Al igual que el año pasado, General Motors aplicará un esquema de suspensiones que implica frenar la producción una semana por mes en su planta de General Alvear, en Santa Fe.
Según informó la compañía a El Cronista, esta medida, que se aplicará durante todo el año, se debe a “la dinámica de las exportaciones en el actual escenario sudamericano”. Es decir, responde a una caída de las exportaciones del SUV Tracker, principalmente a Brasil, el único modelo que actualmente fabrica en la Argentina.
Este freno se suma al del año pasado, que comenzó a implementarse en julio, debido a la misma razón. Según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), durante 2024 -último dato disponible- la automotriz exportó 17.386 unidades a Brasil y Colombia, casi un 7% menos que el año anterior.
Ese mismo año, General Motors produjo 24.179 unidades, una cifra lejos de los 40.587 vehículos con la que cerró apenas un año anterior. Es que, además del SUV Tracker, la automotriz fabricaba el Cruze en su planta de Santa Fe, modelo que decidió discontinuar en diciembre de 2023 por una decisión de portafolio global de productos. Esta medida significó la reducción de, al menos, un 50% en sus volúmenes de producción.
A pesar de esto, la fabricante de Chevrolet en el país sostuvo que la decisión no afectará el abastecimiento de vehículos al mercado argentino, ni las inversiones para realizar las actualizaciones necesarias en la planta para fabricar el SUV, lanzado a fines de 2022, tras una inversión de u$s 300 millones.
Sin embargo, se trata de un esquema que viene utilizando la automotriz desde fines de 2023. En aquel entonces, los frenos en la producción se debieron a la falta de insumos por las complicaciones para hacer pagos al exterior. Esto llevó a la empresa a abrir un programa de retiros voluntarios durante los últimos años. De hecho, mientras que en 2024 trabajaban en la planta de Alvear más de 1200 empleados directos, hoy ese número ronda los 600.












