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Milei en el Foro Llao Llao: abrazos, foto de familia y aplausos por la Tierra Prometida a los empresarios

El Presidente Javier Milei habló frente a 150 empresarios en el Foro Llao Llao de Bariloche. La arenga bíblica a que se envalentonen e inviertan, su crítica solapada a las prepagas, la chicana a Lousteau y un augurio: "Si la casta sigue así, en 2025 arrasamos"

Hace un año, las crónicas afirmaban que, por los pasillos del Llao Llao, había desfilado el próximo Presidente de la Nación. Fue por el paso de los precandidatos por el reducto más exclusivo de Bariloche. Doce meses después, uno de ellos, Javier Gerardo Milei, llegó ungido como tal.

Aterrizado la noche anterior, de un helicóptero que, entre lluvia y fuerte viento, lo trasladó del aeropuerto de esta ciudad hacia el campo de golf del hotel, el Libertario habló más de una hora ante unos 150 empresarios.

Fue la primera vez que casi todos lo vieron. Hasta entonces, estuvo encerrado con su hermana, Karina, en la más exclusiva suite del ala Moreno, donde años atrás se hospedaron Barack y Michelle Obama. De impecable traje oscuro, con corbata al tono -contraste con el look casual de su auditorio-, el Presidente recitó en el salón Bustillo el repertorio de sus recientes discursos en distintos foros empresarios: la descripción de la pesada herencia recibida, la situación actual y, en especial, su visión de futuro para la Argentina. Le habían ofrecido hablar en formato conferencia o entrevista. Eligió el primero, sin sesión de Q&A.

A corto plazo, les prometió recuperación. Vendrá, agregó, gracias a que, por el ahorro fiscal, se recuperarán 15 puntos de PBI que, antes, consumía el Estado para financiarse. "Era para actividades parasitarias. Ahora, vuelve al sector privado para inversiones productivas", disparó. Agregó que no había margen para otra cosa que motosierra y licuadora. "Para hacer gradualismo, por sobre todo, hay que tener tiempo y financiamiento, dos aspectos que no teníamos".

Así, dijo, hizo su "ajuste sin precedentes, el más grande de la humanidad": 13 puntos del PBI, precisó. Prometió cadena nacional el lunes, para anunciar un primer trimestre de superávit financiero. El resultado más concreto de eso fue la desaceleración de la inflación. "La base monetaria se podía cuadruplicar en un día. Eso terminaba en hiperinflación", aseguró. Dijo que el DNU y la Ley Bases -sus dos grandes instrumentos- tienen "un solo defecto: van contra los curros de los políticos". Celebró el aumento de dietas que se votó el jueves la Cámara de Senadores. "No fue una derrota de Milei, fue una victoria: quedaron en evidencia una vez más". Habló de "algunos senadores que votan con la mano así", emulando el viralizado gesto de Martín Lousteau. "La casta se está enterrando. Esto va a ser que en 2025 arrasemos", auguró.

Milei recibió aplausos, prácticamente, desde su ingreso al salón. Los escucho varias veces, a medida que lanzaba sus conceptos. Incluso, cuando rechazó la idea de un eventual atraso cambiario. "¿Para qué quieren que suba el dólar?", replicó. La competitividad tiene que ser por productividad, baja de impuestos y desregulaciones, remarcó. En ese sentido, explicó que, cuando se pasa de una economía "híper socialista" a una economía de mercado, puede haber "problemas adicionales propios de esa transición", que requieran "corrección vía Defensa de la Competencia". "Todos tendrán entendido de lo que les estoy hablando", su alusión a las prepagas.

No hizo falta que mencionara "prepagas". Tampoco, a Claudio Belocopitt. "Que quede claro: respeto la propiedad privado. Y no, digamos, a alguien que, utilizando recursos del Estado, vaya tomando posiciones y genere una posición dominante a partir de la estafa del Estado. Y, después, que genere movimientos políticos tocándole a un segmento etario donde hay una gran proporción de votantes", se envalentonó.

"Bienvenido al mundo de la política. Es la basura donde se pelea en directo", cerró el tema.

"Esas cosas así puntuales y que son propias de la transición no van a existir más", prometió. Pasó a la parte en la que las las palmas pasaron a vítores cuando Milei habló del largo plazo, de la Tierra Prometida. "El futuro será con mucha baja de impuestos", dijo. "Quiero ser como Irlanda. No me voy a conformar con ser como Alemania. Quiero una profunda revolución liberal", proclamó. "No creo en una economía dirigista".

Antes de ingresar al salón Bustillo, el Presidente acarició a un perro de la custodia de Gendarmería.

"La primera parte del crecimiento será rebote, crecimiento por descapitalización", describió. "Estamos generando las condiciones para que la Argentina vuelva a crecer. Del resto, se van a encargar ustedes", continuó. "Los que tienen el poder de sacar a la Argentina adelante, cambiando el futuro y creando riqueza son los empresarios, los emprendedores. No un político", arengó.

"Muchachos, en algún momento van a tener que poner las pelotas, van a tener que invertir, se van a tener que jugar, para que se abran las aguas y seamos libres. ¡Viva la Libertad Carajo!".

Aplaudían Eduardo Elsztain (IRSA), sus hermanos Alejandro y Daniel, y su consejero de toda la vida, Saúl Zang. También Marcos Galperin (Mercado Libre), Martín Migoya y Guibert Englebienne (Globant), los emprendedores tecnológicos que lo apoyan con más fervor. El brasileño Roberto Sallouti, CEO del BTG Pactual -minutos antes había compartido un fireside chat con Galperin-, le dijo: "Va a sentar el camino para toda América latina".

"Todos, en nuestras empresas, en nuestras economías personales, estamos aguantando. Pero queremos algo que no tuvimos los últimos 20 años, que fue todo frente vientos y mareas muy fuertes. Queremos ir hacia eso", resumió uno de los empresarios.

"Muy bueno, muy bueno. Vos sabés que pienso igual que vos", lo abrazó Cristiano Rattazzi.

"¡Ya lo sé! Por eso llevás la gorra", respondió Milei. El Agnelli argentino tenía en su mano izquierda una gorra con la inscripción "Las Fuerzas del Cielo".

Milei también se abrazó efusivamente con Nicolás Grosman, de Tecnovax, la empresa a la que el Gobierno recientemente le autorizó la importación de la vacuna contra la aftosa. Y con Eduardo Bastitta, fundador de Plaza Logística e integrante del consejo económico del Presidente

Después, por ocurrencia del Elsztain mayor, el Presidente y los empresarios se sacaron una foto de familia en una de las escalinatas del hotel. Fue rápida, espontánea. "El que lo vio se metió", contó un participante. Por eso, faltaron algunas caras importantes, como la de Galperin. Allí se vio a Bastitta, Sebastián Braun (otro integrante del consejo asesor de Milei; miembro de la familia dueña de La Anónima), Gonzalo Tanoira (San Miguel), Alberto Arizu (Luigi Bosca) y Gustavo D'Alessandro (miembro fundador del foro). También, a Andy Freire (fundador de OfficeNet, hoy en SoftBank y ex funcionario de Horacio Rodríguez Larreta), Demian Reidel, jefe de asesores económicos de Milei, Tomás Pierucci (JP Morgan), Nicolás Szekazy (Kaszek, el mayor fondo de venture capital de la región), Alejandro Cartellone (CEO de Cartellone), Agustín Otero Monsegur (San Miguel), Arturo Acevedo (Apex Metalúrgica) y emprendedores jóvenes, como Julián Gurfinkel (Turismocity), Matías Viel (Beeflow), Tomás Mindlin (hijo de Marcelo, el titular de Pampa Energía) y Ben Elsztain (hijo de Eduardo).

Milei despertó vítores entre los empresarios, sobre todo, cuando habló del largo plazo.

"Existe mucho entusiasmo. Mucha fe, mucha expectativa. Es que, también, estamos ansiosos. Todos, en nuestras empresas, en nuestras economías personales, estamos aguantando. Pero queremos algo que no tuvimos los últimos 20 años, que fue todo frente vientos y mareas muy fuertes. Queremos ir hacia eso", resumió uno de los empresarios que la ven.

"Acá, hay un cambio de época. Cambió la forma de hacer negocios de nuestros abuelos. Si somos exitosos, va a ser por la calidad de nuestros productos y servicios. No porque tengamos un mejor contacto. Ya no cazamos má en el zoológico", contrastó.

"Superó las expectativas. Todo el mundo salió de la charla muy emocionado", transmitió la fascinación general el número uno de una de las empresas argentinas que es líder de su industria a nivel global. "El empresario argentino tiene que amigarse con la idea de competir. Ese es el cambio más importante que está trayendo Milei", enfatizó.

Milei despertó vítores entre los empresarios, sobre todo, cuando habló del largo plazo.

"Fue muy bueno. Poderoso. Arengando, al final, a invertir en el país", describió uno de los invitados a hablar durante el foro, observador -por condición e ideología- algo más neutral que los empresarios.

El Presidente exultaba. "Está entero, tranquilo. Angelado", lo definió un colaborador. Su buen semblante se reflejó en un gesto que hizo camino a la sala: acarició un perro de la custodia de Gendarmería. Sonreía. El vocero presidencial, Manuel Adorni, lo documentó, con una foto que después difundió.

En un viernes ya nublado pero aún ventoso, el Presidente -que llegó a Bariloche con Karina, Adorni y Reidel-, se fue durante el almuerzo -del que declinó participar-, de la misma forma en la que llegó. El helicóptero lo trasladó hacia el aeropuerto. Dejó atrás la seguridad -redoblada en las últimas horas-, que, entre Gendarmería y la Policía de Río Negro, lo aisló de la protesta que, a 1,5 kilómetros del hotel, hizo la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Fue de poco más de 3 minutos, por protocolo. Había llegado un micro de manifestantes desde Buenos Aires.

El plan de vuelo del Tango 11 es de 17 (despegue) a 19 (aterrizaje). Los últimos días fueron de alta actividad en la terminal barilochense. El año pasado, se inauguró allí una plataforma exclusiva para aviones privados. En las últimas horas, quedó desbordada, por más de una veintena de arribos.

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