Phoenix Global Resources prepara una inversión de u$s 6000 millones para desarrollar sus campos de hicrocarburos no convencionales en Vaca Muerta. Así lo develó su CEO, Pablo Bizzotto, en declaraciones a la agencia Bloomberg.
El ejecutivo también anticipó que la empresa, controlada por el trader suizo de commodities Mercuria, solicitará la adhesión al RIGI, tras la reciente ampliación de los beneficios del régimen para los proyectos de upstream que hizo el gobierno de Javier Milei.
El monto triplica los u$s 2000 millones que Phoenix había anunciado el año pasado, luego de rescindir un acuerdo que tenía firmado con la colombiana GeoPark.
Controlada en más del 90% por Mercuria y con Integra Capital también como accionista, Phoenix tiene las áreas Mata Mora Norte, Mata Mora Sur, Confluencia Norte y Confluencia Sur. La mayoría del acreaje está en Neuquén pero uno de esos bloques -Confluencia Sur- también se extiende por Río Negro. Allí, Phoenix hizo un pozo que arrojó 3700 barriles diarios de producción.
Actualmente, la empresa está en un nivel de 23.000 barriles diarios. Quiere llegar a 34.000 a fin de año. En abril, pondrá en marcha una instalación que le dará un potencial de 40.000, paso previo a los 60.000 en tres años. Sin embargo, días atrás, Bizzotto le aseguraba a este diario que ese volumen se tratará de un piso, ya que la empresa está a la busca de activos para incorporar a su portafolio.
En su entrevista con Bloomberg, el ejecutivo avanzó: aseguró que la intención de pedir RIGI es para el desarrollo de sus campos actuales y otro, en otro punto de Vaca Muerta, que está a punto de adquirir.
“RIGI toma su activo y lo traslada virtualmente a un país desarrollado”, le dijo Bizzotto al agencia estadounidense. “Por supuesto que hay ventajas financieras que aumentan la rentabilidad. Pero, para mí, el aspecto más importante es el mensaje que transmite: la Argentina no va a cambiar las reglas de juego”, agregó.
Añadió que la inclusión del upstream -exploración y extracción de hidrocarburos- al régimen impulsó las negociaciones de adquisición y las conversaciones sobre la incorporación de una tercera plataforma de perforación.
En febrero, el Gobierno anunció la extensión del RIGI en tiempo hasta julio del año próximo y, además, su ampliación a otras actividades energéticas (estaba restringido a proyectos nuevos de infraestructura), en proyectos de upstream de, al menos, u$s 600 millones, en el caso de los onshore, y u$s 200 millones, en los off shore.
Desde entonces, dos empresas ya solicitaron su ingreso para inversiones de exploración y producción. Una fue Pampa Energía, con su proyecto de shale oil en Rincón de Aranda, Neuquén. La inclusión al RIGI triplicó el volumen del desembolso, de u$s 1500 millones a u$s 4500 millones. Pampa quiere llegar a 45.000 barriles diarios en 2027. En julio, había pedido RIGI para u$s 426 millones de instalaciones.
En tanto, hace dos semanas, Tecpetrol, la energética del grupo Techint, aplicó para su desarrollo, también de petróleo no convencional, en Los Toldos II Este. Incluyó en el pedido un desembolso de u$s 2400 millones. El proyecto total, anunciado en diciembre de 2022, es de u$s 2500 millones. Su meta es alcanzar los 70.000 barriles. El año pasado, Tecpetrol había solicitado la adhesión de u$s 1000 millones correspondientes a obras de infraestructura del proyecto.
La semana pasada, en CERAWeek by S&P Global, cumbre anual de la industria energética que se desarrolló en Houston, el Secretario Coordinador de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, anticipó que, antes del final del régimen, el Gobierno espera entre 15 y 20 presentaciones más de proyectos de upstream al RIGI. “Cada uno, es para producir entre 50.000 y 100.000 barriles diarios. Eso son miles de millones de dólares por proyecto”, ampliaron fuentes oficiales en esa ciudad texana.
Uno de los prospectos podría ser el de GeoPark. También en Houston, su Chief Operation Officer (COO), Martín Terrado, aseguró que analiza el ingreso al régimen para el proyecto de u$s 1000 millones que la colombiana activó este mes en los campos que le compró en septiembre a Pluspetrol: Puesto Silva Oeste y Loma Jarillosa, 12.000 acres entre los dos, por los que pagó u$s 115 millones.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.















