres distinciones. En primer lugar, los juguetes importados correctamente por importadores especializados no solo son un complemento del mercado juguetero, sino que son un estimulador para los fabricantes locales para competirles con buen diseño, calidad y precios, ya que contamos con tecnología productiva y recursos creativos para hacerlo. En segundo lugar, los juguetes chinos importados ilegalmente y que se venden por la calle destruyen a los comerciantes jugueteros serios y esa ilegalidad sortea los controles sanitarios y tercero, los importadores ocasionales que comercializan a bajos precios o liquidan post Dia del niño o Navidad, generan distorsión de precios y competencia desleal".

El contrabando EN EL INTERIOR es enorme

El presidente de la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (AADEJA), Alejandro Caffaro, profundiza sobre la necesidad de importar para satisfacer la demanda.

¿Por qué dependen de la importación?

La producción local ocupa alrededor de un 40% del mercado mientras que el 60% restante proviene de otros países. El comercio público para poder funcionar necesita si o si de los productos importados, ellos dan el tráfico de gente, los chicos los quieren porque son los personajes que están de moda y los que ven en las series, y, además, tienen un nivel de sofisticación que no tienen los nacionales, no porque la industria nacional no los pueda fabricar, sino por una cuestión de tamaño de mercado y eso pasa en todo el mundo.

¿Por qué son tan caros los importados?

Son caros por los derechos de importación. Por ejemplo, el juguete en Argentina tiene un 35% de derecho de importación que es el más alto que permite la OMC.

¿Cuál es el ticket promedio?

Es difícil de precisar porque depende mucho de las zonas. Para Navidad, el ticket promedio que oscilaban entre los $2000 y $2100 hasta casi $5000 según las zonas. Tenés juguetes importados que pueden ir desde los $300 hasta los $30.000. La decisión de comprar un juguete de mayor o menor valor pasa por las promociones bancarias y la posibilidad de comprar en cuotas.

Respecto del contrabando, Caffaro señala que es "un problema muy grave. En el interior del país, el mercado informal de contrabando es enorme. Estimamos que el 40% del juguete que se comercializa en Argentina entra de contrabando, sin ningún test de seguridad. A eso sumemos el fraude marcario".


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