Después de ocho años sin una boutique propia en la Argentina, Breitling vuelve a apostar por el mercado local. La histórica casa suiza de relojería de lujo, fundada en 1884 prepara la apertura de un nuevo local en Buenos Aires para principio de 2027.
Justamente, la próxima inauguración fue uno de los ejes de la charla que El Cronista tuvo con Renato Meier, el brasileño que asumió como managing director de Breitling para América latina y el Caribe a principio de este año.
Es la primera entrevista que Meier da a un medio local con motivo del anuncio de la alianza de la exclusiva de la etiqueta premium con Los Pumas como una forma de fortalecer su presencia en la región. El partnership con la selección nacional de rugby es un paso más que da la marca tras anunciar la apertura de la boutique que, según adelantó el número uno de la región a El Cronista será en el Alcorta Shopping.
El regreso de la exclusiva marca de relojes se concretará de la mano de un conocido socio local, Sensation du Temps, la casa de alta relojería y joyería liderada por Pablo Kohen y a su vez distribuidor oficial de marcas internacionales como es el caso de Breitling.
La apuesta tomó mayor visibilidad en febrero, cuando Georges Kern, CEO global de Breitling, visitó Buenos Aires y se reunió con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. “Siempre es agradable ver que existe una visión que se alinea con nuestros propios valores. Y, obviamente, cuando esa visión proviene de la máxima autoridad, te ofrece la mayor garantía posible”, expresó Meier con respecto a ese encuentro.
Y agregó en charla con El Cronista: “Es un buen momento para que las marcas regresen e inviertan; al igual que en otros lugares queremos liderar esta transformación. Sabemos que otras marcas competidoras ya están en Argentina, pero queremos ser referentes. Queremos sumarnos ahora, mientras el mercado aún no está tan desarrollado, y acortar distancias, ya que muchas marcas están volviendo al país y nosotros también queremos estar aquí”.
Meier aseguró que son varios los factores de esta apuesta: “Hemos observado una estabilización tanto del entorno político como del comportamiento del consumidor; también hemos visto cómo se estabilizaba la inflación. Ha sido realmente un enfoque integral lo que nos ha llevado a dar este paso, junto a un socio local que muestra un gran entusiasmo”.
La decisión coincide también con la vigencia del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), bloque del que participa Suiza. El acuerdo que fue firmado en 2025 está en proceso de ratificación y elimina aranceles para las exportaciones suizas, lo que abre una ventana de competitividad para la industria de relojería, por ejemplo.
La prestigiosa marca de relojes suizo ya había tenido una tienda propia en la Argentina, la cual abrió en 2011 en la exclusiva Avenida Alvear. Sin embargo, siete años después, en 2018, cerró. Meier explicó que el cierre tuvo con ver con la situación en la que se encontraba la empresa: la familia Schneider, quien le había comprado la empresa a sus fundadores en 1979, se la vendió a un fondo de inversión, CVC Capital Partner que, más tarde, vendió la participación mayoritaria a la firma suiza de private equity Partners Group.

“Fue, obviamente, el comienzo de una nueva era para la marca. Tuvimos que recuperar la distribución, especialmente en aquellos países que eran más importantes. Fue una evolución natural derivada del reposicionamiento que se llevó a cabo en muchos países durante la última década. Consideramos que Argentina también necesitaba algo de tiempo para reorientar el rumbo de su trayectoria; hemos observado esto en muchos países de Sudamérica y ahora vemos que existe un mayor interés por el lujo”, detalló el ejecutivo, quien aseguró que quieren darse un plazo de 12 meses para conocer el mercado y poder predecir el crecimiento que tendrá la marca.
Cómo será la tienda de la Argentina
Con el cambio de dueños en 2017 también ingresó a la firma su actual CEO, Geroge Kern, quien estuvo reunido con Milei. Fue él quien reconvirtió totalmente la marca de relojes suiza que, hasta ese momento, era tradicionalmente masculina y de nicho.
Entre los cambios que introdujo el número uno global se encuentra el cambio de las boutiques que dejaron de ser típicos locales de alta relojería formal para convertirse en tiendas diseñadas como lofts industriales con materiales cálidos y un ambiente informal. La traducción física de su idea de lujo accesible.

Justamente, estas características tendrá el espacio de la marca en el Alcorta Shopping que abrirá sus puertas los primeros meses de 2027. “La inauguración está previsto para marzo de 2027. Pero, esperamos incluso adelantar un poco la apertura preliminar -intentaremos estar listos para cuando todos regresen de Punta- y celebrar la gran inauguración en la primavera de 2027″, definió el ejecutivo.
Al igual que varias de las tiendas de otros países, la de Buenos Aires tendrá un concepto de barra de hospitalidad. “Nos gusta recibir y mimar a nuestros clientes. Que tengan una experiencia increíble”, remarca Meier.
De hecho, la marca está por abrir su primer Social Club en Nueva York, Este club exclusivamente para socios. “Las marcas de lujo están incursionando cada vez más en hotelería y gastronomía para combinar este tipo de experiencias y nosotros hicimos lo mismo: en Ginebra, junto a la boutique, tenemos el Breitling Kitchen; en Seúl, Corea, contamos con un restaurante completo que ofrece una experiencia gastronómica increíble. Y ahora llevamos esto al siguiente nivel para coleccionistas, seguidores de la marca y personas que disfrutan de este tipo de ambiente. Pueden hacerse miembros del Breitling Social Club; habrá un gran espacio en Brooklyn, Nueva York, con diferentes bares, salas de juegos y una terraza en la azotea, además de todas las ventajas que cabría esperar de un lugar así”, detalla la tendencia el exerto en lujo.
La nueva Breitling y la alianza con Los Pumas
El cambio en el concepto de las boutiques fue solo una de las reconversiones que introdujo Kern.
De hecho, el ejecutivo que venía de Richmont, hizo una transformación profunda que significó que la marca de relojes fuertemente identificada con pilotos y aviación recuperara partes de su historia vinculada con el automovilismo, el buceo y otros deportes terrestres y marítimos. Y de ahí la alianza con Los Pumas, entre otras muchas.

También simplificó radicalmente el portafolio e, incluso, cambió el logo y eliminó las míticas alas que acompañaban a la “B” de Breitling en buena parte de la gama justamente para dejar de ser percibida exclusivamente como una marca de aviación.
Kern, además, buscó ampliar el público, especialmente hacia mujeres y consumidores más jóvenes. Y en este sentido, la etiqueta de lujo acaba de relanzar Gallet, su marca de entrada, independiente y “hermana” de Breitling y que les permitirá atraer al público que aspira a un reloj de lujo.
“Hay clientes que siempre prefieren comprar artículos de segunda mano; es como con los coches. En la industria automotriz se dieron cuenta hace ya 30 años. El sector relojero, en cambio, éramos un entorno muy cerrado. Siempre funcionábamos a través de los mismos canales. Hoy, cada vez hay más gente que compra por Internet, pero no solo compran online, sino que también se informa previamente”, señala el cambio Meier.
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