La forma en que los argentinos enfrentan la inseguridad está cambiando. Sin dejar de ser una de las principales preocupaciones, empieza a consolidarse una dinámica clara: cada vez más personas adoptan una actitud preventiva y priorizan la anticipación como herramienta central para protegerse.

Así lo revela el último informe del Observatorio de Seguridad de Verisure, elaborado junto a CIO Investigación, que muestra un cambio en los hábitos y en la manera en que los argentinos residentes en AMBA enfrentan el riesgo. Más del 60% de los encuestados se anticipa ante hechos de inseguridad cuando se ausentan en el día.

Actualmente, el 92% de hombres y mujeres mayores de 30 años afirman haber percibido alguna vez señales que les hicieron sospechar de un posible incidente, como movimientos inusuales, ruidos extraños, rotura de vidrios o aperturas de puertas y ventanas, según el último estudio realizado en marzo 2026 por CIO Investigación. La preocupación es tal que el 87% hizo un refuerzo o chequeó medidas de seguridad en el último año siendo la iluminación y las cerraduras como las más consideradas mientras que el 13% no revisó ni introdujo refuerzos en el último año.

Esta experiencia cotidiana pareciera estar en la base de un cambio de conducta, donde la reacción cede lugar a la anticipación.

Si bien la inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones, su centralidad en la agenda pública muestra un leve descenso. En marzo de 2025, el 74% de la población la ubicaba entre los principales problemas del país, mientras que en 2026 ese porcentaje baja al 55%, en un escenario donde cuestiones como la inflación, el desempleo y los salarios ganan protagonismo. En paralelo, también se registra un leve corrimiento hacia una percepción más positiva: disminuye la proporción de quienes consideran que su localidad es menos segura que el año anterior.

VERISURE
VERISURE

En este contexto, la prevención se expresa tanto en el hogar como en el espacio público. El 57% de las mujeres asegura anticiparse a posibles situaciones de inseguridad en la vía pública, mientras que el 35% lo hace dentro de su casa. A su vez, la anticipación crece con la edad: el 43% de las personas mayores de 61 años afirma estar siempre en alerta, frente al 35% del grupo de 46 a 60 años y el 20% entre quienes tienen entre 30 y 45.

El informe detalla que, si bien la tecnología gana terreno, la intervención humana es fundamental. El 53% de los encuestados prefiere sistemas con supervisión humana, principalmente por la posibilidad de una respuesta inmediata y la confianza que genera, mientras que el 47% se inclina por soluciones tecnológicas, destacando la tranquilidad que brinda la vigilancia constante.

“Disponer de datos propios y actualizados a través de nuestro Observatorio de Seguridad nos permite entender en profundidad cómo evolucionan los hábitos y las preocupaciones de las personas. Esta información es clave para anticiparnos a sus necesidades y desarrollar soluciones que realmente acompañen este cambio cultural hacia una seguridad más preventiva”, detalla Carlos Beltran Rubinos, director de Operaciones en Verisure Argentina.

Ante la necesidad de anticiparse a incidentes, Verisure, que cuenta con la experiencia y el saber hacer que le aportan su presencia en 18 países y más de 35 años de historia, ofrece esta serie de consejos de anticipación como una oportunidad para ganar tiempo a los momentos de inseguridad, reducir riesgos con mayor control y tranquilidad:

  • Fortalecer los puntos de ingreso Proteger puertas y ventanas con sistemas de cierre reforzados, sensores de apertura y detectores de movimiento en las zonas más expuestas permite reducir significativamente el riesgo de ingreso no deseado.  
  • Incorporar un sistema de alarma monitoreado Contar con una alarma conectada a una Central Receptora de Alarmas (CRA) asegura una respuesta rápida ante cualquier intento de intrusión, con la posibilidad de alertar de inmediato a las fuerzas de seguridad cuando la situación lo requiere.  
  • Supervisar la vivienda desde el celular Las plataformas móviles facilitan el control del hogar en todo momento: permiten visualizar las cámaras en tiempo real, recibir alertas ante eventos inusuales y gestionar la activación o desactivación del sistema de alarma de forma remota.  
  • Simular actividad en el hogar Evitar cerrar por completo persianas y cortinas, programar el encendido de luces con temporizadores y pedir a un vecino o familiar que retire el correo o controle la vivienda ayuda a disuadir posibles intentos de intrusión durante ausencias prolongadas.  
  • Ser cuidadosos con la información que se comparte en redes sociales Publicar fechas de viajes o períodos largos fuera de casa puede representar un riesgo. La información difundida en redes sociales, en muchos casos, funciona como una señal para quienes buscan oportunidades delictivas.  
  • Realizar chequeos periódicos de seguridad Revisar de manera regular el estado de cerraduras, rejas y sistemas electrónicos permite detectar fallas o vulnerabilidades a tiempo y garantizar que todos los dispositivos funcionen correctamente.