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Quick-Step, la marca de pisos flotantes de la multinacional Unilin, busca reforzar su presencia en la Argentina a partir de una inversión regional de u$s 12,5 millones destinada a ampliar y optimizar tecnológicamente su planta de producción en Brasil.
La operación no implica la apertura de una nueva fábrica en el país, sino una apuesta por usar a Brasil como hub de abastecimiento para América latina. Con esa inversión, la compañía elevó su capacidad productiva de 4,5 millones a 10 millones de metros cuadrados anuales de pisos flotantes, una escala con la que apunta a acelerar su crecimiento en el mercado argentino de la construcción.
La estrategia toma como referencia el desempeño que Quick-Step asegura haber alcanzado en Brasil, donde, según sus propios datos, tiene cerca del 40% de participación de mercado. Con esa base regional, la marca buscará replicar en la Argentina un modelo de “premium accesible”, apoyado en colecciones de diseño, tecnología de encastre rápido y superficies resistentes al agua y al alto tránsito.
La empresa sostiene que la nueva escala industrial le permitirá acortar distancias con los mercados de la región, mejorar la logística y responder con mayor eficiencia a sus clientes. “Esta inversión nos permite estar más cerca de nuestros mercados, optimizar la logística y ofrecer un servicio aún más eficiente”, explicó Carlo Rego, director general de Quick-Step.
El plan para la Argentina
En la Argentina, la marca ya opera a través de una red de socios comerciales. Con la ampliación de la planta brasileña, Quick-Step busca fortalecer ese canal y aumentar la disponibilidad de su portafolio, que incluye pisos con sistema de encastre rápido, superficies resistentes al agua y soluciones para espacios de alto tránsito.
“Si bien ya estamos presentes en la Argentina desde hace muchos años a través de una red de socios comerciales de larga trayectoria, esta nueva etapa nos permitirá fortalecer nuestra presencia, seguir creciendo junto a ellos y llevar nuestras soluciones innovadoras a cada vez más hogares”, agregó el ejecutivo.

La apuesta de Quick-Step llega a un mercado argentino de pisos y revestimientos donde compiten grandes fabricantes industriales, marcas especializadas e importadores. Entre los jugadores de mayor escala aparecen Cerámica San Lorenzo, del Grupo Lamosa, e ILVA en cerámicos y porcelanatos; Patagonia Flooring en pisos y revestimientos de madera; y cadenas o distribuidores especializados como Kalpakian, Pewen y StoreHaus en alfombras, vinílicos, flotantes, decks y otras terminaciones.
Para Quick-Step, la ampliación de la planta brasileña apunta a ganar capacidad de respuesta en ese entorno competitivo. La empresa busca abastecer con mayor volumen y eficiencia logística a los canales de distribución argentinos, en un rubro donde el producto importado, la disponibilidad de stock y la cobertura comercial son variables clave.
El contexto de demanda todavía muestra señales mixtas. En abril, el indicador sintético de la actividad de la construcción del Indec cayó 2,8% interanual y 4% mensual desestacionalizado, aunque acumuló una mejora de 2,1% en el primer cuatrimestre. En paralelo, el Índice Construya registró en mayo una suba mensual desestacionalizada de 1,94%, una mejora interanual de 1,5% y un avance acumulado de 0,8% en los primeros cinco meses del año.















